sábado, 15 de mayo de 2010

El golpe / Manuel Rivas


MANUEL RIVAS 15/05/2010

Me ha parecido oír de nuevo el repique de los teletipos. El muchacho inquieto corre hacia el redactor jefe. Con gesto grave, indaga entre líneas y murmura: "¡Es un golpe!". Alguien mueve el dial de una vieja radio, y a los 50 años de su muerte, se escucha una grabación de Albert Camus: "Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado, que la fuerza puede destruir el alma, y que a veces el coraje no obtiene recompensa". En las secciones de Internacional del mundo entero destacan la suspensión del "juez pionero de la justicia universal" (Le Monde, ayer) y la apertura de juicio por haber atendido las denuncias de familiares de víctimas e intentar investigar crímenes contra la humanidad que no prescriben. Es acusado de prevaricador precisamente quien rompió por una vez la infame rutina prevaricadora: según la ley, en España los jueces tienen la obligación de personarse cada vez que aparecen restos humanos con señales de violencia.

Se han exhumado miles de víctimas en los últimos diez años, gracias a voluntarios, pero los jueces, con un par de excepciones, nunca comparecieron ni para dar el pésame, pese a ser llamados desde el locus horroris. El final de Garzón estaba escrito en la agenda de los torvos. No se molestaban ni en ocultar las pistas. El portavoz de Justicia de la derecha senatorial consultó el oráculo y dijo en brutal homenaje a la presunción de inocencia: "Va a tener tiempo para cazar abundantemente, si es que está en la calle" (Agustín Conde, refiriéndose al juez Garzón). Todavía algunos ilusos no ven la maniobra torva que anticipa la impunidad de los corruptos. Eso escribió Flaubert a Turgueniev: "Siempre he intentado vivir en una torre de marfil, pero una marea de mierda no deja de golpear sus muros y amenaza con tirarla abajo". ¿Habéis oído? Sí. Ese es el sonido de un golpe de mierda.

3 comentarios:

  1. Hola Luis:

    La derecha no se detiene ni se dentendrá. Detenta uno de los tres poderes de la democracia burguesa. El poder judicial es el menos democrático de los famosos "pilares democráticos" ¿quién elige a los jueces? ¿El pueblo? Si, la noche del 5 de enero elegimos jueces. Pero hay más, ¿quién puede estudiar para sacar las oposiciones a Juez? O dicho de otra forma, en cualquier lugar del mundo, si hay un nido de extremísima derecha siempre han sido los centros de estudiantes de la Facultades de Derecho. La Justicia -temible palabra a secas- la admnistran personajes que proceden de esa clase dominante que se carcajeó de nuestra "ejemplar transición" -creo que aún oigo las carcajadas.

    Si hay un estamento con poder real donde jamás entró ni entrará una brisa -ya no pido ni vientos ni tempestades- democrática es el Poder Judicial. Si hay una parcela con poder real fundamentado en una endogamia de clase es la Justicia. Te aplican el Código Penal por okupar una casa, el señor Millet esquilma dinero público en el Palau de la Música Catalana y tardan más de tres meses en "llamarlo a declarar" y dos mese más en imputarlo y 24 horas en dejarlo en libertad vigilada "sin fianzas". Claro es que Millet es "uno de los nuestros".

    No me gustó nunca Garzón, que tampoco es hijo de obreros, precisamente, pero esto a lo que asistimos es el avance de una derecha que se nos viene con toda la revancha puesta. Es la derecha que no puede admitir que la hayan pillado con el carrito de Helados Gurtel.

    Todo es parte de un contexto más amplio que ya señalabas en tu otra entrada -¡¡muy buena!!-.
    Fukuyama dijo que la historia se había acabado después de la caída del muro. Es decir, la lucha de clases la habían ganado ellos...y están decididos a continuar ganándola.

    Y si miramos hacia la izquierda parlamentaria -la otra, la "extra" se diluyó en el PSOE, allá por 1983- dan ganas de llorar sobre el Manifiesto... hoy, los fantasmas que recorren Europa dan miedo.

    Salut (...y lo que sigue).

    chau,
    hugo

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  2. Precisamente llevaba un tiempo trabajando sobre un artículo de Paul Preston sobre la Guerra civil española que comienza con esa cita de Albert Camus que acaba diciendo algo así como que es por esa razón por lo que el drama español se concibe como una tragedia personal.
    Efectivamente es una tragedia personal que aún continúa, tragedia de las miles de personas que ahora miran atónitas como los mismos verdugos de entonces cierran en nuestras narices la puerta de nuestra propia historia.
    Es curioso que el primer juicio (si lo hay) sobre los crímenes del franquismo vaya a ser el del juez Garzón.
    De la división de poderes y otros cuentos ni hablemos, en este momento parece que la voluntad popular solo se refleja en la potestad de poder cambiar de canal televisivo (elegir entre lo “bueno” y lo “mejor”) porque tienen tan bien atado este tinglado al que llaman Estado que nos dejan poco margen de acción (pero no de pensamiento).
    Por lo menos van cayendo las máscaras, se van retratando…
    Me acuerdo de la frase de Al Pacino en El Padrino II ó III:
    "No me digas que eres inocente Carlo, porque insultas mi inteligencia y eso me encabrona sobremanera...".

    Si por lo menos esto se pareciese a la “mafia romántica” de Coppola…

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  3. La expresión "es un insulto a mi inteligencia" yo también la escuché por primera vez en El Padrino
    pero más tarde pude comprobar que Coppola citaba a Joseph Conrad, en "Victoria" o en "La línea de sombra" (no recuerdo) sin citarlo.

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