viernes, 25 de junio de 2010

Mañana y tarde / Dostoievski


Velocidad dostoievskiana

“Y si seguimos con las lectoras-copistas rusas, podemos recordar la historia de Dostoievski, que Kafka conocía muy bien. Ese momento único (sobre el que Butor escribió un bellísimo texto) en que, apremiado por sus deudas, debe escribir al mismo tiempo “Crimen y castigo” y “El jugador” (uno a la mañana y otro a la tarde) y decide contratar a una taquígrafa, Anna Giriegorievna Snitkine.

Entre el 4 y 29 de octubre de 1866 le dicta “El jugador” y el 15 de febrero del 1867 se casa con ella, luego de pedirle la mano el 8 de noviembre: una semana después de terminar el libro y un mes después de haberla conocido. Una velocidad dostoievskiana (y una situación kafkiana).”

El último lector (Ricardo Piglia)

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