miércoles, 25 de agosto de 2010

La Dolce Vita / Fellini



David Thomson: “otro de esos films de Fellini en los que el director jugaba a su jueguito de agradar a los burgueses fingiendo que los escandalizaba” “otro de sus frescos sobre el aburrimiento de la gente aburrida” y que “hizo de Mastroianni la estrella que, a partir de entonces, se salió con la suya al conseguir mucho dando muy poco”.


… el tercer dictamen un soberano error: porque si algo es La Dolce Vita es una película divertida.
…una estatua de Cristo voladora, un milagro infantil, un padre extraviado, un suicidio filosófico con filicidio, una diva local, una puta sufrida, una novia más sufrida todavía, unos insufribles intelectuales, un rocker mediterráneo, una diva importada, un novio hollywoodense, una orgía fallida, un monstruo marino que encalla en una playa para que lo contemplen los monstruos terrestres, y sigan pasando que al fondo hay más lugar.
Y, ahora que lo pienso, La Dolce Vita se parece más a otra película de arquitectura episódica y viajera: Apocalypse Now! Sólo que aquí Marcello Rubini/Marlow se busca a sí mismo, es su propio Kurtz. Un hombre en el borde y a punto de estallar y ordenar a los gritos que bombardeen a esa Roma y a sus alrededores. Porque –a no olvidarlo– La Dolce Vita retrató un mundo que no existía pero que fue exactamente así a partir de su escandaloso estreno.


…nunca falta una joven estrella fugaz con fantasías de constelación mojándose en las aguas bautismales de la Fontana di Trevi para ver si lo consigue. De ahí La Dolce Vita como virus a la vez que vacuna, como transgresión y tradición al mismo tiempo.…hoy, La Dolce Vita es el título de varias canciones, de un perfume de Dior, de un rascacielos en Dubai, de una remake porno-gay dirigida por Michael Lucas en el 2006 (que tuvo problemas legales por apropiación indebida de marca) y una innecesaria película de Woody Allen titulada Celebrity.
…El Vaticano, por supuesto, condenó todo el asunto con su habitual miopía sin ver que pocas películas más efectivas y convincentes y, a su manera, cristianas, se han hecho sobre el pecado, el arrepentimiento, la penitencia, y, acaso, la iluminación beatífica.
…Porque si La Dolce Vita es una película física, donde todo el tiempo ocurren cosas y no hay demasiado tiempo para pensar, en 8 1/2 (Mastroianni ya no es un cronista de la prensa rosa con ganas de mudarse a la literatura sino un consagrado director de cine) casi todo acontece dentro de una cabeza a la que no se le ocurre nada.


…en la primera escena, unas chicas en bikini no escuchan lo que Rubini les grita desde un helicóptero; en la última escena, una adolescente le dice algo a un Rubini –a ese otro hombre del traje blanco, más perseguidor que perseguido– que ya no puede o no quiere oír.Y entre el ruido de los helicópteros y el atronador silencio del mar, esta película que es un alarido y un susurro –Fellini dijo que su verdadero título era Aunque la vida sea brutal y terrible siempre puedes encontrar en ella unos cuantos momentos de dulzura y sensualidad, pero no iba a entrar en el poster– y nosotros ahí, por el medio siglo de los medios siglos…


Rodrigo Fresán, algo aligerado.
De: Página-12

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