martes, 12 de octubre de 2010

¡¡¡Fiiiiiiiiiiiirrrrrrrrrmeeeeeeeeeeeessssss!!!


(No se me ocurre mejor manera de celebrar el día de las Fuerzas Armadas que publicar unos párrafos de “Matadero Cinco” obra de mi admirado Kurt Vonnegut)

“Esta tarde, muchachos, van a salir hacia Dresde, una bella ciudad, según me han dicho. Y no permanecerán encerrados como nosotros. Vivirán al aire libre, entre la gente, seguramente con comida más abundante que aquí…Si me permiten una nota personal, les diré que desde hace cinco años no sé lo que es un árbol, una flor, una mujer, un niño…ni he visto un perro, un gato, un lugar de diversión ni ningún ser humano que hiciera algo útil para la sociedad. Por eso les he dicho que les envidio. Además, no tendrán que preocuparse por las bombas. Dresde es una ciudad abierta, sin defensas. No tiene industrias bélicas, ni tampoco ninguna concentración importante de tropas.”

“Todas las demás ciudades importantes de Alemania habían sido bombardeadas y ferozmente destruidas.
Dresde no había sufrido más daños que la rotura de algún cristal. Las sirenas funcionaban a diario, y la gente acudía a los refugios subterráneos, donde escuchaban la radio. Pero los aviones siempre se dirigían a otro lugar, Leipzig, Chemnitz, Plauen, o ciudades semejantes. Así era.
Por Dresde aún silbaban alegremente las máquinas de vapor, y los tranvías transitaban por las calles. Cuando los teléfonos sonaban, se contestaba la llamada. Y cuando alguien hacía funcionar un interruptor, las luces se apagaban o se encendían. Había teatros, restaurantes y hasta un zoo. Las principales industrias de la ciudad eran los laboratorios farmacéuticos, las alimenticias y las manufacturadoras de tabacos.
Y al finalizar cada jornada, la gente regresaba del trabajo, para descansar tranquilamente durante la noche.”

“A Billy le pasaron desapercibidos la mayoría de los ojos que le encontraban tan divertido. Estaba maravillado por la arquitectura de la ciudad. Sobre las ventanas se entrelazaban alegres guirnaldas. Faunos pícaros y ninfas desnudas atisbaban desde las festoneadas cornisas. Y monos de piedra retozaban entre volutas, conchas y bambú.”

“Se encontraba en el almacén de carne, en la noche en que Dresde fue destruida. Procedentes del exterior se oían unos ruidos parecidos a los pasos de un gigante. Eran el estruendo que producían las bombas al estallar. Los gigantes caminaban y caminaban, pero como el almacén de carne era un refugio muy seguro, todo lo que lograban allí era provocar, de vez en cuando, una lluvia de cal. Con Billy, sólo estaban los demás americanos, cuatro de los guardas y algunas reses muertas. Nadie más. El resto de los guardas se habían marchado en busca del calor de sus hogares, antes de que empezara el bombardeo. Todos morirán con sus familias. Así fue.”

“De vez en cuando, un guarda subía hasta el principio de las escaleras para observar lo que sucedía en el exterior. Después volvía a bajar, y murmuraba algo a los demás guardas. Fuera caía una tormenta de fuego. Dresde se había convertido en una gran llama, una llama única que consumía todo lo combustible.
No pudieron salir del refugio hasta media mañana del día siguiente. Cuando los americanos y sus guardas aparecieron, el cielo estaba negro de humo. El sol era un pequeño punto de malhumor. Dresde parecía un paraje lunar. No quedaba nada, excepto lo mineral. Las piedras estaban calientes. Todos habían muerto.
Así fue.”

“Algunos aviones americanos atravesaron el espeso velo de humo para comprobar si algo se movía. Vieron a Billy y al resto del pelotón, y les dispararon unas cuantas ráfagas. Pero no acertaron. Luego vieron a otras personas, en la orilla del río, y también les dispararon. Alguna bala dio en el blanco. Así fue.
Su idea era anticipar el fin de la guerra.”

Kurt Vonnegut (Matadero Cinco)

3 comentarios:

  1. ¡¡¡Fiiiiiiiiiiiirrrrrrrrrmeeeeeeeeeeeessssss!!!, nuestros políticos contemplarán el paso de la fuerzas armadas, de esta manera celebran y conmemoran un genocidio.

    Nos queda la buena literatura. Sin duda Vonnegut.

    Salud

    Francesc Cornadó

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  2. Lo que le marcó a Vonnegut aquello hizo que cambiara radicalmente su forma de pensar, me parece (aunque ya estaría ahí la semilla,porque hay otros que ni por esas).
    ¿Tiene que pasar la gente por situaciones así para darse cuenta de las cosas?

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  3. Lo que son las cosas, acabo de terminar de leer Matadero Cinco y comentando en familia el libro les contaba que hace muchos años en el cine Palace de Madrid que entonces era de Arte y Ensayo, yo había visto una película que me había dejado impactado sobre el bombardeo de Dresde. Solo recordaba que el director era el mismo que dirigió "El golpe" George Roy Hill. Ahora le pregunto a Google y dice que está basada en la obra de Vonnegut.
    El libro no solo nos cuenta lo que pasó, también nos cuenta como se ocultó aquel episodio de la guerra. El bombardeo de Dresde no era un tema muy popular en USA, dice Vonnegut, con su peculiar ironía. Esta mañana en Madrid había familias enteras vitoreando el paso de gente armada, de tanques y de aviones: perfectas y carísimas máquinas de matar. Ni Dios pregunta el porqué de este demencial espectáculo…
    ¿Nadie suma dos más dos?

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