viernes, 22 de octubre de 2010

A propósito de "Black Mountain College"



An Answer
¿qué clemencia no se
fuerza, qué justicia no
se compra, qué
amor no utilizado pasa de largo?
me pregunta mi dama
no sin razón
¿dónde está el placer? ¿dónde el sentido?
mi oído no sirve de mucho
en estas materias, aunque sea
como una concha, y muy fino.
¿qué ofrecer más allá de una dedicación?
y un especial cuidado.


Joel Oppenheimer




“Experimentar es, en principio, más importante que producir; en los inicios, la libre experimentación contribuye a desarrollar el coraje. (…) Se resumen los métodos más habituales de manipulación (de los materiales); y durante cierto tiempo se prohíbe a los estudiantes que recurran a ellos. Por ejemplo: el papel suele emplearse, en la industria y en la artesanía, tumbado horizontalmente; rara vez se utiliza el canto. Por eso intentamos utilizar el papel en posición vertical, o incluso como material de construcción; lo reforzamos mediante un complejo plegamiento; utilizamos las dos caras; enfatizamos el filo. El papel se suele pegar; en vez de ello, intentamos atarlo, prenderlo, coserlo, remacharlo (…)
Nuestra intención no es tanto trabajar de otro modo como trabajar sin copiar o repetir a otros. Procuramos experimentar, adiestrarnos en el “pensamiento constructivo”.
(…) Un aspecto esencial de nuestras enseñanzas es la economía. La economía consiste en ahorrar trabajo y material, y lograr el efecto deseado haciendo el mejor uso posible de ambos.”

Josef Albers




“No podemos comunicar gráficamente aquello que no vemos. Si vemos algo mal, lo plasmaremos mal. Aunque nuestra visión óptica sea correcta, nuestro excesivo énfasis en la visión psíquica a menudo nos hace ver mal. Por esta razón aprendemos a examinar nuestra visión y a estudiar sistemáticamente el escorzo y el solapamiento como los principales problemas formales de articulación gráfica, así como la distinción entre ambos y la plasmación de la cercanía y la distancia.”

Josef Albers



“Por la belleza de las formas entiendo, no la belleza de los seres vivos o de las imágenes, como supone la mayoría de la gente, sino las líneas rectas y los círculos, y las figuras planas o tridimensionales hechas con el torno, la regla y la escuadra. La belleza de esas formas no es relativa, como la del resto de las cosas, sino eterna y absoluta.”

Platón




“En lo que a mí respecta, mi marco de referencia es profundamente humanista. No estoy dispuesto a contemplar al hombre por su valor de uso. Para mí, el ser humano tiene un valor absoluto; el arte es su manifestación primordial (…).
Respecto a la ola de arte no-objetivo que actualmente (1951) barre el país, no siento en absoluto –y tampoco lo creen sus principales representantes- que sea antihumanista.”

Ben Shahn.



“El rojo “puro” del que hablan algunos artistas abstractos no existe, por mucho que se modifique su contexto físico. El color rojo hunde sus raíces en la sangre, el cristal, el vino, los gorros de los cazadores y miles de fenómenos concretos. De no ser así, el rojo o sus derivados no nos producirían ninguna sensación, y sería inútil como elemento artístico.”

Robert Motherwell.




“Bill (De Kooning) celebró su primera exposición individual en la galería Egan en abril de 1948, el mismo mes en que yo empecé a escribir reseñas para Artnews. No vendió ninguna obra, y mis reseñas sólo se pagaban a dos dólares. Mirábamos al verano con verdadera inquietud. Estábamos sin un céntimo y no había perspectivas de que la situación cambiase. Los cuatro veranos anteriores que habíamos pasado en la ciudad nos habían enseñado que vivir en situación precaria, algo en lo que éramos expertos, resultaba mucho más difícil en julio y en agosto que durante el resto del año, cuando “siempre podía ocurrir algo”.

Elaine de Kooning





“Sobre los métodos de enseñanza de Josef Albers y Willem de Kooning:
Albers prefería dirigirse a los alumnos en grupo; Bill prefería hablar con ellos uno a uno. Los alumnos de Albers se sentaban en pupitres y trabajaban con esmero en pequeñas y cuidadas composiciones; los de Bill lo hacían de pie ante los caballetes, y pintaban audazmente sobre grandes lienzos. Albers planteaba los mismos problemas a todos sus alumnos; Bill esperaba a que se encontraran con sus propios problemas sobre el lienzo antes de analizar las distintas posibilidades con que contaban. Como la mayoría de los alumnos trabajaban con los dos profesores, los diferentes enfoques resultaban estimulantes, y no mutuamente excluyentes.”

Elaine de Kooning




“Había pintores para los que pintar rápido, sin dejar tiempo al análisis consciente, era la cuestión fundamental. Sin embargo, todos sabían que De Kooning aplicaba una pincelada y se sentaba un rato a contemplar la pintura antes de aplicar la siguiente”.

Rudy Burckhardt



“Hay hombres a los que nunca les parece que anochece. Como, por ejemplo Klee, para quién nunca parece haber suficiente sol, etc. (…) Con la obra de Kline (…), tiene que ser negro sobre blanco, porque ahí está él, Nueva York, etc. No quiere vérselas con los sentidos y todo eso. Pero es un guasón despiadadamente preciso, por así decirlo (…). ¿Qué puede haber más “cómico” que unas formas que no van a moverse del sitio? Si le dices esto a cualquiera, se reirá de ti, pero todo el tiempo, justo detrás de ellos, ¡hay un rascacielos! Es increíble, ¿cómo pueden verlo y, aun así, seguir hablando como si tal cosa?”

Robert Creeley




Un glifo

Romanos, compatriotas míos
vuestros demonios
están desatendidos, abundancia
es lo que tenéis, todo
lo que producís

así que os sorprenderíais

de lo que nos queda, sólo
encerrarnos en nuestras casas
como aves para cebar, y llenar
nuestras panzas en la oscuridad hasta
que reventemos de gordos.

Charles Olson




“Black Mountain fue una extraordinaria escuela de autoconfianza. Nunca me sentí a la defensiva ante una situación, aislado del resto de compañeros, tácitamente solo o rechazado. En Black Mountain me encontré de repente entre iguales, entre gente de ideas afines, que me respetaban por lo que hacía y me prestaban atención. (…) Aquello cambió mi vida, porque hallé una compañía que siempre fue estimulante. Nunca había tenido la sensación de encajar en ningún sitio, y en Black Mountain la tuve. Chamberlain lo expresó muy bien. Alguien le preguntó qué era lo que más valoraba de Black Mountain o que era lo que le había atraído de aquel lugar, y él contestó: “Black Mountain era el único lugar al que había ido donde la gente estaba más interesada en lo que no sabía que en lo que sabía”.

Robert Creeley




A los diecisiete, las mujeres eran fenómenos extraños y prohibidos.
Hoy me lanzan miradas lascivas desde las esquinas. Y, sin embargo,

quién iba a decir
que íbamos a llegar a un acuerdo.

Incluso ahora, envejecido, escucho una canción,
un remoto impulso,

un argumento todavía visible,
una excusa.

Robert Creeley




“Georgette era… maricón. Ella (él) no intentaba disimularlo u ocultarlo con un matrimonio mientras satisfacía su homosexualidad recopilando en un álbum secreto las fotos de sus actores y atletas preferidos, o vigilando las actividades de los jovencitos, o visitando los baños turcos o los vestuarios masculinos, o mirando lascivamente de soslayo mientras se protegía tras una cuidada apariencia de virilidad (temeroso de que en alguna fiesta o en algún bar esa fachada pudiera empezar a agrietarse por efecto del alcohol y se desmoronara completamente con un furtivo beso o un toqueteo de un atractivo joven que le rechazaría de un puñetazo –¡asqueroso marica!-, seguido de histéricas e incoherentes disculpas y excusas y del rápido abandono de la sala)…”

Hubert Selby, Jr.

2 comentarios:

  1. Por estas tierras de gregal estamos dispuestos a celebrar la fiesta de la razón poética, con Dante y Horacio, levantaremos la copa intacta del vino joven, están invitados los que aman la razón, la belleza de los cuerpos pétreos, Safo, Petrarca, los malditos y los amantes del buen comer, Leopardi y Müller, siendo románticos, también se apuntan, puedes sumarte al brindis, a levantar esta copa intacta.

    Salud

    Francesc Cornadó

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  2. Magníficas ilustraciones, para mi gusto la uno, la dos y la tres, buenísimas. La de John Cage me encanta, menudo músico este.

    Muy acordes los textos, ahora no sé que decir, si son mejores los textos que las ilustraciones, pero es igual tampoco es cuestión de comparar, no sirve para nada.

    Salud

    Francesc Cornadó

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