lunes, 29 de noviembre de 2010

Fernando Pessoa


“Pedí tan poco a la vida y ese mismo poco la vida me lo negó. Un haz de parte del sol, un campo próximo, un poco de sosiego con un poco de pan, no pesarme mucho el saber que existo, y no exigir nada de los otros ni ellos nada de mí. Esto mismo me fue negado, como quien niega la limosna no por falta de buena alma, sino por tener que desbrocharse la chaqueta.
Escribo, triste, en mi cuarto tranquilo, solo como siempre yo he estado, solo como siempre estaré. Y pienso si mi voz, aparentemente tan poca cosa, no encarna la sustancia de millares de voces, el hambre de decirse de millares de vidas, la paciencia de millones de almas sometidas como la mía al destino cotidiano, al sueño inútil, a la esperanza sin vestigios.(…)
Pero mi reacción contra mí desciende de mi inteligencia…Me veo en el cuarto piso de la Rua dos Douradores, me ayudo con sueño; miro, sobre el papel medio escrito, la vida sana sin belleza y el cigarro barato que apurándolo extiendo sobre el secante viejo. ¡Yo aquí, en este cuarto piso, interpelando a la vida!...”


Fernando Pessoa (Libro del desasosiego)

1 comentario:

  1. Pienso, sin embargo, que cuanto menos pidamos más libres seremos. La mala baba cósmica nos obliga a vivir de limosnas.

    Salud

    Francesc Cornadó

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