viernes, 26 de noviembre de 2010

Luis Cernuda


“LOS QUE SE INCORPORAN


Llega la vida a un momento en que los juguetes individualistas se quiebran entre las manos. La vista busca en torno, no tanto para explicarse la desdicha como para seguir con nueva fuerza el destino. Mas lo que ven los ojos son canalladas amparadas por los códigos, crímenes santificados por la religión y, en todo lugar, indignantes desigualdades en las que siempre resulta favorecido el estúpido. Se queda, pues, en peor situación de espíritu. Este mundo absurdo que contemplamos es un cadáver cuyos miembros, remueven a escondidas los que aún confían en nutrirse con aquella descomposición. Es necesario acabar, destruir la sociedad caduca en que la vida actual se debate apasionada. Esta sociedad chupa, agosta, destruye las energías jóvenes que ahora surgen a la luz. Debe dársele muerte; debe destruírsela antes de que ella destruya tales energías y, con ellas, la vida misma. Confío para esto en una revolución que el comunismo inspire. La vida se salvará así.”


Luis Cernuda (publicado en “Octubre”, 1933)

3 comentarios:

  1. La calle, las vias del tranvía y al fondo un punto de fuga pero "NO PASARAN"

    Salud

    Francesc Cornadó

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  2. No pasarán decían los marxistas...
    Ya hemos pasao…cantaba la tonadillera "apolítica"...

    Es curioso, he encontrado este texto de Cernuda en un librito de "Cátedra" en edición de Derek Harris. En el título pone un asterisco: "La adhesión de Cernuda a la revolución comunista tuvo poca duración. Ya se había desilusionado antes del fin de la Guerra Civil".
    Parece como si en su papel de editor se viese "obligado" a disculpar el momento "tonto" en el que Cernuda escribió este extraordinario texto. En fin, incluso yo, un recalcitrante comunista, he sido durante mucho tiempo víctima de esa propaganda de los "apolíticos" que marcaban una línea roja entre la alta poesía (Cernuda, por ejemplo) y "eso" que escribían los hijos de los cabreros (Hernández, por ejemplo).
    El tiempo y la lectura, a veces, alivian...

    Como dijo mi tocayo y mi paisano:
    Recuérdalo tú, y recuérdalo a otros.

    Un saludo, Francesc, y enhorabuena por tu libro.

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