viernes, 10 de diciembre de 2010

C. Lévi-Strauss


Entrevista a Lévi-Strauss realizada en 1972 por Pierre Beuchot.


"Pierre Beuchot: ¿Qué contesta a usted a los que han acusado al estructuralismo de abolir a la persona humana?

C.Levi-Strauss: Es cierto que a menudo se ha acusado al estructuralismo de antihumanismo. No diría que eso es completamente falso. Solo diría que es una verdad a medias, porque al fin y al cabo, ¿qué es lo que se nos reprocha? Se nos reprochan dos cosas. Una, en el plano epistemológico y la otra, en el plano moral. En el plano epistemológico se nos reprocha haber aplicado sobre el hombre un punto de vista que no es el del filósofo, el del filósofo que practica la introspección sobre si mismo, es decir, que intenta adoptar un otro punto de vista que el del sujeto. Considero que eso es perfectamente legítimo, sea la investigación que sea, elegir el punto de vista que se estime más eficaz para los resultados de su investigación.
(...)
Se trata de averiguar qué estamos buscando y cuál es el punto de vista, la ampliación que se debe adoptar para obtener un resultado. Bien, nosotros elegimos una ampliación donde la noción de sujeto se disuelve, se borra, desaparece. Nosotros estudiamos mecanismos que ocurren en el interior del pensamiento (Nota de traducción: "pensée" en francés se puede traducir también como "mente"; considero que se ajusta más a la idea de la oración), pero de un pensamiento que va más allá de ese pequeño sector de pensamiento que el propio sujeto cree aprehender. Por lo tanto creo que por aquí, se busca una polémica vana.

Luego está el punto de vista moral, que se inspira en consideraciones completamente distintas, y que, en el caso de un etnólogo, no puede estar inspirado por el espectáculo de la destrucción monstruosa, sistemática de culturas diferentes a la nuestra, que Occidente está llevando a cabo, quizá desde hace mucho tiempo, pero digamos para simplificar, desde tiempos del descubrimiento de América y desde los grandes descubrimientos y la colonización hasta el día de hoy. No podemos aislar la condena de esa destrucción de sociedades humanas, de todos esos tipos de destrucción que presenciamos, y que presenciamos mucho más hoy en día, destrucción de especies animales, destrucción de especies vegetales y todo esto ¿en nombre de qué? En nombre de un cierto humanismo que fue el del Renacimiento y que sigue siendo el nuestro desde entonces, que es un humanismo apisonador, un humanismo agresivo, por el cual el hombre se encarna a si mismo como dueño y señor de la creación y todo lo demás está a su disposición. ¿A qué nos ha llevado todo esto? Ya se ve. Nos ha llevado a grandes guerras de exterminio, nos ha llevado a campos de concentración, nos ha llevado al exterminio de una parte de la humanidad a manos de si misma, y esa parte misma de la humanidad que se consideraba a todo el resto de la humanidad. ¿Por qué? Porque según me parece a mí, el humanismo clásico ha definido al hombre de forma muy estrecha. Lo ha definido como ser pensante en lugar de definirlo como ser vivo. Ha situado demasiado cerca del hombre las fronteras donde se detenía la misma humanidad y, por consiguiente, ya no queda suficientemente protegida contra sus propios ataques..."

Fuente: lacontradiccionprincipal.blogspot

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