jueves, 23 de diciembre de 2010

Javier Tomeo


CARNAVAL VENECIANO

Cuando aquel hombre se quitó el antifaz vi que no tenía nariz. Le dije que era preferible que volviese a ponerse la máscara.
-No debe usted amedrantar al prójimo con esa cara –le dije.
-¿Cree que yo también tengo prójimo? –me preguntó-. ¿Cree usted que los hombres sin nariz podemos presumir de tanto?
Su pregunta me pareció bastante ingenua, pero preferí no responderle y dejarle en la duda, así que supongo que aquel hombre debe de continuar todavía hoy preguntándose cuál puede ser su ubicación en este mundo de impíos narigudos.

Javier Tomeo (Los nuevos inquisidores).

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