martes, 31 de agosto de 2010

Juan José Arreola



«La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones»

Juan José Arreola.

Miguel Torga / Buarcos



Buarcos, 13/06/1943

Jornada entre pescadores. Ellos pescando sardinas para matar el hambre orgánica de su cuerpo, y yo pescando imágenes para matar la de mi espíritu. Ellos, tostados de salud, me miran; y yo, amarillo de enfermedad, los miro también. Seguramente sienten que su existencia está más justificada que la mía, y el mundo entero les da la razón. Pero de la misma manera que ellos, sin que nadie les pida sardinas, se hacen a la mar, también yo, sin que nadie me esté pidiendo poesía me lanzo a este mar de la creación. Hay algo que nadie puede quitarles a los artistas auténticos: la conciencia de que son tan fundamentales para la vida como el pan.

Miguel Torga

Bertolt Brecht




Vosotros, los que emergeréis de la marea
en la que nosotros nos hundimos
recordad
cuando habléis de nuestra debilidad
la tenebrosa era
a que escapasteis.


Bertolt Brecht

El Roto


“Ahora que dices lo de los tiempos que corren, creo que los tiempos que corren son los que nosotros decidimos que sean. No hay un tiempo ni una realidad impuesta. Cada uno de nosotros tiene que decidir qué es lo real y cuál es nuestro tiempo. No nos debemos someter a la idea impuesta. Creamos el mundo a partir de nosotros mismos y esa es nuestra oportunidad y nuestra responsabilidad.”

EL ROTO

Kurt Vonnegut / Barbazul


“Después de la guerra, cuando le comenté a Terry Kitchen algo sobre mis tres horas de sexo ideal con Marilee, y de cómo me hicieron sentir maravillosamente a la deriva en el cosmos, él me dijo esto:
-Estabas experimentando una anti-epifanía.-¿Una qué?
-Es un concepto de mi propia invención –me explicó. Eso fue cuándo él todavía era un parlanchín y no un pintor..
(…)
-Lo malo de Dios no es que se deje ver con tan poca frecuencia –continuó-. Lo malo de Dios es precisamente lo contrario: nos tiene a ti y a mí y a todos agarrados por el cogote casi constantemente.Me dijo que acababa de pasar la tarde en el Museo Metropolitano de Arte, donde había muchos cuadros que representaban a Dios dando órdenes, a Adán y Eva y a la Virgen María, y a varios santos en agonía, etcétera.
-Esos momentos son muy extraños, de creer a los pintores. Pero ¿quién ha sido alguna vez tan mentecato como para creer a un pintor? –me dijo, y pidió otro whisky doble, seguro de que yo lo pagaría-. Esos momentos suelen llamarse epifanías, y te digo yo que son tan frecuentes como las moscas domésticas –me aseguró.
-Entiendo –le dije. Creo que Pollock estaba allí, escuchando todo esto, aunque a él y a Kitchen y a mí todavía no se nos conocía como Los tres Mosqueteros. El era un verdadero pintor, y por eso casi no hablaba. Cuando Terry Kitchen se convirtió en un verdadero pintor, también él dejó de hablar, prácticamente.
-¿Maravillosamente a la deriva en el cosmos, dices? –me dijo Kitchen-. Es una descripción perfecta de una anti-epifanía, esos momentos rarísimos en que Dios Todopoderoso te suelta el cogote y te deja ser humano durante un rato. ¿Cuánto duró la sensación?
-Oh, quizá media hora –le contesté.
Y se reclinó en la silla y dijo con honda satisfacción:
-Ahí lo tienes.
(…)
En aquellos tiempos, en Manhattan los estudios eran baratísimos. ¡Un artista podía, en efecto, permitirse el lujo de vivir en Nueva York! ¿Os imagináis?
Cuando alquilamos el estudio, le dije:
-Si mi mujer se entera de esto, me mata.
-Dale siete epifanías a la semana –me recomendó Terry- y estará tan agradecida que te dejará hacer lo que quieras.
-Es más fácil decirlo que hacerlo."

Kurt Vonnegut / Barbazul


“De todas las formas de herirme –continuó Gregory con aquel acento británico suyo-, no podríais haber elegido otra más cruel. Te he tratado como a un hijo – me dijo a mí-, y a ti como a una hija –le dijo a Marilee-, y así me lo agradecéis. Y lo más insultante no es que hayáis entrado ahí. No, no es eso. ¡Es lo felices que estabais cuando salíais! ¿Qué otra cosa podía ser esa felicidad sino una burla de mí y de todas las personas que alguna vez han intentado manejar un pincel?
(…)
-¡Fuera! –gritó-. ¡La basura, al cubo con ella!
¡Qué acción más surrealista estaba a punto de hacer el maestro realista! ¡Iba a instalarse en un velero de veinticinco metros en dique seco! ¡Tendría que subir y bajar por una escalera, tendría que usar el teléfono y el lavabo del astillero!
(…)
¡Todo lo relacionado con Dan Gregory, salvo sus cuadros, tenía menos conexiones con la realidad y el sentido común que el más radical arte moderno!(…)
Total, que Marilee y yo nos volvimos del Museo de Arte Moderno a casa con la cabeza gacha, como si nos hubieran dado unos azotes. A veces nos reíamos, también, nos abrazábamos y no parábamos de reír. Y durante todo el trayecto nos metíamos mano mutuamente y nos gustábamos muchísimo.”

lunes, 30 de agosto de 2010

Marcos Ana / Miguel Hernández



Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes.Tristes.


Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes.Tristes.


Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes.Tristes.

Miguel Hernández



Marcos Ana fue de los afortunados. Estuvo condenado en dos ocasiones al paredón, pero le cambiaron las penas por 30 años cada una. Del terror hizo resistencia y costumbre.
En la prisión de Porlier, Buero Vallejo le presentó a Miguel Hernández.


«Sólo compartimos unos días, porque él estaba de paso. Iba a la cárcel de Ocaña. Era excepcional. Siempre rodeado de gente. Enseñaba a leer, a escribir, daba clases de poética, de arte… Las cárceles se fueron convirtiendo en universidades clandestinas. Una vez vencidos los años primeros, los del odio y el hambre, los presos logramos crear un frente carcelario. Era sobrecogedor ver a los condenados a muerte estudiando… Ya ves, con las pocas posibilidades que había de salir vivo de ahí… Aún recuerdo una escena conmovedora: estaba en mi celda y a mi compañero lo llamaron en una saca [asesinatos de reos]. Él estaba leyendo. Y cuando escuchó su nombre dobló la esquina de la página y dejó el libro cerrado sobre el jergón, como si esperase volver. Leer y estudiar, aun condenado a muerte, era una forma de dar salida a nuestros vacíos y desalientos. Sabíamos que muchos no llegaríamos, pero queríamos ir lo más formados posible al improbable encuentro con el futuro. Yo le debo a la cárcel mi educación».

Kurt Vonnegut


“Tremendas concentraciones de riqueza monetaria han hecho posible que unas pocas personas o instituciones dotaran a ciertas expresiones de alegría humana de una inapropiada y por lo tanto angustiosa seriedad. Pienso no solo en los monigotes artísticos, sino también en los juegos infantiles; correr, saltar, tirar, coger.
O bailar.
O cantar canciones.”

Kurt Vonnegut

Oscar Wilde


“Aquel que siente el deseo de explorar por debajo de la superficie de los signos

lo hace a su propio riesgo.”

Oscar Wilde.

domingo, 29 de agosto de 2010

Quiero hacer un inciso...


“Que yo sea paranoico no quiere decir que no me estén persiguiendo”

Anónimo.

Peter Handke


Si hablo de mí mismo, a menudo es sólo por incomodidad.

Intentar olvidar los pensamientos o imágenes que alguna vez tuvimos, para no repetirlos continuamente ni aferrarse a ellos cuando entre ellos se extiende el vacío.


Peter Handke (El peso del mundo)

Raymond Carver


Mi mujer

Mi mujer ha desaparecido con toda su ropa.
Olvidó dos medías de nailon, y
un cepillo para el pelo detrás de la cama.
Me gustaría atraer su atención
hacia esas medias, y hacia los pelos
negros que quedan en las púas del cepillo.
Tiro las medías al cubo de la basura; el cepillo
lo guardo para usarlo. Únicamente la cama
resulta extraña e imposible de soportar.

Raymond Carver

sábado, 28 de agosto de 2010

Alice Munro


“Las mujeres casadas tienen anillos de diamantes y dolores de cabeza, piensa Gail. Todavía sigue siendo así, con las que de verdad triunfan. Y también tienen maridos gordinflones, golfistas zurdos, que dedican toda su vida a apaciguarlas.
Por fin, a los pasajeros que no van a Sidney, los sacan del avión. Los llevan a la terminal y allí abandonados por la azafata, recogen el equipaje, pasan por la aduana y deambulan de acá para allá, tratando de localizar la línea aérea que va a encargarse de sus billetes. En un momento dado, los asalta un comité de bienvenida de unos hoteles de la isla, que canta canciones hawaianas y les pone guirnaldas de flores alrededor del cuello. Pero por último consiguen meterse en otro avión. Comen, beben y duermen, y las colas para los servicios se alargan y los pasillos se llenan de desperdicios mientras las azafatas hablan de hijos y de novios en sus asientos. Después, el inquietante brillo de la mañana, la costa australiana, de arena amarilla, allí abajo, a una hora absurda, e incluso los pasajeros mejor vestidos y más guapos están ojerosos, desganados, aletargados, como después de un largo viaje en tercera clase. Y antes de abandonar el avión sufren otro asalto. Unos hombres velludos con pantalones cortos abordan el aparato y lo rocían todo con insecticida.
“A lo mejor es así como se entra en el Cielo –se imagina Gail diciéndole a Will-. La gente te pone flores que tú no quieres y todo el mundo tiene dolor de cabeza y estreñimiento y te rocían con algo para matar los gérmenes de la Tierra.”
Es la costumbre: intentar pensar cosas inteligentes y frívolas que contárselas a Will.”
Alice Munro (El Jack Randa Hotel)

viernes, 27 de agosto de 2010

Jean-Luc Godard



* Fue siempre a través de la literatura que me acerqué a la filosofía. Había la efervescencia de la posguerra, el existencialismo, Sartre sobre todo y Camus, del que guardé una frase que me conmovió toda mi vida: el suicidio es el único problema filosófico realmente serio. Por mi padre, de formación más germánica, admirador de Alemania, fui introducido a la historia del Romanticismo alemán. Todo eso era acompañado por el descubrimiento de las películas mudas en la Cinemateca de Henri Langlois y del cine alemán, de Murnau...


* Amo los libros, los libros de bolsillo, porque precisamente se pueden meter en el bolsillo (en realidad son ellos los que nos meten en el bolsillo). Pero yo no leo de manera seria, es raro que lea un libro, incluso una novela del principio al fin. Hoy releo algunos, lentamente, que me quedaron en la memoria, pero que seguramente leí mal. Como el final de Minuit, de Julien Green, donde todavía está la cuestión del suicidio: se tiene la impresión de que la chica se tira, pero en realidad es el piso que sube hacia ella a una velocidad vertiginosa...


* Todos los libros de filosofía deberían, como el de Kierkegaard, llamarse Migajas filosóficas, así uno se sentiría menos culpable de no poder leer más que “migajas”, justamente.


* Cuando Sartre habla de pintura, de Tintoretto, de Wols o de Jean Fautrier dice cosas que los críticos de arte no saben decir, porque escriben sobre, mientras que él escribe de, después de la pintura.

Daniel Pennac


El derecho a leer cualquier cosa: sabemos que los libros también son productos de nuestra época, sabemos que no todos son de la misma calidad, pero entre los gustos y los deseos, están los clásicos universales, las buenas o malas novelas, pero siempre se debe de tener el derecho a leer, desde lo comercial o informativo hasta un poema que no muere en el tiempo, concédale al niño el derecho de leer lo que quiera.
Daniel Pennac

Ante el humo, Moscú no pierde el glamour




La organización ecologista Greenpeace denunció la eliminación de la figura del guardabosques en Rusia, país que acoge el 23 por ciento de la superficie boscosa del planeta (809 millones de hectáreas).
…«Se eliminaron (en 2007) más de 70.000 puestos de guardabosques. Ahora, no hay nadie que se encargue de la vigilancia de los montes, sólo funcionarios en sus oficinas»
Esa ley benefició a los empresarios madereros, a los productores de celulosa y a los constructores de urbanizaciones, que desde ese momento podían cortar a su antojo los árboles en los bosques que hubieran arrendado.
…vinculó la ola de calor más abrasador que se recuerda en la parte europea de Rusia, donde no llueve desde principios de junio, con el cambio climático.
…El número de muertos en los incendios forestales que afectan a numerosas regiones de Rusia, y que han devastado ya 1,2 millones hectáreas de bosque, asciende ya a 50, han sido destruidos pueblos enteros, lo que obligó a la evacuación de miles de personas ha informado el Ministerio de Situaciones de Emergencia




...«La diferencia con otros años es que este verano los incendios se producen en las regiones cercanas a Moscú. Normalmente, cuando se quema la tundra o los bosques siberianos, nadie acude a sofocar el fuego».


…La mayor preocupación del Ministerio de Emergencias, encargado de combatir el fuego con ayuda del Ejército, es el Centro Nuclear Federal de Sárov, que acoge plantas de fabricación de armas atómicas y un instituto de física experimental.

jueves, 26 de agosto de 2010

Kurt Vonnegut / Barbazul


(...) De modo que decidí no bañarme y quedarme tomando el sol a cierta distancia de ella.
Sin embargo, me acerqué lo suficiente para decir “Hola”.
Esta fue su respuesta, no poco curiosa: “Cuéntame cómo murieron tus padres.”
¡Qué mujer más tétrica! Tiene algo de bruja. (…)
-Cuéntame cómo murieron tus padres me dijo. Yo no podía dar crédito a mis oídos.
-¿Cómo dice?
-¿Qué gracia tiene decir “Hola”? – me preguntó.
Me había dejado seco.
-Siempre he creído que significaba “Hola”.
-Pues no –dijo ella-. Significa: “No hables de nada importante.” Significa: “Estoy sonriendo, pero no escuchando, así que lárgate.”
Luego confesó que estaba harta de hacer ver que saludaba a la gente.
-Siéntate aquí –me dijo- y cuéntale a mamá cómo murieron tus padres.
“¡Cuéntaselo a mamá!”…

Kurt Vonnegut (Barbazul)

Raymond Carver


Desnudos de Bonnard

Su mujer. La pintó cuarenta años.
Una vez y otra. El desnudo del último cuadro
tan joven como el desnudo del primero. Su mujer.

Él la recordaba joven. Cuando ella era joven.
Su mujer en el baño. En el tocador
delante del espejo. Desnuda.

Su mujer con las manos bajo los pechos
mirando al jardín.
El sol dispensando calidez y color.

Todas las cosas vivas florecen allí.
Ella es joven y trémula y muy deseable.
Cuando murió, él pintó un poco más.

Unos cuantos paisajes. Luego murió.
Y fue colocado junto a ella.
Su joven esposa.


Raymond Carver

Miguel Torga


Coimbra, 30/03/1968:Nunca me había sucedido una cosa así, pero hoy me ha ocurrido: ofrecerle espontáneamente un libro mío a una persona desconocida, sintiéndome feliz por haberlo escrito. Cuando la hice entrar, ni por asomo podía suponer el desenlace de la consulta. Mi imaginación falló miserablemente frente al azul intenso y profundo que llevaba en los ojos.


-Usted dirá... Se explicó, la reconocí, le receté, y en el último momento, al despedirnos, fue cuando escuché maravillado el relato refrenado y dramático de una ancestralidad disconforme con un destino fuera de su medio ambiente. Su padre, su abuelo y sus bisabuelos pescadores, y su madre, campesina librando a los hijos de la servidumbre oceánica para ponerlos a servir en tierra firme. Sus hermanos aceptaron de buena gana este exilio. Ella no. La devoraban las saudades de la lonja y los canastos. Las olas le golpeaban en los oídos día y noche, y, pasase lo que pasase, tenía que volver para casarse con un muchacho de la costa y seguir la tradición de la familia. Lejos de las redes y de la sal, la vida no era vida. Menuda y delicada, se iba transfigurando de tal manera según hablaba, que parecía un patrón a la proa de un barco.


-Fíjese que hay días que no puedo ni ir al mercado. Veo un puesto de pescado y me echo a llorar. Y en ese momento perdí yo también la compostura: -Espere un momento... -Uní a la receta un volumen de Mar-. Léalo, a ver si le gusta..


Miguel Torga

Mario Benedetti


Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche


te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra


del infinito mar viene tu asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo


tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego


Mario Benedetti

miércoles, 25 de agosto de 2010

La Dolce Vita / Fellini



David Thomson: “otro de esos films de Fellini en los que el director jugaba a su jueguito de agradar a los burgueses fingiendo que los escandalizaba” “otro de sus frescos sobre el aburrimiento de la gente aburrida” y que “hizo de Mastroianni la estrella que, a partir de entonces, se salió con la suya al conseguir mucho dando muy poco”.


… el tercer dictamen un soberano error: porque si algo es La Dolce Vita es una película divertida.
…una estatua de Cristo voladora, un milagro infantil, un padre extraviado, un suicidio filosófico con filicidio, una diva local, una puta sufrida, una novia más sufrida todavía, unos insufribles intelectuales, un rocker mediterráneo, una diva importada, un novio hollywoodense, una orgía fallida, un monstruo marino que encalla en una playa para que lo contemplen los monstruos terrestres, y sigan pasando que al fondo hay más lugar.
Y, ahora que lo pienso, La Dolce Vita se parece más a otra película de arquitectura episódica y viajera: Apocalypse Now! Sólo que aquí Marcello Rubini/Marlow se busca a sí mismo, es su propio Kurtz. Un hombre en el borde y a punto de estallar y ordenar a los gritos que bombardeen a esa Roma y a sus alrededores. Porque –a no olvidarlo– La Dolce Vita retrató un mundo que no existía pero que fue exactamente así a partir de su escandaloso estreno.


…nunca falta una joven estrella fugaz con fantasías de constelación mojándose en las aguas bautismales de la Fontana di Trevi para ver si lo consigue. De ahí La Dolce Vita como virus a la vez que vacuna, como transgresión y tradición al mismo tiempo.…hoy, La Dolce Vita es el título de varias canciones, de un perfume de Dior, de un rascacielos en Dubai, de una remake porno-gay dirigida por Michael Lucas en el 2006 (que tuvo problemas legales por apropiación indebida de marca) y una innecesaria película de Woody Allen titulada Celebrity.
…El Vaticano, por supuesto, condenó todo el asunto con su habitual miopía sin ver que pocas películas más efectivas y convincentes y, a su manera, cristianas, se han hecho sobre el pecado, el arrepentimiento, la penitencia, y, acaso, la iluminación beatífica.
…Porque si La Dolce Vita es una película física, donde todo el tiempo ocurren cosas y no hay demasiado tiempo para pensar, en 8 1/2 (Mastroianni ya no es un cronista de la prensa rosa con ganas de mudarse a la literatura sino un consagrado director de cine) casi todo acontece dentro de una cabeza a la que no se le ocurre nada.


…en la primera escena, unas chicas en bikini no escuchan lo que Rubini les grita desde un helicóptero; en la última escena, una adolescente le dice algo a un Rubini –a ese otro hombre del traje blanco, más perseguidor que perseguido– que ya no puede o no quiere oír.Y entre el ruido de los helicópteros y el atronador silencio del mar, esta película que es un alarido y un susurro –Fellini dijo que su verdadero título era Aunque la vida sea brutal y terrible siempre puedes encontrar en ella unos cuantos momentos de dulzura y sensualidad, pero no iba a entrar en el poster– y nosotros ahí, por el medio siglo de los medios siglos…


Rodrigo Fresán, algo aligerado.
De: Página-12

Collage


La noche más guay


La noche en blanco, la noche de los libros, la noche de los museos y ahora: la noche de las pedradas…en Palestina. ¡Qué guay!


ELOTRO

martes, 24 de agosto de 2010

El blog cumple 500 entradas, casi ná.


No quería dejar pasar esta fecha histórica que te cagas (el blog cumple 500 entradas) sin traer a la pantalla de sus computadoras al representante del Imperio del Bien en nuestro país. Este señor, embajador de Estados Unidos en España, se llama Alan Solomont, y en una entrevista al referirse a Cuba dijo:


"La liberación de cualquier preso político es una buena noticia y el hecho de que se haya hecho en colaboración con la Iglesia católica también es bueno, pero aún quedan más de cien presos políticos. Deben ser excarcelados sin condiciones y tener libertad para viajar y vivir en su país si lo desean".


¡Caramba!, pensé, tiene mérito ese discurso en boca del representante de un país que ha montado en Guantánamo un parque temático sobre la tortura, las detenciones ilegales y la violación, en general, de los derechos humanos.

Seguro, pensé, que también está en contra de la pena de muerte.


Hasta ahí, todo lógico. No logré entender, en cambio, las ventajas de la intervención de la Iglesia católica, institución democrática donde las haya, en lo de Cuba.


(J.J. Millás)

Alice Munro


“Sylvia no actuó como Harriet. La literatura ni le influía ni le estorbaba, y cuando descubrió lo que estaba ocurriendo se puso simplemente hecha una furia.
-Eres un cretino – le dijo a Nelson.
-Eres una falsa – me dijo a mí.
Estábamos los cuatro en el salón de nuestra casa. Donald limpió y llenó la pipa; le dio unos golpecitos, la acarició y la inspeccionó, dio una calada, volvió a encenderla: parecía como tan de película que sentí vergüenza ajena. Después, metió unos libros y el último número de Macleans en su maletín, fue al cuarto de baño a coger su cuchilla de afeitar y al dormitorio a por el pijama y se marchó.
Fue al apartamento de una joven que trabajaba de secretaria en su clínica. En una carta que me escribió más adelante, me contaba que jamás había pensado en aquella mujer sino como amiga hasta aquella noche, en que de repente se le ocurrió lo bonito que sería querer a una persona amable y sensible, que “no estuviera echada a perder”.


Alice Munro (La virgen albanesa)

Alice Munro


“La gente abre tiendas para vender cosas, espera hacer negocio para tener que ampliar la tienda y vender más cosas, hacerse ricos y acabar por no tener que ir a la tienda, ¿no es así? Pero ¿no hay otras personas que abren una tienda con la esperanza de refugiarse en ella, entre las cosas que más valoran –los hilos o las tazas o los libros- y sólo con la idea de reafirmarse, de acomodarse? Pasarán a formar parte de la manzana, de la calle, parte del mapa de la ciudad y, por último, de los recuerdos de todos sus habitantes. Se sentarán a tomar café a media mañana, sacarán los oropeles de costumbre por Navidad, limpiarán los escaparates en primavera y colocarán los nuevos artículos. Para estas personas, las tiendas son el equivalente de una cabaña en el bosque, un refugio y una justificación.”


Alice Munro (La virgen albanesa)

Alice Munro


“Abrí la tienda en marzo de 1.964. En Victoria, en la Columbia Británica.
Yo me sentaba a mi mesa, con los libros detrás. Los representantes de las editoriales me habían aconsejado que adquiriese libros sobre perros y caballos, barcos y jardinería, pájaros y flores: según ellos, era lo que todo el mundo compraría en Victoria. Yo hice caso omiso de su consejo y traje novelas y poesía y libros sobre el sufismo y la relatividad y la escritura lineal B. Y cuando llegaron, los coloqué de tal forma que las ciencias políticas se proyectaran sobre la filosofía y la filosofía sobre la religión sin grandes distancias, de modo que los poetas compatibles pudieran reposar juntos, siguiendo cierto orden en las estanterías –a mi juicio- que reflejara el deambular natural de la mente, a cuya superficie puedan asomar continuamente tesoros nuevos y olvidados. Me había tomado todas aquellas molestias; ¿y qué? Pues esperé, con la sensación de quien se ha vestido espectacularmente para una fiesta, incluso quizá desempeñando las joyas de la familia, para encontrarse con una reunión de vecinos que juegan a las cartas.”


Alice Munro (La virgen albanesa)

Alice Munro


“Donald era dermatólogo, y yo estaba haciendo mi tesis sobre Mary Shelly, pero no muy de prisa. Conocí a Donald cuando fui a su consulta porque tenía un sarpullido en el cuello. Tenía ocho años más que yo; era un hombre alto, con pecas, que se sonrojaba fácilmente, más inteligente de lo que parecía a primera vista. Un dermatólogo ve aflicción y desesperación, aunque los problemas que llevan a la gente a su consulta no pertenezcan a la misma categoría que los tumores o las arterias atascadas. Ve el sabotaje interior, y la auténtica mala suerte. Ve que asuntos como el amor y la felicidad pueden depender de un montoncito de células sulfuradas.”

Alice Munro (La virgen albanesa)

Antonio López al sol































(Fotografías de Miguel Ángel López)
Antonio López, el pintor manchego, que siempre fue más discreto y modesto que el mismísimo Iniesta, se pasa las tardes de este cruel agosto, (nada que ver con pakistaníes, hindúes o chinos inundados) componiendo “postales”, a la manera del negrito de Amanece que no es poco, en la madrileña Puerta del Sol.
Yo no sé si la edad, esa asesina, está haciendo estragos en la neurona de “Antoñito” y por eso se ha prestado a este patético montaje disfrazado de Gabino Diego en, otra vez, Amanece que no es poco, o soy yo con mi vista cansada y resaca furbolera, que no soy capaz de valorar en su justa medida el alcance de la “perfomance”.
A los comisarios de las exposiciones ahora los llaman “curadores” y yo, hasta este cruel agosto, no sabía el porqué del nombrecito.
-Mira hijo… Esto lo hago yo de una manera… “Alturista”, para hacerme millonario vamos!
Creo que es de Amanece que no es poco, también.

ELOTRO

lunes, 23 de agosto de 2010

Picasso en el MET


A veces la vida es muy dura y muy ingrata, incluso para nosotros, para que luego digan. Yo, sincerely, no doy más de sí. Debido a ineludibles motivos de mi agenda moleskine (digamos Michelle, digamos Marbella y baste) no he podido este verano dar el salto a la Gran Manzana para poder asistir a la “post-histórica” exposición de Picasso en el MET. Se comenta en círculos bien uniformados que estaba compuesta por todas las obras del genio malagueño que amontonan y atesoran en sus fondos de armario. Por todo lo tal, mis amigos y friends del Upper West Side amenazan con no poder perdonármelo a pesar de conocer mi sincera e inconsolable consternación. No quiero ni pensar la que me espera en la próxima celebración de Thanksgiving.
En fin, en el improbable caso de que alguno de vosotros, y excepcionalmente de vosotras, también haya enfrentado obstáculos insalvables para disfrutar presencialmente del flipante evento, os he traído este vídeo para que al menos os hagáis una ligera idea de cómo visten, gesticulan y se explican (en su exquisito e impenetrable dialecto) los responsables museísticos del imperio. De nada, bob@s; en esta vida por mi y en la próxima por vosotros. Ya veréis…
ELOTRO

Bertolt Brecht


Elegías de Hollywood


Cada mañana, para ganarme el pan
voy al mercado, donde se compran las mentiras.
Esperanzado
me pongo en la cola entre los vendedores.

Bertolt Brecht

Daniel Pennac


El derecho a releer: este derecho es desde cualquier ángulo, lo que no leí antes, lo que quiero disfrutar otra vez, lo que quiero comprobar y lo que quiero leer por el placer de no olvidarlo, todos podemos hacerlo cuantas veces queramos y recordemos una vez más que no es la cantidad de lectura sino, la calidad, si releer algo bueno nos produce placer, releamos infinitas veces. Daniel Pennac

Bitácora


Cuaderno de bitácora. Libro en que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación.

domingo, 22 de agosto de 2010

Roberto Bolaño / Artefactos


“La aparición de Artefactos, que a nosotros nos encantó, hizo que Stein, entre la indignación y la perplejidad, escribiera una carta al viejo Nicanor recriminándole algunos de los chistes que se permitía hacer en aquel momento crucial de la lucha revolucionaria en América Latina; Parra le contestó al dorso de una postal de Artefactos diciéndole que no se preocupara, que nadie, ni en la derecha ni en la izquierda, leía, y Stein, me consta, guardó la postal con cariño.”
Roberto Bolaño (Estrella distante)

¿Alarma por lluvia amarilla?



Agosto es un mes tan cruel como el que más.


01/ Viajeros de un tren-hotel de Barcelona a Milán se despiertan en Zúrich (ver mapa de ferrovías).Técnicos franceses se confundieron en Lyón en el cambio de agujas. Eso no pasa con las agujas desechables, alegaron círculos y rectángulos allegados a los seropositivos. Se desconoce dónde despertó el maquinista. Nicanor Parra, muy anteriormente, dijo: “para la poesía no es necesario ser hijo de ferroviario” y Neruda ya nunca pudo conciliar el sueño en los “artefactos” dotados de coche-cama.


02/ El que no despertó más en este valle de lágrimas fue el concejal de Aviñón, en Siena. No hubo David, ni Miguel Ángel, ocho millones de euros anuales muy disputados de recaudación, ni honda, ni pedrada contra Pardillos, Alondras, Ruiseñores y Jilgueros en el territorio de Monterroso, fue, infortunadamente, un trozo de cornisa de un balcón contra la testa del funcionario que cenaba en una, además, atestada terraza la víspera del evento. Antes de la famosa Carrera del Palio se guardó el preceptivo minuto, en silencio. Un caballo y un jinete a pelo, por barrio. En total sesenta patas al galope. Tres vueltas a la (peraltada e incomparable y atiborrada de vociferantes y faltones paisanos) plaza, minuto y medio de éxtasis colectivo. En la previa, cubierta por todos los medios, defensas y delanteros, pancarta y mani contra el maltrato animal. La ministra de Berlusconi, Silvio, se suma: prohibir o vietare, como nos apunta el traductor que suelen espetar en la ciudad toscana.


03/ Una carta de John Lennon llega a su destino 34 años después. La misiva dirigida al cantante folk Steve Tilston incluía consejos del ex beatle para que no se le subiera la fama a la cabeza, "la fortuna no cambia las cosas importantes de la vida". Claro, él que sabía. No se habla, en la epístola, de balcones traicioneros ni cornisas medievales voladoras ni del infiel y caprichoso cambio climático o de agujas en la estafeta de correos...

ELOTRO

miércoles, 11 de agosto de 2010

Philip Roth sobre Kafka



1990. En noviembre, mientras un marginado y ex presidiario, Václav Havel, hablaba a los manifestantes que en aquel momento ocupaban Praga y cuya acción daría lugar al nacimiento de la nueva Checoslovaquia, yo estaba dando un cursillo sobre Kafka en un college de Nueva York. Los alumnos leyeron El castillo, la tediosa e infructífera lucha de K. para conseguir que le sea reconocida la condición de topógrafo por el poderoso e inaccesible dormilón a cuyo cargo esta la burocracia del castillo, el tal señor Klamm. Cuando apareció en el New York Times una foto en que se veía a Havel tendiéndole la mano, de lado a lado de una mesa de conferencias, al antiguo primer ministro del régimen, se la enseñé a mis alumnos. “Bueno”, les dije: “K. por fin consigue reunirse con Klamm.” A los estudiantes les encantó que Havel tomara la decisión de presentarse a las elecciones: así entraba K. en el castillo nada menos que como sucesor del jefe de Klamm.La clarividencia irónica quizá no sea el mas notable atributo de la obra de Kafka, pero nunca deja de sorprendernos cuando pensamos en ella. Kafka es todo menos una mente fantasiosa creando un sueño o pesadilla, en cuanto pudiera ser lo contrario de una mente realista. Su narrativa insiste, una y otra vez, en un punto: que aquello que se nos antoja una alucinación inimaginable, una paradoja imposible de superar, es precisamente lo que constituye la realidad de cada cual.


En obras como La metamorfosis, El proceso y El castillo, nos traza la crónica de como alguien es educado para aceptar—más bien demasiado tarde, en el caso del acusado Joseph K.—que lo que parece fuera de lugar y ridículo e increíble, muy por debajo de la dignidad y de los intereses de una persona, es de hecho lo que esta sucediéndole a uno: esto que se sitúa por debajo de mi dignidad resulta ser mi destino.“No era un sueño”, escribe Kafka, poco después de que Gregor Samsa despierte al descubrimiento de que ya no es un buen hijo que ayuda a su familia, sino una asquerosa alimaña. El sueño, según Kafka, es un mundo de probabilidad, de proporción, de estabilidad y orden, de causa y efecto: lo que a él le parece absurdamente fantástico es un mundo fiable, hecho de dignidad y de justicia. Cuanto le habría divertido a Kafka la indignación de esos soñadores que nos dicen a diario: “¡No he venido a este mundo a que me insulten!” En el mundo de Kafka, y no únicamente en el mundo de Kafka, la vida solo empieza a tener sentido cuando nos damos cuenta de que para eso precisamente es para lo que estamos aquí.”


De Philip Roth, El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras.