viernes, 14 de enero de 2011

Matisse sobre Cézanne




“Si nos fijamos en los clásicos veremos que pintaron siempre el mismo cuadro, pero cada vez de manera distinta. También Cézanne, a partir de un determinado momento, pintó siempre el mismo cuadro de “Las bañistas”. Pero a pesar de que el maestro de Aix repitiera sin cesar el mismo tema, siempre que descubrimos un nuevo Cézanne lo hacemos con la mayor curiosidad. Por esta razón me sorprende que alguien pueda preguntarse si la lección del pintor de “La casa del ahorcado” y de los “Jugadores de cartas” es buena o nefasta. ¡Si usted supiera la fuerza moral y los ánimos que me ha dado su maravilloso ejemplo durante toda mi vida! En los momentos de duda, sobresaltado a veces por mis propios descubrimientos, pensaba: “Si Cézanne tiene razón yo también tengo razón”, y estaba seguro de que Cézanne no se había equivocado. La obra de Cézanne contiene una serie de leyes de composición muy útiles para un pintor joven. Uno de sus grandes méritos consistió en lograr, cumpliendo así su más alta misión como pintor, que los distintos tonos actuaran como fuerzas sobre el conjunto del cuadro.





No hay que extrañarse de que Cézanne haya dudado constantemente durante toda su vida artística. También yo, cada vez que me encuentro delante de una tela tengo la impresión de que es la primera vez que pinto. Y en la mente de Cézanne había tal cantidad de posibilidades que necesitaba más que ningún otro poner orden en sus ideas. Cézanne es como una especie de Dios bondadoso de la pintura. ¿Peligrosa su influencia? Peor para aquellos que no tienen suficientes fuerzas para soportarla. Ser débil hasta el extremo de sucumbir ante una influencia cualquiera es un síntoma de impotencia. Le repetiré lo que no hace mucho le dije a Gillaume Apollinaire: “Nunca he evitado la influencia de otras personas. Hubiera sido una cobardía y una falta de sinceridad hacia mí mismo. Creo que la personalidad del artista se consolida a la medida que va venciendo las dificultades que se le plantean. Y hay que ser muy necio para no fijarse en qué sentido se desarrolla el trabajo de los demás. Me asombra que pueda haber pintores hasta tal punto desprovistos de inquietud como para creer que poseen la verdad de su arte. En más de una ocasión he aceptado otras influencias, si bien estoy seguro de que siempre las he sabido dominar.”

Henri Matisse (Escritos y opiniones sobre arte)

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