martes, 1 de febrero de 2011

Diccionario Nabokov



ARTE. El arte no es nunca simple. El arte, en su máxima expresión, es fantásticamente engañoso y complejo.



COLOR. Creo que nací pintor. ¡De verdad! Y hasta los catorce años, más o menos, solía pasar la mayor parte del día dibujando y pintando, y se suponía que a su debido tiempo llegaría a ser pintor. Pero no creo haber tenido talento para ello. Sin embargo, toda mi vida he tenido sentido del color, gusto por el color; y también poseo ese don un tanto caprichoso de ver las letras en colores. Se llama audición coloreada. Tal vez lo posea uno entre tres mil.


CRÍTICA. Mi consejo al crítico literario que empieza sería el siguiente. Aprenda a distinguir lo trivial. Recuerde que la mediocridad medra con las “ideas”. Cuidado con el mensaje de moda. Pregúntese si el símbolo que ha descubierto no es la huella de su propia pisada. No haga caso de alegorías. Coloque el “cómo” por encima del “qué” pero no permita que se confunda con el “¿y qué?”. Confíe en la erección repentina de su vello dorsal.



DIVINIDAD. Para ser totalmente sincero (y lo que voy a decir ahora es algo que nunca he dicho antes, y espero que provoque un pequeño escalofrío saludable), sé más de lo que puedo expresar con palabras, y lo poco que puedo expresar con palabras no habría sido expresado si no hubiera sabido más.



ENGAÑO. La falsa jugada de un problema de ajedrez, la ilusión de una solución o la magia de prestidigitador: cuando era chico, yo era prestidigitador. Me gustaría hacer trucos simples…Convertir el agua en vino, ese tipo de cosas. Todo el arte es engañoso y también lo es la naturaleza; todo es engaño en esa embustera, desde el insecto que imita a una hoja hasta los atractivos populares de la procreación. ¿Sabe usted cómo comenzó la poesía? Siempre pienso que comenzó cuando el muchacho de la caverna volvió corriendo a ella, a través de la hierba alta, gritando mientras corría: “¡El lobo, el lobo!”, y no había lobo. Sus simiescos padres, porfiadamente veraces, sin duda le dieron una paliza, pero había nacido la poesía: el relato extraordinario había nacido entre las altas hierbas.



IMAGINACIÓN. Diría que la imaginación es una forma de la memoria. La imagen depende del poder de asociación, y la asociación está dada e impulsada por la memoria. Tanto la memoria como la imaginación son negaciones del tiempo.



LEER. El libro de un artista no se lee con el corazón (el corazón es un lector notablemente estúpido) ni con el cerebro solamente, sino con el cerebro y la espina dorsal.




MEMORIA. En realidad, la memoria es, de suyo, un instrumento, uno de los muchos instrumentos que emplea el artista; y algunos recuerdos, tal vez intelectuales más que sentimentales, son muy frágiles y a veces tienden a perder el sabor de la realidad cuando el novelista los sumerge en su libro, cuando se los entrega a los personajes. Creo que es cuestión de amor: cuanto más se ama un recuerdo, más vivo y singular es. Considero natural sentir un cariño más apasionado por mis viejos recuerdos, los recuerdos de mi infancia, que por los más tardíos, de modo que la Cambridge de Inglaterra o la Cambridge de Nueva Inglaterra están menos vivas en mi mente y en mí que algún rincón del parque de nuestra casa de campo en Rusia.



VERDADES FAVORITAS. Creo que mi verdad favorita sobre mí mismo es que nunca me han desalentado los ataques de los críticos, y jamás en la vida he pedido ni agradecido a un crítico un comentario. Mi segunda verdad favorita es el hecho de que desde mi juventud (tenía diecinueve años cuando salí de Rusia) mi credo político se ha mantenido frío e inmutable como una vieja roca gris. Es clásico hasta el cansancio. Libertad de palabra, libertad de pensamiento, libertad de arte.

Vladímir Nabokov

Fuente: Babelia 17/04/1999

1 comentario:

  1. "Confíe en la erección repentina de su vello dorsal." Eso me ha gustado.
    La del lobo la había leído hace no mucho. Creo que la colgaste tú por aquí.

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