miércoles, 16 de marzo de 2011

Franco Fortini


TRADUCIENDO A BRECHT

Toda la tarde
una tormenta enorme se ha cernido
sobre los techos hasta romperse en rayos, agua.
Y yo fijaba versos de cemento y vidrio
con sus calamidades, gente chillando y miembros
míos incluso, que sobreviví. Con cautela,
mirando hacia las tejas arrasadas, a la página
seca, pude oír la palabra
de un poeta expirar o transformarse
en otra, no ya por nosotros, voz. Los oprimidos
están serenos y oprimidos, los opresores
también serenos telefonean, el odio
es cortés y yo mismo no sé ya
quién es culpable.

Escribe, me digo, odia
a quien guía suavemente hacia la nada
a los hombres y mujeres que junto a ti caminan
y creen no saber. Escribe también tu nombre
entre los de tus enemigos. El temporal
y su estruendo han pasado. La naturaleza
es demasiado débil para imitar batallas. La poesía
no cambia nada. Nada es seguro, pero escribe.


Franco Fortini


Traducción de Abraham Gragera

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