jueves, 31 de marzo de 2011

Sebald sobre Canetti



“Las voces representan razón, orden, claridad y limpieza, y exigen una adaptación sin preguntas al sistema. Cuando la adaptación fracasa, él se siente perseguido y rodeado de reglas y prohibiciones. “¡El mundo no es más que una sola y monstruosa jurisprudencia!”, dice un así llamado loco en Bernhard. Lo sabe muy bien. El presidio es una construcción panóptica. El guardián de la torre tiene continuamente en su campo visual a los reclusos, sin necesidad de moverse del sitio. La ingeniosa arquitectura de la prisión simboliza, más allá de su función de control, el sistema del orden supervisado. Nada sienten los perseguidos tan dolorosamente como la observación incesante. “El paranoico ve por todas partes “ojos” que, sumamente amenazadores”, escribe Canetti, “sólo se interesan por su persona.” El proceso de Kafka contiene, con sorprendente frecuencia, expresiones como mirar, ver, ser visto, alzar la vista y otras análogas. Joseph K. se sabe expuesto por todas partes. El ojo de la ley envía sus agentes por las calles, y en el régimen totalitario que Kafka vio surgir se exhorta a todos a vigilar a sus conciudadanos. Con ello, el sistema del poder no es sólo un sistema de jerarquización sino también de contigüidad. Prolifera hacia abajo, conquista la base y se extiende lateralmente, de forma que al final no hay escapatoria en ninguna parte.





“La hostilidad de Canetti hacia la muerte resulta de su trastorno ante la demencia del sistema natural. “Desde que he visto un estómago humano, que había sido extirpado apenas dos horas antes, sé menos aún para qué comemos. Tenía el mismo aspecto que los trozos de carne que los hombres asan en la cocina, hasta su tamaño era el de un escalope corriente. ¿Por qué vuelve lo mismo a lo mismo? ¿Para qué ese rodeo? ¿Por qué tiene que atravesar la carne incesantemente las entrañas de otra carne? ¿Por qué tiene que ser esa precisamente la condición de nuestra vida?”




“El que después del ejemplo de “Auto de fe”, abandonara prácticamente la literatura debe atribuirse también sin duda a la sospecha por él expresada de que el sistema de orden hierático de la estética correspondía al de los poderes dominantes. “Toda obra es una violación, por su simple masa. Hay que encontrar otros medios, más limpios, de expresarse.” Lo que irrita a Canetti en los productos del arte y en las así llamadas obras estéticas es que tienen tendencia a alejarse de la realidad. “En las novelas siempre había lo mismo”, se dice en “Auto de fe”. La invariabilidad del arte es signo de la unidad de su sistema, que, como la del poder, proyecta anticipadamente el miedo de la propia entropía al imaginar conclusiones afirmativas o destructivas. El autismo sistemológico exige finalmente un acto de violencia. Ya en las grandes sinfonías se oye, en los últimos compases, el placer de la destrucción.”




“Si el gobernante está siempre en su lugar, el que aprende está siempre de viaje. “Aprender debe seguir siendo una aventura, porque, si no, habrá muerto al nacer. Lo que aprendas en este instante dependerá de encuentros casuales y así, de encuentro en encuentro, volverá a continuar, aprendizaje en las transformaciones, aprendizaje en el placer.” Sin embargo, la actividad central del que aprende no es escribir sino leer. “Leer hasta que las pestañas tiemblen de cansancio.”


W.G. Sebald (Pútrida patria)

1 comentario:

  1. Vivimos todos dentro de una prisión panóptica, siempre hay un ojo que nos observa, que lo sabe todo de nosotros y nosotros no sabemos nada de él, ni siquiera sabemos quien es él. Saben de nuestros deseos, de nuestros movimientos, sobre todo de los movimientos de nuestra cuenta corriente, saben dónde pueden meter mano y saben también qué es lo que más nos duele así su tiro siempre es certero.
    Salud

    ResponderEliminar