jueves, 19 de mayo de 2011

Robinson Crusoe



16 de junio. Al bajar a la playa, encontré una mujer. Era la primera que veía, lo cual se debía a mi mala suerte y no a un defecto del lugar ni a la escasez de estos animales, ya que si me hubiera encontrado en la otra parte de la isla, habría visto cientos de ellas todos los días, como descubrí posteriormente; pero, tal vez, me habrían salido demasiado caras.


“Robinson Crusoe” de Daniel Defoe, levemente, muy levemente, retocado.

1 comentario:

  1. De haber encontrado un animal, podría, al menos, habérselo comido, ja, ja,
    Salud
    Francesc Cornadó

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