viernes, 8 de julio de 2011

Cuenta Piglia en "Blanco nocturno".



“Un poco de historia. En 1956 se construyó el primer gran centro comercial techado y climatizado, el Southdale Shopping Center, cerca de Minneapolis (Estados Unidos). El Gran Centro Comercial consiste en un pasillo central (“mall”) y un almacén ancla que se ubica en el extremo de la galería. El centro ofrece todo “bajo techo” y permite hacer compras independientemente del clima o de los problemas de estacionamiento, y propone así concentrar a los clientes en un solo lugar climatizado con varios puestos de venta de productos y marcas distintas. Estos centros se convierten además en lugares de esparcimiento y de paseo para toda la familia. El proyecto a realizar en nuestra ciudad ya fue presentado al interventor militar y sería el primero en realizarse en la Argentina” (El Pregón, 2 de agosto de 1971)




“Una de las leyendas más difundidas en el campo dice que, luego de la campaña al desierto, el Estado repartió las tierras conquistadas a los indios entre los oficiales y soldados con un método acorde con las tradiciones argentinas. Había que galopar hasta donde aguantara el caballo y el jinete pasaba a ser propietario de la tierra que cubriera en su cabalgata sin pausa. A menudo los soldados montaban los extraordinarios caballos de los indios, acostumbrados a andar sin cansarse durante días en un galope largo y tranquilo. Resulta difícil imaginar la extensión de esa marcha solitaria si se tienen en cuenta los datos de propiedad de la tierra. En 1914 la mitad de la superficie argentina –las cinco provincias de la pampa húmeda- estaba ocupada por estancias gigantescas, en manos de muy pocos propietarios. Y nada ha cambiado desde entoces. Según las últimas estimaciones del Censo Nacional Agropecuario, en 1969: 124 millones de hectáreas. El 59,6% de la superficie total estaba en manos de 1260 propietarios, un 2,5% del total.




Más irreal era la economía y más ilusoria. Le había causado un shock el anuncio –del presidente de los EE.UU., Richard Nixon, el domingo 15 de agosto de 1971 por la noche- del fin de la convertibilidad en oro del dólar, fin del Patrón Cambio Oro (o Gold Exchange Standard) creado por la Conferencia de Génova en 1922. La decisión tenía como objeto, según Nixon, “proteger al país contra los especuladores que han declarado una guerra al dólar”. A partir de ese momento todo había sido, según Luca, “una piojera” y –había estado pensando- pronto iba a empezar a predominar la especulación financiera sobre la producción material. Los banqueros iban a dominar la economía

Ricardo Piglia  (Blanco nocturno)

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