lunes, 18 de julio de 2011

Dices tú de capitalismo...







Optimistas a la fuerza, pase lo que pase
RAMÓN MUÑOZ  El País, 17/07/2011

(…) El positivismo como ideología también prende en España. En el ámbito político, el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho del optimismo la misma razón de su Gobierno. Desde su famosa negación de la crisis ("No estamos en crisis. Solo tenemos alguna dificultad que nos viene de fuera" (7 de febrero de 2008), a sus reiteradas acusaciones de "antipatriotas" a los que alertaban sobre ella o aquella categórica advertencia cuando el paro comenzó a desbocarse: "El pesimismo no crea ningún puesto de trabajo" (1 de junio de 2008). Su optimismo tampoco parece que haya servido de mucho. Desde que pronunciara esa frase, el número de parados se ha incrementado en dos millones y medio.
(¿La lucha de clases se transforma en la lucha de los estados de ánimo?)




(…) Como relata de forma magistral el documental Inside job, cualquiera que se atrevía a alertar sobre la enorme burbuja que se estaba cociendo en torno a los productos financieros tóxicos, basados en hipotecas impagables, era automáticamente ridiculizado o condenado al ostracismo. Los signos de que toda esa riqueza se estaba construyendo sobre una enorme montaña de deuda sin ningún sostén eran cada vez más evidentes y las voces que lo denunciaban también.
(Recuerdo haber leído que algunos ejecutivos de las empresas “de calificación”, probablemente los más honestos o los menos listos, fueron fulminantemente despedidos por poner en duda las ventajas de la “desregulación del mercado”, en traducción para el vulgo: los bancos pueden hacer con nosotros lo que les salga de la punta del nabo.)



¿Por qué nadie las escuchó hasta que la quiebra de Lehman Brothers devolvió al mundo a la realidad? "Una buena respuesta a estas preguntas es que a nadie le gusta ser un aguafiestas", respondía el Nobel de Economía Paul Krugman. "¿Quién tenía ganas de escuchar a unos economistas patéticos advirtiendo que todo aquello era, en realidad, un negocio piramidal de dimensiones descomunales?", añade.
(¿Pero existe algún economista en este planeta que se atreva a decirle a su amo que el robo tiene un límite? ¿Se imaginan ustedes a Fernández Ordóñez o a Emilio Ontiveros diciéndole a Botín que se modere un poquito?)


En España, en plena explosión vírica de la crisis, las cámaras de comercio y 18 de las grandes empresas y entidades financieras lanzaron el año pasado la campaña Entre todos lo arreglamos. Frente al marasmo económico trataba de animar al ciudadano de a pie con mensajes como: "La crisis no solo está ahí fuera, también está en nuestras cabezas. Nos ha hecho perder la confianza, nos ha contagiado el pesimismo, el desánimo. Esto es lo primero que debemos arreglar, queremos recuperar la confianza. Tenemos motivos para animarnos. En esta web encontrarás muchos". Famosos (y casi todos millonarios) como Andreu Buenafuente, Pau Gasol o Javier Mariscal, entre otros, animaban a plantar cara a la crisis a los ciudadanos, muchos de los cuales habían perdido su trabajo o temían perderlo, sufrían recortes de salario mientras se encarecían los servicios básicos y subían los impuestos. La campaña de publicidad costó cuatro millones de euros. Hoy la web está inactiva y se da la irónica circunstancia de que alguna de las compañías que la costearon han emprendido fuertes ajustes de plantilla o han recibido ayudas públicas.
(No te jode, son empresas. Ellos no tienen ideas, tienen intereses. Y ya va siendo hora de que nos enteremos de que no coinciden con los nuestros.)



(…)…muchos dudan de que esta ideología sea una muestra de ingenuidad y ven en ella una excusa ideal utilizada por los que causaron la crisis para exonerarse de cualquier culpa y lanzarla sobre los hombros de quienes sufren sus consecuencias. Como dice Ehrenreich: "El pensamiento positivo es en realidad un brillante método de control social, ya que anima a la gente a pensar que no hay nada malo en el sistema (la economía, la contaminación ambiental). Y que lo que está mal tiene que ver con usted, con la actitud personal de cada uno".
(Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón y Grecia, ya le informó, en su minuto de gloria,  a una chavalita, que pedía un referéndum  sobre monarquía o república, en Pamplona que él sí creía en EL SISTEMA. He ahí un “real” ejemplo de “pensamiento positivo”.)




¡Esta crisis nos la pagáis entre todos!


Las víctimas

*  Desde el tercer trimestre de 2007, alrededor de 3,2 millones de españoles han perdido su empleo.

* Unos 900.000 jóvenes en paro no reúnen las condiciones ni para incorporarse al mercado laboral ni para acceder a formación profesional.

*  El número de personas atendidas por Caritas ha pasado de 400.000 en 2007 a 950.000 en 2010.

* Cerca del 25% de los niños españoles viven en situación de pobreza, según la Encuesta de Condiciones de Vida 2010.

* Los desahucios se han cuadruplicado desde 2007. En el primer trimestre de 2011 se batió el récord con 25.000 ejecuciones hipotecarias.


(Resulta curioso pero estas víctimas del “terrorismo económico” no están organizadas en ninguna asociación, por eso no reciben ninguna subvención pública, comosí lo hace  la Fundación Francisco Franco, por ejemplo. Lo digo por recordar el 75 aniversario del golpe de estado fascista que la familia “franco” estará celebrando en la intimidad de “su” pazo de Meirás. Es que la guerra la ganaron ellos, y la transición también. Es la monda, tía.)

La cursiva entre paréntesis es de ELOTRO.

El artículo completo aquí:

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