lunes, 26 de septiembre de 2011

Pío Baroja / La Guerra Civil en la frontera



“Desde que ocuparon el poder, esas gentes que se proclamaban defensores de los humildes no pensaron en otra cosa más que en repartirse todos los cargos con un ansia fea y desagradable, reveladora de su codicia.”

***

“A un carabinero que había luchado con los rojos contra los fascistas, yo le preguntaba:
-¿Y ahora dónde se va a marchar?
-¿Yo? –contesta él-, donde se den mejor las habichuelas y al último, al parecer, se marchó a América.
No supe, pues, más de él. No sé si llegó a encontrar el país donde se den mejor las habichuelas.
Quitando la crueldad, lo demás es una farsa. En todas partes se pega fuego a los libros. No se comprende para qué, si no los han leído y no los van a leer, no se explica esa estúpida saña. Esto es muy español y reaccionario.”

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“Vive uno bastante aburrido, deseando que pase el tiempo.
A unos chicos españoles que estaban jugando en la calle, tirándose piedras, un aldeano les ha preguntado en vascuence:
-¿A qué vais vosotros a la escuela?
Y uno de los chicos le ha contestado con gracia:
-Vamos a esperar la salida”

Pío Baroja   (La Guerra Civil en la frontera)

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