miércoles, 26 de octubre de 2011

“Viene uno cansao del quirófano y p’a hostias estás”






El pasado 5 de octubre sufrí un desprendimiento de retina en el ojo derecho (un D.R. en el argot médico), sí, el derecho (¿por falta de uso?). El día 13 pasé por el quirófano. Hoy día 26 termina lo peor del post operatorio. Primero, en el preoperatorio, tuve que estar una semana en reposo absoluto, tendido boca arriba y sin almohada. Se trataba de contrarrestar la ley de la gravedad y así evitar que el desprendimiento fuese a más mientras corría la lista de espera. Como el personaje de Perec tienes tiempo de explorar los techos y catalogar sus grietas y humedades y fantasear con sus sugerentes formas mientras el dolor de riñones te crispa los nervios y las noches se te hacen eternas a la espera del sueño o algún rato de improbable descanso…

Después de la operación han sido dos semanas con la cabeza permanente agachada mirando siempre hacia abajo. Una vez más para utilizar a favor la ley de la gravedad. Resulta que te pegan la retina y te inyectan gas en el globo ocular. Y ya sabemos hasta los mas ignorantes la querencia que tienen los gases por tirar p’arriba. Pues eso, que si te colocas boca abajo y el gas presiona hacia arriba lo hace sobre la retina y esto ayuda a que “el pegado” resulte exitoso. Si la semana “pre” se hizo eterna ni les cuento las dos semanas “post”. ...


Si se desea leer completo, aquí:

3 comentarios:

  1. David, te agradezco la visita y los buenos deseos

    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Celebro que te vayas recuperando,te dejé comentario en "el Otro".
    Salud
    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar