domingo, 27 de noviembre de 2011

Historia del lápiz / P. Handke






“¿Sigue usted creyendo en lo que pensaba entonces?”
“No creo en ello; lo sigo pensando”.

***

La idea recurrente de la cerilla que, encendida, anula algo del frío habitual del universo.

***

Rara vez puedo sentir entusiasmo por lo que sé, pero muchas veces lo siento por lo que intuyo; por eso no quiero saber demasiado.

***

Mi idea del amor: levantar a alguien (no llevarlo encima).

***

Arte: Los monumentos casuales de la vida reunidos en una unidad impenetrable, necesaria, no casual (Nietzsche: el creador como “redentor de la casualidad”).

***

Amar a alguien… y dejarlo en paz, libre incluso de las miradas más discretas.

***

Wittgenstein: “Disposición poética: es la disposición en la que uno es sensible a la naturaleza y en la que los pensamientos aparecen tan vivos como la naturaleza”.

***

Vi a alguien jugar apostándolo todo, y pensé: Sí, así se debe ser.

***

“La forma fundamental es hija ilegítima” (Ludwig Hohl); así como la frase de Schwitters: “formar es de formular”.

***

Mi odio es una realidad que no puedo ocultar; sin él no puedo llegar a ninguna otra realidad.

***

¡Ante la indignante autocomplacencia de los productores de textos, de cuentos y de novelas, defiende siempre al llamado “Narciso”, que se abandona, se expone a sí mismo, que no puede hacer otra cosa, pero puede hacer algo y, sin embargo, no solo se refleja, sino que siempre permite también el reflejo del otro! Sus otros nombres son Prometeo, Atlas, Sísifo, Ixión, Tántalo, Johan Wolfgang Goethe, Franz Kafka.

***

Desde luego, sé del desvalimiento que todas las personas esconden tras su cargante, estúpida apariencia: pero yo exijo otra apariencia, ¡de inmediato!

***

Cuando la historia se puso interesante, se convirtió en una entre muchas.

***

Una multitud de peatones esperaba junto a un semáforo. Cuando éste por fin cambió, todos estaban tan ensimismados que olvidaron reemprender el camino.

***


No es cierto que hayan “desaparecido” muchas cosas que una vez fueron escritas en libros o pintadas en cuadros. Esas cosas son a través de los libros y los cuadros, y por medio de ellos se repiten, en mí, en ti.

***


En lugar de “delicadeza”, “sensibilidad”, “ternura”, etc., decir: conciencia límite (en este sentido, Franz Kafka, que, en la casa paterna, una vez entró a su habitación y encontró durmiendo en ella a un extraño, que aún soñoliento se incorporó sobresaltado: “¡Considéreme como si yo no existiera!”, Y salió de la habitación de puntillas).

***

Yo no soy como a veces pienso, y, sin embargo, a menudo actúo como no soy.

***


Peter Handke   (Historia del lápiz)