jueves, 9 de febrero de 2012

Sospecho que estos jueces son fachas y quieren que no lo olvidemos.






Aviso: Lo que sigue no es ciencia, es ficción (como la vida misma), vaya a ser que alguien, con toga, sotana o uniforme con medallitas, se de por aludido tontamente.

La “modélica transición” tiene estas cosas (¡pero claro es tan ejemplar!), unos tribunales llenos (o casi llenos) de militantes de la extrema derecha y algún que otro nazi, que juzgan según su ideología fascista siempre que pueden, que parece que es siempre; hay quien los llama mafia, pos vale, aunque… (me viene a la memoria una frase de Maruja Torres: “Cuanta más gente conozco, mejor me caen los Corleone”).
Tanto se bajaron los pantalones en aquellas oscuras negociaciones, a puerta cerrada, con el franquista Suárez, nuestros líderes “democráticos”, que “consintieron” que instituciones como la justicia, el ejército y la iglesia siguieran mangoneando y disfrutando de sus privilegios, como si la lucecita de “El Pardo” siguiese encendida y mandando. A los militares se les consintió la organización de un golpe de estado, pero parece que el Borbón (eso dice la prensa, a mí que me registren) le dijo al ministro alemán de exteriores que lo hicieron por el bien de España. A la iglesia se le firmó, en el año 1978, ojo a la fecha, un concordato y unos Acuerdos España-Santa Sede, vergonzosos (Un concordato incompatible con nuestra constitución porque supone una clara discriminación hacia las personas por razones de credo, y porque viola de hecho la separación de poder Iglesia-Estado.) y en cuanto a financiación económica y privilegios fiscales tan insólitos e injustos, que en momentos de recortes sociales tan sangrantes como los actuales, pueden ser calificados sin ninguna exageración de terrorismo económico; y a los de las togas ya lo ven…los crímenes del franquismo ¡ni tocarlos! No vaya a ser que se descubran (es una broma o un suponer) los antecedentes criminales de la mayoría de ellos o, también, sus familiares ya bien enterrados con su lápida y todo.
A Garzón se le juzga y se le condena por defender a las víctimas del franquismo. Y no nos confundamos, el objetivo último no es Garzón, se trata de  un aviso a cualquier miembro de la institución ¿de Justicia? indicándole claramente lo que le puede pasar, a él, a su carrera, a su familia si se atreve a juzgar los crímenes del franquismo.
Poquitas bromas con los vencedores… (De todas maneras no hay que preocuparse porque esto lo saben bien, y lo cumplen a rajatabla,  todos los partidos parlamentarios). Y así nos va.

ELOTROOTRO




María Garzón (hija del juez) se dirige a quienes se felicitan por la sentencia: "nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa. No les daremos ese gusto" 

Jiménez Villarejo, exfiscal anticorrupción, sobre el Tribunal Supremo: "Casta de burócratas al servicio de la venganza institucional"

El New York Times : "Procesar a Garzón es una ofensa a la justicia y  a la historia"


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