viernes, 23 de marzo de 2012

Aparta tus sucias manos de…






Ernesto “Che” Guevara.

El sistema capitalista, como no podía ser de otra forma, mercantilizó su “imagen” hasta extremos insólitos. Eso sí, una “imagen” falsa, desprovista de cualquier nexo con la realidad, manipulada y reinventada de acuerdo a las necesidades de un sistema que se retroalimenta “vendiendo” productos “ideológicamente reelaborados” que resulten, tras su consumo, tan inofensivos como inanes. Después de décadas de explotación del rentable “mito pop”, y una vez bien exprimido y agotado el filón comercial, desde hace unos años nos están vendiendo la versión “satanizada” del “Che”. Que si era un asesino, que si era un totalitario, que si era “mú malo”… y por eso se le trató como se le trató, no hubo acusación ni juicio porque urgía asesinarlo, ¿cómo en los regímenes totalitarios?

Esta última campaña, dirigida por los mismos “intereses” que antes lo falsearon y lo comercializaron como mito “pop”, ha sido encabezada en nuestro país por nuestro magnífico periódico “guía” (Ya saben que Cebrián cuida de “nuestros” intereses en el Club Bilderberg), aquel diario que antiguamente presumía de ser “independiente”, nunca nos dijo “de quién”, aunque solo fuese durante las mañanas (de eso presumía en la cabecera, ¿no?). Y, claro está, ha sido secundado por “casi todo bicho pensante”. Entre los que destacan, cómo no, esa cohorte de “intelectuales” posmodernos, siempre cómplices de los crímenes del amo, que para eso les alimenta, y que, si pasasen a la historia, -A LA HISTORIA OFICIAL SÍ QUE PASARAN, CLARO- ocuparían un destacado lugar, aunque eso sí, en ambos lados del “negocio”: en primer lugar suelen ser, cuando les conviene, los más fanáticos defensores del “mito” y, por el contrario, cuando los vientos nutrientes cambian de dirección, se convierten en los más fanáticos enemigos del mismo “mito”. Todos ellos, del teledirigido fanatismo servil, (“como si estuvieran conectados a un mismo cerebro”) no se apean nunca.  Aunque hay que reconocer que, como decía aquel, su pericia a la hora de disfrazarse te hace dudar de cuántos hijos de puta se trata. Cuantitativamente, digo.

El caso es que cumplimos años, nací en 1959, y tengo el placer de celebrarlo, un año más, con mis camaradas cubanos, que sí, ellos sí, derrocaron al tirano y llevan 53 años plantándole cara al Imperio, que no es poco, y que, aunque solo fuese por eso, son un hermoso ejemplo para todos los trabajadores.

Salud y comunismo.
(Que sí, que será ecológico o no será, pos vale).


Luis.

***

3 comentarios:

  1. Aprendimos a quererte,
    Desde la histórica altura,
    Donde el sol de tu bravura
    Le puso cerco a la muerte
    Tu mano gloriosa y fuerte
    sobre la historia dispara,
    cuando todo Santa Clara
    Se despierta para verte.
    Vienes quemando la brisa
    con soles de primavera
    para plantar la bandera
    con la luz de tu sonrisa
    Tu amor revolucionario
    te conduce a nueva empresa,
    donde espera la firmeza
    de tu brazo libertario.
    Aquí se queda la clara,
    La entrañable transparencia
    de tu querida presencia,
    Comandante Che Guevara.

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  2. ¡Caramba, hombre! ¡Menudo post! No puedo menos que adherir a él en un ciento por ciento. Ni siquiera aquí en Argentina el pobre Che se salva de la demonización de moda, aunque supongo que el efecto es un poco menos dañino ya que hay bastante gente que conoce su obra y su persona. Aún así hay veces que no entiendes cómo pueden decirse las cosas que se dicen y que haya gente que las repita por ahí sin tomarse la molestia de averigûar si esos dichos se corresponden con la realidad. Larga vida al Che. Y honor a él en cada uno de nuestros actos.

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  3. María, Borgeano, gracias por vuestros comentarios.

    Un abrazo.

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