miércoles, 7 de marzo de 2012
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Apuntes de lo que se ve, se mira, se escucha, se lee, se encuentra, se busca, se toca, se olvida...
“(Más sobre la tolerancia) Si con “toda opinión es respetable” solo quiere decirse que no hay que echar las zarpas hacia la yugular de quien sustente lo que uno no tenga por plausible, entonces “vale”, como dicen hoy; pero si lo que implícitamente se propugna es que hay que comedirse en las palabras de la controversia, digo que ninguna opinión es respetable, que todas han de ser atacadas con toda la apasionada subjetividad que es propia del más libre y más genuino entendimiento.”
Rafael Sánchez Ferlosio
Sr. Cunqueiro, no me va a poder escuchar porque tiene los oídos definitivamente sordos hace tiempo, y es una pena que yo no crea en el “más allá”, porque si fuera así le diría cuatro cosas…o cinco. No soy activista feminista, pero después de leer esa frase dan ganas de apuntarse, aunque a lo mejor es que cuando la escribió estaba “ga-ga”. A ver si se entera que las mujeres no somos “cosas”, aunque los hechos sigan queriendo demostrar lo contrario, no somos adornos, no somos guisos, no necesitamos adobo, así, crudas y “a pelo” somos lo que somos: seres humanos, ni mejores, ni peores que los del otro género. La “horita de horno” que le falta a mucha gente, es independiente del sexo….y a los hechos me remito.
ResponderEliminarMaría, suscribo completamente tu comentario. Sobre todo me ha gustado el tono, reivindicativo y guerrero. Para mi gusto, le ha faltado alguna locución más subida de tono, que “ga-ga”, pero eso es porque a mí sí me gustan las cosas con un toque de “adobo grueso”. En cualquier caso, también me gusta la frase de Cunqueiro. No creo que él, que en su obra no se retrata precisamente como un machista recalcitrante, confundiera o igualara a las mujeres con las cosas o los objetos, creo que se refería más bien a “enriquecer la esencia”, de las historias, y quizás “por estilo” utilizaba el símil de la cocina y las mujeres, completando el trío de lo que fueron sus pasiones.
ResponderEliminarAsí lo veo yo.
María, un saludo.