Novedades en el
Código Penal (tarí tarí tarí), la
llamada “resistencia pasiva” pasa a ser delito (susvais a enterar rojos de mierda). Las penas, para empezar (tiempo habrá, acotó el portavoz fachita),
serán pequeñas (no queremos hacer más sangre
de la necesaria, susurró el lacayo), de uno a cuatro años de cárcel. Es una
medida que no nos gusta, (declaró entre
risitas el pepero engominado) pero tenemos que aplastar a los vándalos del 15M
(aquí ya no pudo reprimir la carcajada
mientras se colocaba la manita a lo Julio Iglesias sobre el ombliguito). También la podríamos justificar por la crisis
y la presión de los mercados (de nuevo le
dio la risa tonta al niñato), pero no queremos dar ideas (…gratis, añadió por lo bajinis el bandarra).
La sumisa ciudadanía, mientras siga
obediente y calladita, no tiene de qué preocuparse. Nuestros “chicos” de las
pelotas -de goma- se encargan de todo (como en Bilbao).
Con un “buenas
noches y buena suerte para algunos que la van a necesitar” se despidió, entre
gaviotas carroñeras, el mierdecilla que, por cierto, lucía en la solapa un pin
de los Legionarios de Cristo, con cabra y todo, ia, ia...
(Al término de la
rueda de prensa pudimos observar cómo el escolta del gomino le endiñó, escaleras abajo, una buena colleja en la
brillante y repeinada mollera y al tiempo le espetó al oído algo sobre “pelotas”…
lamentándolo mucho no pudimos escuchar nada más. De un tragantón lo metió en el
cuarto de contadores y salvo algunos equívocos gemidos… ¿de placer? ¿de dolor? En
fin... En ese momento los gorilas con pinganillo nos arrastraron amablemente hacia
la puerta de salida.)
Para
“escomberoides news” de nuestro
corresponsal “ubicuo” en el Metro de Moncloa y toda la Línea 6.
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