Día
de la seguridad en el trabajo
Hoy vale la pena
advertir que no hay nada más inseguro que el trabajo. Cada vez son más y más
los trabajadores que despiertan, cada día, preguntando:
-¿Cuántos sobraremos? ¿Quién me comprará?
Muchos pierden el trabajo y muchos pierden,
trabajando, la vida: cada quince segundos muere un obrero, asesinado por eso
que llaman accidentes de trabajo.
La inseguridad
pública es el tema preferido de los políticos que desatan la histeria colectiva
para ganar elecciones. Peligro, peligro, proclaman: en cada esquina acecha un
ladrón, un violador, un asesino. Pero esos políticos jamás denuncian que
trabajar es peligroso,
y es peligroso
cruzar la calle, porque cada veinticinco segundos muere un peatón, asesinado
por eso que llaman accidente de tránsito;
y es peligroso comer, porque quien está a
salvo del hambre puede sucumbir envenenado por la comida química;
y es peligroso respirar, porque en las
ciudades el aire puro es, como el silencio, un artículo de lujo;
y también es peligroso nacer, porque cada tres
segundos muere un niño que no ha llegado vivo a los cinco años de edad.
***
Marzo
30
Día del servicio doméstico
Maruja no tenía edad.
De sus años de antes, nada contaba. De sus
años de después, nada esperaba.
No era linda, ni fea, ni más o menos.
Caminaba arrastrando los pies, empuñando el
plumero, o la escoba, o el cucharón.
Despierta, hundía la cabeza entre los
hombros.
Dormida, hundía la cabeza entre las
rodillas.
Cuando le hablaban, miraba el suelo, como
quien cuenta hormigas.
Había trabajado en casas ajenas desde que
tenía memoria.
Nunca había salido de la ciudad de Lima.
Mucho trajinó, de casa en casa, y en ninguna
se hallaba. Por fin, encontró un lugar
donde fue tratada como si fuera persona.
A los pocos días, se fue.
Se estaba encariñando.
***
Marzo
22
Día del agua
De agua somos.
Del agua brotó la vida. Los ríos son la
sangre que nutre la tierra, y están hechas de agua las células que nos piensan,
las lágrimas que nos lloran y la memoria que nos recuerda.
La memoria nos cuenta que los desiertos de
hoy fueron los bosques de ayer, y que el
mundo seco supo ser mundo mojado, en aquellos remotos tiempos en que el agua y
la tierra eran de nadie y eran de todos.
¿Quién se quedó con el agua? El mono que
tenía el garrote. El mono desarmado murió de un garrotazo. Si no recuerdo mal,
así comenzaba la película 2001, Odisea
del espacio.
Algún tiempo después, en el año 2009, una
nave espacial descubrió que hay agua en la luna. La noticia apresuró los planes
de conquista.
Pobre luna.
Eduardo Galeano
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