martes, 29 de mayo de 2012

Los hijos de los días / Eduardo Galeano







Setiembre
22

Día sin autos

   Los ecologistas y otros irresponsables proponen que por un día, en el día de hoy, los automóviles desaparezcan del mundo.
   ¿Un día sin autos? ¿Y si el ejemplo se contagia y ese día pasa a ser  todos los días?
   Dios no lo quiera, y el Diablo tampoco.   
   Los hospitales y los cementerios perderían su más numerosa clientela.
   Las calles se llenarían de ridículos ciclistas y patéticos peatones.
   Los pulmones ya no podrían respirar el más sabroso de los venenos.
   Las piernas, que se han olvidado de caminar, tropezarían con cualquier piedrita.
   El silencio aturdiría los oídos.
   Las autopistas serían deprimentes desiertos.
   Las radios, las televisiones, las revistas y los periódicos perderían a sus más generosos anunciantes.
   Los países petroleros quedarían condenados a la miseria.
   El maíz y la caña de azúcar, ahora convertidos en comida de autos, regresarían al humilde plato humano.

Eduardo Galeano

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Setiembre
11

Día contra el terrorismo

   Se busca a los secuestradores de países.  
   Se busca a los estranguladores de salarios y a los exterminadores de  empleos.
   Se busca a los violadores de la tierra, a los envenenadores del agua y a los ladrones del aire.
   Se busca a los traficantes del miedo.


Eduardo Galeano

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Agosto
30

Día de los desaparecidos

   Desaparecidos:
   los muertos sin tumba,
   las tumbas sin nombre,
   las mujeres y los hombres que el terror tragó,
   los bebés que son o han sido botín de guerra.
   Y también:
   los bosques nativos,
   las estrellas en la noche de las ciudades,
   el aroma de las flores,
   el sabor de las frutas,
   las cartas escritas a mano,
   los viejos cafés donde había tiempo para perder el tiempo,
   el fútbol de la calle,
   el derecho a caminar,
   el derecho a respirar,
   los empleos seguros,
   las jubilaciones seguras,
   las casas sin rejas,
   las puertas sin cerradura,
   el sentido comunitario
   y el sentido común. 


Eduardo Galeano


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1 comentario:

  1. Galeano tiene la enorme virtud de escribir textos que parecen ser excesivamente inocentes o poco elaborados; pero que, evidentemente no lo son, ya que siempre estamos volviendo a ellos o citándolos. A veces la sencillez es la mejor de las herramientas.

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