jueves, 12 de julio de 2012



011/ Aquí te pillo, aquí te…



Debajo de las máscaras son todos del mismo… ¡Botín!

Cumplen con el calendario y convocan cada cuatro años a las urnas, pero realmente, como resulta que “ellos” ganan gane quien gane, quienes toman las decisiones son las grandes corporaciones económicas y financieras, o sea, “ellos”. Los políticos –cuyos partidos o maquinarias electorales están generosamente financiados y subvencionados además de por el Estado sobre todo por las grandes fortunas- no son más que marionetas “coloreadas” que ejecutan disciplinadamente  las órdenes de sus “amos”. Es por eso que la denuncia –“lo llaman democracia y no lo es”- de la farsa democrática –incluyendo todos los supuestos poderes de Estado: el poder legislativo, el poder judicial, el poder de los medios de comunicación, el poder policíaco y militar-  en  la consigna mil veces repetida del “no nos representan”, del 15-M, no solo es brillante sino también exacta.





Algún efecto positivo tenía que brindarnos esta crisis del sistema y, para mí, el mejor, el más iluminador, es la caída de máscaras de los “prestigiosos” líderes sociales. La podredumbre, descubren ahora algunos, reina en la cima y en la sima, de todos los poderes. Miren a Juan Luis Cebrían, con el Grupo Prisa en la ruina y él, el principal responsable,  apañando con los americanos y Telefónica sus  12 millones de euros de sueldo (por supuesto regalías aparte). Miren a los grandes jueces, no solo al meapilas franquista, todos comiendo de la mano de la Banca. Miren a la familia Real, o lo que sea, y traten de adivinar cómo ha podido amasar ese fortunón de miles de millones de euros. Miren a los políticos en ejercicio repartiéndose  a cara de perro el botín de las empresas públicas “rentables”, de las privatizaciones, de las ayudas y subvenciones europeas… Miren a los altos ejecutivos de las Cajas de ahorro, saqueándolas, arruinándolas y luego, por rebañar lo que queda, auto asignándose despidos y jubilaciones millonarias. Miren al capo (SGAE) de “los artistas” robando a diestro y siniestro y, en sus ratos libres, llamando delincuentes y piratas a todos los internautas. Miren a los deportistas de elite, y a los arquitectos de elite y a cualquier caradura de elite, domiciliando “su calderilla” en paraísos fiscales. Miren a los dirigentes socialistas educando y entrenando a sus hijos, para la hijoputez de cuello blanco,  en centros privados internacionales y trabajando, o lo que sea, para las grandes fortunas americanas, o como Felipe Gónzalez, para el mexicano más rico del mundo en sus chanchullos en Marruecos. Y miren cuántos de estos golfos han ido a la cárcel, aunque fuera, digo yo, por un error de la justicia.
Miren… no, mejor dejen de mirar, y digamos ¡basta! Y acabemos, entre todos los damnificados, con la dictadura de los del dinero, ¡de una puta vez!

Yo

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