domingo, 30 de septiembre de 2012

29 s / La policía apalea en los bares...




La policía saca a la gente brutalmente de los bares.

Deleuze / ¿Arte comercial?





“¿Qué es la inmanencia?
Una vida… Nadie ha relatado mejor que Dickens lo que es una vida, teniendo en cuenta el artículo indeterminado como índice de lo trascendental. Un pícaro, un mal tipo, despreciado por todos está agonizando, y quienes lo cuidan manifiestan hacia él una suerte de diligencia, de respeto, de amor hacia el más pequeño signo de vida del moribundo. Todo el mundo se afana en salvarle, hasta el punto de que, desde lo más profundo de su coma, el propio villano se siente penetrado por cierta dulzura. Pero, a medida que vuelve a la vida, sus salvadores se tornan fríos y reaparece toda su grosería y malicia. Entre su vida y su muerte hay un momento que no es otra cosa que el de una vida que linda con la muerte.”

Gilles Deleuze


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¿Arte comercial?


“Hoy en día existen muchas fuerzas que se han propuesto negar la existencia de toda diferencia entre lo comercial y lo creativo. Cuanto más se niega esta distensión más divertido, inteligente y enterado es uno. De hecho, esto simplemente traduce una exigencia del capitalismo, la rotación rápida. Cuando los publicitarios nos explican que la publicidad es la poesía del mundo moderno, esta proposición desvergonzada olvida que no hay ningún arte que se proponga componer o revelar un producto que responde a las expectativas del público. Aunque sea chocante e incluso aunque quiera serlo, la publicidad responde a una expectativa supuesta. Por el contrario, el arte produce necesariamente lo inesperado, lo no reconocido, lo irreconocible. No hay arte comercial, es un contrasentido. Hay, ciertamente artes populares. También hay artes que necesitan más o menos inversiones financieras, hay comercio de las artes, pero no artes comerciales. Lo que parece complicarlo todo es que la misma forma le sirve al creativo y al comercial. Lo vemos en el caso de la forma-libro: es la misma para la colección Harlequin (Colección lanzada en 1978 en Francia por la editorial del mismo nombre, especializada –según su propia publicidad- en “conflictos pasionales intensos que contraponen a héroes viriles y heroínas idealistas en un universo de lujo y sofisticación, y que tienen un desenlace feliz”) y para una novela de Tolstoi. Cuando se ponen a competir un libro de entretenimiento y una gran novela, por fuerza tiene que ganar un libro de entretenimiento o el best-seller en un mercado único de rotación rápida o, lo que es peor, será el primer tipo de libros el que pretenderá tener las cualidades del segundo, que se convertirá en su rehén. Así ocurre en la televisión, donde el juicio estético se convierte en “sabroso”, igual que una comida, o en “es imparable”, como un penalti en el fútbol. Es una promoción a la baja, una igualación de toda la literatura con el consumo de masas. “Autor” es una función que remite a la obra de arte (y, en otras condiciones, al crimen). Para los demás productos hay otros nombres, también respetables, redactores, programadores, realizadores, productores… Los que dicen “hoy ya no hay autores” suponen que habrían sido capaces de reconocer a los de ayer cuando todavía no eran conocidos. Esto es pura vanidad. El arte sólo puede subsistir bajo las condiciones de un doble sector, de una distinción siempre actual entre lo comercial y lo creativo.”


Gilles Deleuze


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sábado, 29 de septiembre de 2012

29-S ¡Gobierno dimisión!



025 / Aquí te pillo aquí te…





“El año del ano y el ano del año”

(Ano nimo)

 

“Edurne Uriarte se incorpora como tertuliana a 'Los desayunos de TVE'.”

 Uno lee estas cosas y no se entera de nada. Uno no ha oído hablar nunca de la tal Edurne y claro no sospecha el porqué “es noticia” que haya una nueva “tertuliana”, pepera y del OPUS, en TVE. Pero si uno se toma la molestia de seguir leyendo acaba pillando que “aquello” no es precisamente una basurilla informativa más, sino que, bien contextualizada, se trata de una pieza correspondiente a un enorme rompecabezas que, según se va completando, ilustra el nivel de hipocresía y desvergüenza que define y caracteriza a la infame “clase política” (Y las que pululan en su entorno ponzoñoso, o sea, la  periodística, la universitaria y la intelectual, como mostraba la serie “nihilista” “The Wire”) de este país.

“La periodista y escritora, Edurne Uriarte, es catedrática de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos y actualmente es columnista en ABC, y de su suplemento Mujer Hoy, tertuliana en la cadena Intereconomía y en la cadena COPE.”
No parece por tanto que su costoso  fichaje reduzca las cifras del paro ni las del pluriempleo.
 Y, acabáramos, es la santa esposa del ministro de Educación, José Ignacio Wert. Sí, el mismo que está acabando con la Educación Pública mientras financia generosamente los colegios y las universidades… del OPUS, claro, el mismo que subvenciona la discriminación sexista en la educación, el mismo que se escuda en Europa para justificar el pago por táper en los comedores escolares… en fin, se cansa uno de estos inmorales listados.
Y uno se pregunta, cuál es la razón de que esta gentuza, que por otro lado siempre ha robado impunemente, se exhiba y alardee descarada y públicamente de sus rapiñas, de su insaciable acumulación de sueldos, de bonus y de dietas y de regalías y prebendas que, en la mayoría de los casos, ellos mismos se autoconceden y conceden a sus familiares y compinches cercanos. Incluso en tiempos de “Paca la culona” se exigía guardar las apariencias en la medida de lo posible. Siempre han sido arrogantes, bravucones, despectivos con “los más desfavorecidos” como le gustaba decir, entre otras mamarruchas, a la pájara bizca. Hasta no hace mucho, “públicamente” ejercían un “clasista decoro”, todo lo falso e ilustremente hipócrita que ustedes quieran, pero al robo no añadían ni publicidad ni, chulescamente, el insulto y la injuria públicas. Sin ningún complejo han adoptado, también, las formas del crimen organizado. (Si hasta la policía se pone capucha y se tapa las placas identificativas cuando hace de las "suyas")
Pero ahí tienen ustedes a La Cospedal coleccionado, desde su "tentacular" despachito de Génova, “puestazos” para su maridito, ahí tienen ustedes a La Soraya”, desde Moncloa,  dotando al suyo, parece ser que estaba infradotado, de “vistosos y bien remunerados puestecitos”, ahí tienen ustedes al “Presi Manostijeras” cobrando como Registrador de la Propiedad, como presidente del PP y como Presidente del Gobierno. Y, como “Espe”, se auto califican, con indisimulado recochineo, de “pobres de pedir”. Pero, ¿este insultante descaro, esta impudicia deliberada, a qué se debe?




Y, entre robo y robo, inercia del capitalismo, nos cuentan, con su ya habitual y tramposa terminología, que no hay dinero, que ¡HEMOS! vivido por encima de nuestras posibilidades; que debemos, ¡TODOS!, sacrificarnos y aceptar los ¡INEVITABLES!  recortes y la estricta austeridad que nos exige Europa; que ellos, los gobernantes, son solo unos “mandaos” y que se les olvidó decírnoslo en las elecciones; que ya vendrán tiempos mejores ¡para todos!; que ¡Muchas gracias mayoría silenciosa! Por vuestro conformista, cobarde y silencioso acatamiento de las injusticias, y que a las malas, malas, los malos, los pecadores, los deshonestos, se enterarán por fin de “lo que vale un peine” en el Juicio Final. Y mientras tanto, el muy católico señor José Bono se ha garantizado una jubilación de 170.128 euros. (Porque lo de los “juicios” ya se sabe que los “carga” el diablo…)


YO


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jueves, 27 de septiembre de 2012

Párrafos de… “No soy Stiller” (1) Max Frisch






“Jamás olvidaré el desierto.
Estoy sentado en mi celda, miro hacia la pared y veo Méjico, los jardines flotantes de Méjico; veo las góndolas sobre las aguas pardas con reflejos brillantes y azulados, góndolas que se deslizan casi sin hacer ruído, adornadas con flores frescas, un paseo sobre los canales rodeados de jardines de eterna primavera, una Arcadia india. En una estrecha piragua, cuyos bordes apenas sobresalen del agua turbia que estrían los remos, se acerca una vieja india que lleva a su hijito atado al hombro. Con voz suave, nos ofrece un ramillete de orquídeas como nunca las había visto, dispuestas con un gusto admirable y arcaico. Los aztecas no concebían una fiesta sin flores. Un mestizo quiere vendernos pulque, el aguardiente mejicano fabricado con el jugo de las pitas; aclara el vaso en el agua turbia y me ofrece la bebida. Sabe a fermento, tiene una consistencia pegajosa y es pesada y dulce como los trópicos. (…)





Los indios, ese pueblo enamorado de las flores, construían balsas de cañas, las cubrían de tierra y algas, plantaban en ellas incluso árboles y vivían en esas islas floridas remando de un lado para otro; de ahí el nombre de jardines flotantes. Aquel lago fue secándose hasta no quedar más que esta modesta laguna, donde las góndolas domingueras medio auténticas, medio para atracción de turistas nos recuerdan todavía un magnífico pueblo desaparecido. La ciudad moderna de Méjico, la City, con sus buenos y malos rascacielos, está construida literalmente sobre una laguna; prueba de ello es que sus edificios se hunden inevitablemente unos centímetros cada año en el suelo… Y veo la tierra rojiza que rodea la ciudad, las pirámides, la lava, la serpiente muerta, aplastada por un neumático y los zopilotes que esperan, y veo las esplendorosas orquídeas enredadas en los cables telefónicos, los enormes sombreros en forma de setas de los mejicanos, sus blancas camisas de algodón y al mismo tiempo su piel cobriza, ¿Un mercado en Méjico? Uno recuerda las películas en color, y es exactamente así: pintoresco, muy pintoresco; y sin embargo, frente a la realidad, hay momentos en que de pronto se siente miedo. Huele a perro muerto. Los niños, con sus culitos desnudos, están sentados encima de la basura, de frutas podridas. Las mercancias se hallan en el suelo, todavía las veo hoy; habichuelas y garbanzos, nueces, frutas que veo por primera vez en mi vida, golosinas cubiertas de moscas y pescados que se pudren bajo el sol abrasador.



A muy poca distancia, un carpintero fabrica ataúdes infantiles de madera natural, baratos. Unas campesinas, agachadas sobre el duro suelo, venden objetos de cerámica que recuerdan los viejos modelos indios, pero ordinarios y baratos. Lo único maravilloso es la gran abundancia de flores, cuyo perfume no logra resaltar; donde no huele a carne pudriéndose al sol, huele a cloaca y hay que esforzarse en no aplicar el asco que se siente a los seres humanos. Lo que veo no es una cloaca, sino un mercado al aire libre, y el lugar creo que se llama Amecameca. Es un bello mercado que no tiene nada de triste, pero al contemplarlo siento cierto malestar. La descomposición es algo demoníaco, algo parecido a una maldición que convierte en hediondez, podredumbre y destrucción lo que podría ser floración y perfume. Y el hombre ya no se defiende; nadie aparta a un lado el perro muerto; solo de vez en cuando se espantan las moscas con gesto cansino antes de llevarse la tortilla a la boca. Pies de piña y otras deformidades forman parte de ese cuadro; el sol y el azul del cielo parecen una burla cruel. No puedo sustraerme a una extraña impresión: ¿qué pasa? Pero no pasa nada. Todo es muy pintoresco: la suave luz ambarina bajo los grandes pañuelos, los rostros de las mujeres exóticas, mas allá una iglesia arruinada de estilo barroco español, una cruz acardenillada y la gran profusión de orquídeas. Entre las verdes hojas de los plataneros, que cuelgan como grandes banderas deshilachadas, veo la nieve perenne del Popocatépetl, la montaña de humo, que ya no saca humo, una tienda de campaña blanquísima, admirable. ¿Por qué esta angustia? Y siempre que nos paramos para llenar el depósito de bencina, veo a un ciego con la mano tendida. En las plantaciones de café, hay una mosca cuya picadura produce de momento un grano de pus que se podría extirpar, pero no hay ningún médico. Luego las larvas pasan a la sangre y finalmente se fijan en los ojos, que se vuelven opacos como huevos fritos, formando una masa blanco-amarillenta. Ahí están esos ancianos y esos niños, ciegos y con la mano vacía. Hay uno que canta acompañándose de un organillo. Los zopilotes, esos pajarracos malolientes, se sientan sobre los tejados; a veces yendo en  coche por algún camino solitario se les ve alzar el vuelo de un cadáver, de una culebra aplastada, de un asno medio podrido o de un asesinado, al que nadie ha echado de menos todavía; esos pajarracos se ven en todas partes, negros, asquerosos y pesados, agachados en los tejados encima del pintoresco mercado: zopilotes, los pájaros mejicanos.
Y sin embargo, era precioso.
¿Y por qué no me quedé allí?


Max Frisch  (No soy Stiller)


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Escomberoides News


miércoles, 26 de septiembre de 2012

El “estado policíaco” luce músculo y marca paquete.






Pues eso: 6000 manifestantes, 26 detenidos y 64 heridos, ¡100 de ellos policías! Son los datos que “comunica” la Delegada del Gobierno pepero, Cristina Cifuentes , amigorra del alma de la ex lideresa del PP, sobre la manifestación ciudadana “25 S Rodea el Congreso” y que ella ha calificado de “intento de golpe de estado” llevado a cabo por radicales y antisistemas, emulando perrunamente a su ama, La Cospedal.






En las imágenes de los “disturbios” ofrecidas por las televisiones, en directo en RTVE 24h., hemos podido ver con absoluta claridad de qué lamentable manera  han sido heridos los 100 policías “antidisturbios”.
A los de las porras siempre se les ve en minoría frente a los alborotadores del ejército enemigo. A pesar de todo siempre logran apresar a alguno o más bien a alguna, (ayudados por policías infiltrados) lo inmovilizan y lo aporrean; lo arrastran hasta un lugar más discreto entre los furgones policiales y allí le patean un poco la cabeza y las costillas hasta que el vándalo o la vándala se calma y entra en “La Razón”, o se desmaya en plan nenaza; una vez vencido y desarmado le hacen tomar asiento en la limusine celular y lo trasladan, gratis, a los calabozos, donde después de recibir otro repasito de hostias “para que no olvide”, se le comunicarán los cargos correspondientes por las lesiones que han sufrido sus verdugos. ¡Cómo no se van a herir las criaturas! 







La locutora del Telediario no parece haber visto sus propias imágenes, las de su cadena digo, y dice que la policía se vio obligada a intervenir cuando los más feroces de entre los bárbaros intentaron sobrepasar las vallas que “protegían” el Congreso. Efectivamente hubo algunos “elementos” que tiraron un par de vallas y la gente que había alrededor empezó a gritarles y acusarles de ser policías infiltrados y provocadores. Y fueron precisamente estos testigos de la “provocación” montada por la propia policía los que se llevaron la primera ración de hostias. Ni que decir tiene que los camuflados se evaporaron milagrosamente, ¿Recuerdan a los polis provocadores  de Barcelona? Pues eso. El mismo montaje pero más discreto y más eficaz.








Así que ya saben, el parlamento del llamado “Bloque Constitucional” (Al que los antisistemas llaman “Bloque La misma Mierda Es”) ha sido liberado de la presión que, la parte menos noble  del pueblo pretendía imponerle democráticamente y sigue tan agustito bajo la dictatorial presión, feliz y voluntariamente asumida, de los poderes financieros.
(Mientras tanto, Mariano Manostijeras esta en Nueva York, fotografiandose con los inquilinos de color de la Casa Blanca y gritándole al mundo: “Gibraltar Español! ¡AAARRRRRIASPAÑA  Y EL CAPITALISMO! Y los de la ONU le aplaudieron, oye.

ELOTROOTRO


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LOS ENCARGADOS Jorge Galindo y Santiago Sierra






LOS ENCARGADOS
Jorge Galindo y Santiago Sierra,
Gran Vía, Madrid, 15 Agosto 2012




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lunes, 24 de septiembre de 2012

Escomberoides News / Aquí te pillo






Aquí te pillo aquí te…


Todos hablan, todos callan

El consejo de administración de la burguesía catalana ha encontrado la manera, por otra parte más vieja que el andá p’adelante, de confundir y embaucar al personal (dicen que millón y medio de personas pidiendo la independencia) sobre las “causas” que han provocado la crisis de insolvencia de las CCAA y en concreto de la Generalitat catalana. Y por eso, este consejo presidido por Artur Mas no ha tenido más remedio (Idéntico argumento e idéntica desfachatez e inmoralidad que su “socio” Rajoy, presidente del consejo de administración de la burguesía a nivel del Estado español) que “desmantelar” el llamado Estado del Bienestar y acabar, (aprovechando que el Ebro, según Apple, pasa por Río de Janeiro)  en unos meses y a la “sombra” del PP, con los derechos conquistados por los trabajadores en los últimos cincuenta años, o más.
Antes de seguir me gustaría dejar bien clarito que el ejercicio del derecho de autodeterminación de los pueblos me parece, cuando se decide en situación de igualdad de oportunidades para todas las opciones, de libertad de expresión y de manera escrupulosamente democrática en el proceso de consulta, absolutamente incuestionable. Comprenderán que con esta gentuza que maneja el Parlament y que “solo” representa los intereses de los poderosos que los financian, esas circunstancias mínimamente democráticas son muy improbables, por no decir imposibles.
Dicho esto, entremos en materia “política”. Sí, porque de eso es de lo que se trata: una maniobra política que entretenga y distraiga al personal mientras se le desvalija, se le desahucia y se le acojona de tal manera que en su indefensión y abatimiento no sea capaz de darse cuenta de las dimensiones y las consecuencias de la derrota que está sufriendo a manos de una ínfima minoría de poderosos. 





Lancémonos a la piscina del “ruído”:
Dice Artur Mas que ha llegado el momento de dotar a Cataluña de “estructuras de Estado”.

El “ejemplar” monarca, que nos endosó “Paca la culona”, alerta en una carta publicada en la nueva página web de la Casa del Rey contra quienes en España alientan "disensiones" y "persiguen quimeras", porque en un momento de difícil coyuntura económica (¿) sólo se superarán las dificultades "actuando unidos" y "remando a la vez".


El “presunto criminal de guerra, Aznar, se pronuncia sobre Cataluña: «Nadie va a romper España» El expresidente dijo que los que intenten hacerlo cometen «una deslealtad» y «una gravísima equivocación»


Por cierto, Oliver Stone, de paso por Donosti, dice: “Me gustaría ver a Aznar en el Tribunal de la Haya"

Y los “hombres de negro”, también se suman a la algarabía: Bruselas ve Cataluña como un elemento más de preocupación.


López, El 'lehendakari' pide la reelección para evitar “la fractura de la sociedad y ruptura del país”,  “Somos el dique de contención de propuestas independentistas”


El líder socialista, Rubalcaba, asegura que la Carta Magna no es inmutable y que cambiar la Constitución para ir a un Estado federal, serviría para garantizar la igualdad y preservar la diversidad con una Cataluña fuerte dentro de España.







Y ahora yo les pregunto, ¿Han leído algo sobre las trescientas mil familias tiradas a la calle por los desahucios de los bancos corruptos, han leído algo sobre los ciento cincuenta mil sin papeles que han sido excluidos de la Seguridad Social, han leído algo de los cinco millones de parados de los cuales cuatro millones no reciben ni un solo euro por ningún concepto, han leído algo sobre la “puesta al servicio de las empresas” de la Universidad Pública, de los recortes en investigación, de los despidos de personal sanitario, de la reducción de profesores, de bomberos, de agentes forestales, han leído algo sobre el abandono a su suerte de los “dependientes”, sobre el “hambre” y ese aumento del 175% de personas atendidas por Cáritas que suman ya la cifra de 1.051.276…?

¿Han leído algo sobre el “destrozo vandálico” de Bankia que nos costará 26.000 millones de euros? ¿Han leído algo que les haga pensar que un simple cambio de formato (Sí, claro, la forma digo, porque el fondo, la esencia del Estado como instrumento de control y dominación de una clase sobre otra no variará, como es lógico, ni un ápice) del estado burgués o de bandera o denominación de origen, vaya a cambiar el estado de las cosas en esta desigual lucha social, económica y política entre una privilegiada minoría corrupta, opresora y detentadora de todos los poderes y una mayoría social dividida y confundida en mil banderías, sometida, y atemorizada mediáticamente?


“Solo me entero de las cosas cuando me golpean”, escribió, en otro orden de cosas, la burguesita Alejandra Pizarnik. Pues bien, ahora que el sistema capitalista está golpeando tan duramente a la clase media, ¿se “enterará y actuará en consecuencia”  o seguirá cobardemente atenazada por el miedo, a los de más abajo, que le han inoculado?


YO


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domingo, 23 de septiembre de 2012

Párrafos de… Madrid 1940 “Memorias de un joven fascista” / 02 (Francisco Umbral)







“Y la niña se va haciendo mujer sobre mis rodillas. En el campo de concentración de Vallecas, los presos están tan desnutridos que son incapaces del esfuerzo muscular de la defecación. Se sacan las heces secas unos a otros con una llave de lata de sardinas. Comen mondas de patatas. Pero eso pertenece a la realidad de mañana, lunes. Hoy, domingo, yo soy el padre putativo de una niña huérfana y me crece una erección al contacto caliente e ingenuo de su cuerpo dormido sobre mi cuerpo, pero procuro pensar en otra cosa. (…)



Pero Juana crecerá, querrá saber cosas y acabará descubriéndome. Y odiándome. O matándome. Qué dulce sería que me matase. Hay en todo esto un profundo desorden que es el desorden del mundo. Tendría que haber un mundo donde yo pudiera ser el padre/amante de Juana. Esto me suena un poco a paganismo y me remite a José Antonio, que murió demasiado pronto para ser pagano como Mussolini, a quien tanto admiraba.
Dejo a la niña en Santa Catalina, en manos de Perfecta. Perfecta es una señorita de Sección Femenina, de unos veinticinco años, con quien he hecho amistad a través de la niña. Perfecta es rubia, sólida, firme y femenina como un Boticelli malogrado. Lo tiene todo para ser un Boticelli, salvo cierto toque provinciano que me irrita. Perfecta está cada día más cerca de mí y más lejos de la niña. Lo que me interesa es que cuide bien a Juana y que no sospeche de mi amor por la niña. Lo mejor, para evitar esta sospecha, es insinuarse a Perfecta.
-Soy gallega, me gustan los niños, pero no quiero perder mi libertad casándome.
-¿Y el amor?
-Por un verdadero amor lo daría todo.
-Eso no eres capaz de contárselo a Pilar.
-La Primo de Rivera tiene mucho que callar.
Me asombró esta declaración.
-¿Qué pasa con la Primo de Rivera?
-Este no es sitio. Llámame una tarde y salimos.
La llamé una tarde y salimos. Primero anduvimos por los bares de Serrano, ella con su uniforme de Sección Femenina y yo con mi camisa azul bajo la chaqueta. Al fin fuimos una tarde a mi piso, o sea el de la pobre María Prisca, y allí hicimos el amor. Perfecta tenía un cuerpo sólido, de línea dura, una boca voraz, un sexo siempre húmedo, con constante provisión de miel, una ternura seca y un instinto retenido.





-En el Castillo de la Mota, Medina del Campo, donde soy instructora todos los veranos, las chicas acaban liándose unas con otras y hay que suspender el curso a la mitad porque la cosa es un escándalo.
-¿Tortilleras?
-Profesionales, dos o tres, pero aprovechan la ocasión para atraerse a las demás.
-¿A todas?
-A algunas. Lo suficiente, ya te digo, para suspender un curso. Y así todos los años.
-Pilar.
-Pilar hace como que no se entera.
-¿Puedo escribir sobre eso?
-Tú verás, pero me parece imposible.
Pensé un poco la pregunta, antes de hacérsela, tendidos en la cama fría y extensa de la pobre María Prisca:
-¿Y tú has entrado en el juego?
-No me va. Me gustan las pollas.
-Entonces tienes que denunciarlo todo.
-Y una mierda.
Pienso que los ideales de José Antonio están ya tan puteados, que fallan por todas partes. Perfecta, dura y exigente, bella y mujer fuerte, exige un segundo polvo. Se hará lo que se pueda.”


Francisco Umbral  / Madrid 1940


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sábado, 22 de septiembre de 2012

Párrafos de… Madrid 1940 “Memorias de un joven fascista” / 01 (Francisco Umbral)







“Hay muertos en los talleres de Pacífico, la represión de Madrid se está haciendo a conciencia, menos mal, hay muertos en la carretera de Chamartín, afeitados por la luz de la luna, hay unos trescientos muertos diarios, me parece que la cosa no va mal, la checa de Génova funciona al máximo, y yo tengo una Star nuevecita, bilbaína, de un negro que azulea de un azul que negrea, pero sigo pensando que la delación es más intelectual que el crimen, yo ante todo soy un intelectual.”



“El Informaciones sigue contándonos las victorias de Hitler, Cela se da de hostias todas las tardes con los colegas del Gijón, Solana sigue pintando España negra, pero es un señorito de Santander y se le consiente, Franco entregará Laval a Francia, Pau Casals ya toca su chelo en Nueva York. Le invita a cenar una millonaria de Manhattan, y si puede, profesor, tráigase el chelo, lo siento, señora. Pero el chelo no cena, nada de dar concierto  por una cena de mierda, un catalán con dos cojones.
Zuloaga, que había sido el pintor del 98, un Greco de guardapelo, acaba metiéndolo Franco en los billetes de 500, todo el mundo se está vendiendo al franquismo y por eso uno se siente cada día más joseantoniano. Van a acabar fusilándome. Un día sí y otro no vamos a la plaza de Oriente a aclamar a Franco, contra el cerco internacional, y los golfos se suben a las farolas por contemplar desde arriba el discurrir de la Historia, como los poetas franceses se subían a los árboles para ver escribir a Balzac.
Eva Perón le llama a Areilza “gallego de mierda”. Los flechas leen El Coyote. María Félix, Dolores del Río, Jorge Negrete y Cantinflas mejicanizan España, pero el gobierno mejicano no quiere saber nada de nosotros. Manolete está cada día mejor en la plaza, pero con toros pequeños y desriñonados mediante la descarga de sacos de arena. La gente lee a Pedro Mata y a don Manuel Machado, que se ha vuelto muy franquista. Triunfan Lola Flores y Caracol. Benlliure había llenado España de pastelería valenciana y hasta tuvo la Legión de Honor, en Francia. Era un Rodin de caja de cerillas, El Real Madrid estrena el Bernabeu.”


Francisco Umbral  / Madrid 1940


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viernes, 21 de septiembre de 2012

Alejandra Pizarnik, Diarios.




“Entro en una librería desconocida. Me dirijo a los anaqueles coloreados, llena de curiosidad y tensa de emoción. La esperanza de hallar “algo nuevo” es quebrada por la voz del empleado que me pregunta qué títulos busco. No sé qué decirle, Al fin, recuerdo uno. No está. Hubiese querido seguir mirando, pero sentía sobre mí el peso de esa mirada comerciante, tan estrecha y desaprobadora ante alguien que “no sabe” lo que quiere. ¡Siempre lo mismo!
¡Siempre hay que aparentar la posesión de un fin! ¡Siempre el camino rectamente marcado!”






“¡¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!!, gime César Vallejo.

Quisiera pensar en algo sublime. En el nacimiento del Hombre, en los sacrificios de Oriente, en el asta de la bandera de Etiopía. Quisiera electrizar mis ojos y sacudirles su inercia doméstica. Quisiera levantar mis piernas, manchar el cielorraso, arrodillarme junto a un sapo ahogado, clasificar tonos de un pétalo, registrar los bolsillos del rey de Suecia, distinguir al tacto los cuatro reinos animal, vegetal, mineral y humano, revivir los éxtasis de Juana de Arco exhalando albores para destruir el fuego, recoger las mieses de una charca irlandesa, pasear a hurtadillas por la nieve muda de Siberia, regatear bambú en un kiosko chino, sonreír al simio en la negrodorada noche de un ukelele sorbiendo un coco de la isla de Hawai, elevar los párpados, subir a lo más alto, agitar los brazos como campanillas estremecidas y gritar a Todo: ¡Soy universal!”





“Mi sexo gime. Lo mando al diablo. Insiste. Insiste. ¡Qué molesto es! ¡Cómo lo odio! Sexo. Todo cae ante él. Fumo para ver si se calma. Produce un alegre cosquilleo que recorre mi cuerpo. Dan deseos de tocarlo, de mirarlo, de ver de dónde sale ese latir tan independiente de mi querer. ¡Es tan dueño de sí! Cruzo las piernas. Se calma un tanto. Sexo. El eterno sexo. Digo que lo odio, pero algo lo quiero ya que lo mimo tanto. ¡Al diablo! Hablo de él como si sería (sic) algo verdaderamente independiente de mí. Vuelve a aletear. Es muy tarde y la angustia asciende de nuevo. Pienso en ÉL y lo deseo. Pero, no como antes. Creo que jamás desearé apasionadamente a hombre alguno. Quisiera ser hombre para tener muchos bolsillos. Hasta podría tener siempre un libro en un bolsillo. La ropa femenina es muy molesta. ¡Tan ceñida e incómoda! No hay libertad para moverse, para correr, para nada. El hombre más humilde camina y parece el rey del universo. La mujer más ataviada camina y semeja un objeto que se utiliza los domingos. Además hay leyes para la velocidad del paso. Si yo camino lentamente, mirando las esculturas de las viejas casas (cosa que aprendí a mirar) o el cielo o los rostros de los que pasan junto a mí, siento que atento contra algo. Me siguen, me hablan o me miran con asombro y reproche. Sí. La mujer tiene que caminar apurada indicando que su caminar tiene un fin. De lo contrario es una prostituta (hay también un “fin” (sic) o una loca o una extravagante. Si ocurre algo, alguna aglomeración o un choque, y me acerco, compruebo que no hay una sola mujer. Hombres. Nada más que hombres. Me sube la angustia. Siento un espeso vacío y una gran oleada de euforia sexual. Esto me humilla. No quiero sentir deseos. Cada vez son más fuertes. Superan el cansancio.”


Alejandra Pizarnik  (Diarios)


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