viernes, 30 de noviembre de 2012

Ajmátova / Tsvetáieva








“Estaba en todo… En la Chacona de Bach
y en las rosas que florecieron en vano
y en el repicar de las campanas de la aldea
sobre los negros campos arados.

Y en el otoño que se instaló de lleno
y luego, pensándolo mejor, se volvió a ocultar.”

Anna Ajmátova








“Tú, prisionero de los anales
y de los besos… pero susurrando
en fino hilillo de arena.
Me vas a engañar, Tiempo.

Con el péndulo y las arrugas,
los baches, con novedades
de las Américas… Vaso vacío.
Tiempo, me vas a enredar.”

Marina Tsvetáieva


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jueves, 29 de noviembre de 2012

A Encarnación Moreno






"Cuando me muera decid que fui roja".

A Encarnación Moreno

POR Mª JOSÉ SAGASTI, ALCALDESA DE DICASTILLO




ENCARNA Moreno, de Dicastillo ha muerto a los 101 años en la clínica San Juan de Dios. El apodo de Lechuguina lo heredó de su padre, pastor e hijo de pastor, de Arellano, que le enseñó el oficio desde los 7 años. Poco fue a la escuela. "Los pastores se hacen esclavos para ser libres". Con sus cabras era la reina de Montejurra. Encarna ha sido una mujer guapa de intensos ojos azules y firmeza en la mirada.
La noche que cumplió los 100 años le hizo un quite al miedo y rasgó la mordaza de silencio que marcó toda una vida nada fácil. Empezó a contar, como si fueran fogonazos de memoria viva, el asesinato de su marido, Fortunato Álvarez Macua en 1936. "Que se presente", dijeron los fascistas. Ella fue a avisarle, estaba segando en el campo. "Me van a matar", le dijo él a su padre. Los campos quedaron sin segar, las espigas tumbadas y no había brazos, estaban en la cárcel. Los sacaron a barrer las calles, a burlarse de ellos antes de matarlos. Después se los llevaron en un coche y de noche, con las manos amarradas, un tiro de gracia en el portillo de Enériz y abandonados en una fosa común. Encarna no pudo empezar a respirar hasta que salió del pueblo, dejando allí a su hija de un año al cuidado de su suegra. Sufrimiento hondo y pena negra.
Navarra quedó sembrada de fosas comunes, no vale contar números, porque no son números las más de 3.500 personas asesinadas con nombre y apellidos, que dejaron viudas, viudos e hijos, madres y padres, hermanos y hermanas. Casados o solteros (les arrebataron hasta la posibilidad de formar su propia familia), de tal pueblo, fecha de nacimiento, oficio, ideas republicanas, de izquierdas, nacionalistas, que lucharon por recuperar el comunal, implantar la jornada de 8 horas, el estatuto vasco... porque se cumpliera la legalidad republicana.
Reparar su memoria y la de sus familias y denunciar aquella matanza es obligación de cualquiera que tenga responsabilidad de gobierno municipal. Es mezquino seguir callando crímenes de lesa humanidad porque las fuerzas políticas pactaran aquel consenso y la consecuente imposibilidad de hacer justicia. El genocidio no prescribe.
Encarna Moreno dijo a su nieta hace poco tiempo: "Cuando me muera decid que fui roja". Encarna fue roja y republicana y conservaba la lucidez de aquella generación que no fue educada en el Franquismo, a la que masacraron y represaliaron para que nos dejaran como herencia el miedo y el silencio. Solo se permitió la memoria de los vencedores.
Pero esta mujer de 101 años, que sintió mucho no poder ir al homenaje a las víctimas del Franquismo en Dicastillo, cuando recibió, ya ingresada en la clínica, la bandera republicana, se echó a llorar y se secó las lágrimas con ella, bandera que significó la libertad desde los tiempos de Galán y García Hernández, libertad con mayúsculas, hecha con los brazos que la mantenían, con la vida de todos aquellos jornaleros mártires, navarros dignos, gentes de bien. Y Encarna levantó el puño ante la bandera, como entonces.
Urales San Pedro, a quien le dejaron sin padre cuando no había cumplido el año, me mandó este escrito en agradecimiento por el homenaje: "Se les va a juntar a nuestros nietos la Memoria Histórica de nuestros abuelos con nuestra propia Memoria Histórica. Nos están matando sin mancharse las manos de sangre y nosotros nos estamos enterrando sin cavar nuestras propias fosas comunes".
¡Qué solos se han sentido los familiares! Encarna se ha ido de este mundo satisfecha porque ha denunciado ("el pueblo tiene que hablar, no yo", me dijo), y porque se ha hecho algo de justicia: la reparación pública tocaba hacerla al pueblo. Y la hemos hecho. Hasta siempre Encarna, descansa en paz. Nos dejas una valiosa herencia.
(A la memoria de todas las viudas víctimas del genocidio franquista que comenzó en 1936).



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miércoles, 28 de noviembre de 2012

Error del sistema / ELOTRO






¿Es un error?

¿Es el terror fruto de un error?
¿El horror que cometen es consecuencia del error?
¿El terror que provocan es consecuencia del error?
¿El desorden que dicen combatir es consecuencia del orden que les da de comer?
¿El uniforme que lucen, cambia el horror por error?
¿El error de quién contra quién?
¿El terror del error para sembrar qué?
¿Qué terror?
¿Qué horror?
¿Qué error?
¿Quién siembra el miedo?
La cosecha del miedo… ¿A quién alimenta?
¿A quién lucra?
Sabemos a quién está matando.

ELOTRO

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martes, 27 de noviembre de 2012

Probablemente el municipio portugués más portugués de Portugal.








IDANHA -A- VELHA

Probablemente el municipio portugués más portugués de Portugal.

Con agradecimiento a  Alicia y Pepe… y a Isabel.


“Aquí vivieron los primeros seres vivos de la tierra, inmortalizados en los fósiles de Penha García, y los primeros hombres de quienes se tiene memoria, guardada en valiosos testimonios arqueológicos. Es un fiel retrato de miles de años de historia, de antiguas civilizaciones, de invasiones, conquistas y reconquistas.”










“Un pequeño pueblo portugués de gran importancia arqueológica, erigido en el mismo lugar donde ya existió un municipio romano ( Egitania) en el siglo I a. C. (sin olvidar las huellas de visigodos, musulmanes y cristianos).
Existe una inscripción en el monumental puente de Alcántara –importante obra de ingeniería romana- donde aparece una referencia al pueblo, citándolo como uno de los municipios que han contribuido a su construcción.”






“IDANJA -A- VELHA cuenta con unas grandiosas murallas con una extensión de 745 metros, con torreones defensivos semicirculares y cuadrangulares”.











La Sé Catedral, de los inicios del cristianismo, con una fuerte intervención en el periodo “Manuelino” incorpora en el lado Sur un Baptisterio paleo cristiano (siglos VI-VII)”





“Este pueblo conocido en el periodo visigótico por el nombre de Egitania, tuvo momentos de gran desarrollo, siendo sede de Diócesis desde 599 y centro de acuñación de la moneda de oro (Trientes).”










“El LAGAR DE VARAS es un edificio importante de su arqueología industrial. Este espacio presenta en su interior, una primera sala con dos enormes varas de prensar y una caldera; el depósito de aceituna y el espacio de molienda”

“La torre de los templarios es una construcción militar del siglo XIII, erigida en el espacio del forum romano (siglo I), sobre el podium, lo que resta de un templo romano dedicado probablemente a Venus.”







“Echando una ojeada sobre el Río Pônsul se descubre el puente de origen romano, elemento de conexión entre el importante eje viario entre Mérida (Emérita Augusta) y Braga (Braga Augusta), que sufrió variadas reconstrucciones a lo largo de la Edad Media.”










“En Monsanto, recorrer sus calles es entrar en otra dimensión del tiempo y del espacio; es descubrir las raíces más profundas de la relación entre la obra del hombre y la naturaleza. Vigilada desde lo alto por el Gran Castillo, testigo silencioso de batallas remotas, la aldea se integra de forma casi orgánica en el paisaje.”

(Párrafos extraídos de varios folletos y guías locales)

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lunes, 26 de noviembre de 2012

Antonio Orejudo / La Lozana Andaluza…





La Lozana Andaluza o las putas también merecen un fondo de pensiones



"Cuatro cosas no valen nada si no son participadas o comunicadas a menudo: el placer y el saber y el dinero y el coño de la mujer, el cual no debe estar vacuo según la filosofía natural". 
Francisco Delicado: La Lozana andaluza

En el Renacimiento, al lado de los delicados sonetos de Garcilaso de la Vega y de las idealizadas novelas pastoriles, hubo también literatura erótica, o pornográfica, que circuló de mano en mano generalmente  en forma de poesía y casi siempre sin firma. Sonetos como este:
  —¿Qué hacéis, hermosa? —Mírome a este espejo.
—¿Por qué desnuda? —Por mejor mirarme.
—¿Qué veis en vos? -Que quiero acá gozarme.
—Pues ¿por qué no os gozáis? —No hallo aparejo.
—¿Qué os falta? —Uno que sea en amor viejo.
—Pues, ¿qué sabrá ese hacer? —Sabrá forzarme.
—¿Y cómo os forzará? —Con abrazarme,  sin esperar licencia ni consejo.
—¿Y no os resistiréis? -Muy poca cosa.
—¿Y qué tanto? —Menos que aquí lo digo,  que él me sabrá vencer si es avisado.
—¿Y si os deja por veros rigurosa?
—Tenerle he yo a este tal por enemigo,  vil, necio, flojo, lacio y apocado.



También hubo libros en prosa que contenían escenas de sexo explícito, pero estas obras no son pornografía, sino más bien naturalismo, libros que mostraban el mundo tal y como era. Con lo bueno y con lo malo, pero haciendo hincapié en lo malo. La Celestina y la novela picaresca son buenos ejemplos de ello.
De estas obras naturalistas la más cruda que yo he leído es la que Francisco Delicado publicó en 1530 con un largo título que decía: Retrato de la Lozana andaluza en lengua española muy clarísima. Compuesto en Roma. El cual Retrato demuestra lo que en Roma pasaba y contiene munchas más cosas que La Celestina.
El libro ha pasado a la historia de la literatura con el título abreviado, La Lozana andaluza, y tiene incluso una infame versión cinematográfica, dirigida en 1976 por Vicente Escrivá, que protagonizó Maria Rosaria Omaggio, pionera del destape, y que contó con la colaboración especial de Junior.
La historia que narra esta novela dialogada a la manera de La Celestina es la vida de una prostituta española que emigra a Roma, donde ejerce su oficio con éxito hasta su retiro —o retrato— en 1527, el año en que Roma fue saqueada brutalmente por las enloquecidas tropas del emperador Carlos V.
Roma era entonces una mezcla de Las Vegas y el Barrio Rojo de Amsterdam; algo así como Benidorm o Torremolinos para los chicos de la low class británica o alemana, un paraíso de alcohol, putas y obispos, en el que estos eran los principales consumidores de lo primero y los más conspicuos clientes de las segundas.






¿Y de qué trata el Retrato de la Lozana andaluza?
Es difícil resumir su argumento porque como en otras obras literarias de contenido sensible el sexo explícito se enmascara tras palabras y expresiones de doble sentido.
En realidad, casi cualquier palabra puede tener, si se coloca en el contexto adecuado, doble sentido sexual. Y en esto Francisco Delicado era un maestro. Un maestro en español y en italiano, idiomas que dominaba perfectamente además del latín.
Voy a poner un ejemplo.
La palabra retrato no existía en español cuando la Lozana se publicó. Delicado estaba españolizando el sustantivo italianoritratto, procedente del verboritrarre, que significaba retratar. Pero ritrarre también significabaretraher, que a su vez tenía dos significados: retirarse y censurar.
Por lo tanto, el Retrato de la Lozana andaluza se estaba ofreciendo simultáneamente como unretrato de la Lozana andaluza, como una censura de la Lozana andaluza y como la historia delretiro, o jubilación, de la Lozana andaluza.
Por eso es tan difícil resumir esta obra, porque cada episodio puede esconder dos y hasta tres significados distintos, uno de los cuales casi siempre es de carácter sexual. Pero vamos a intentarlo:
El libro comienza con la infancia de Lozana, que de niña se llamaba Aldonza. Su familia gozaba de cierta holgura económica hasta la muerte primero de su padre y después de su madre.
Pero en realidad lo que parece suceder es que la pequeña Aldonza es prostituida por su propia familia desde niña hasta la muerte del padre, que a causa de su afición al juego deja pendientes varios pleitos que han de solucionar madre e hija.
En el nivel literal, los pleitos se ganan gracias a la astucia de la joven Aldonza.
En el nivel connotativo Aldonza da desde pequeña muestras de talento, pero de talento sexual, y aprende de su madre el oficio de la prostitución.
Cuando su madre muere, Aldonza se va a vivir con una tía a Carmona, donde conoce a Diomedes, un mercader mayor que ella con quien huye, con quien tiene varios hijos y con quien vive varios años, hasta que esbirros de su suegro le roban cuanto tienen, se quedan con los niños y la abandonan a su suerte, a la caridad de un barquero, que la salva.
Todo esto en el nivel literal de la acción.
En el nivel connotativo, lo que sucede es que la tía trata de prostituir a su sobrina Aldonza, quien sin embargo la deja burlada huyendo con el mercader, que se convierte en su proxeneta. Aldonza contagia la sífilis a Diomedes, y éste, a causa de ello, la abandona sin dejarle nada. Empobrecida y con una sífilis que le ha destruido la nariz, es socorrida por un barquero a cambio de favores sexuales. Así entra en Roma, donde se convierte, ayudada por su criado Rampín, que será más tarde su marido, en la prostituta más apreciada de la ciudad santa: la Lozana andaluza. ¡Y eso que no tiene nariz! Allí envejece, allí se cambia por tercera vez el nombre a Vellida, allí se jubila —o se retrata—, y allí le sorprende el saqueo de Roma, del que afortunadamente logra escapar.



Hasta aquí el argumento. Ahora las preguntas y la interpretación de su valor.
¿Es el Retrato de la Lozana andaluza una obra realista? ¿Es ese su valor, haberse anticipado a lo que luego sería el naturalismo más descarnado?
El realismo de la Lozana es innegable. A través de sus diálogos vivos, que parecen estar oyéndose más que leyéndose, podemos ver la bulliciosa vida de Roma.
Pero el libro no es solo un retrato realista; recordemos el triple significado del título. Es también una firme defensa de la prostitución, y una exigencia de sus derechos como trabajadoras.
Hay una conmovedora intervención de la vieja Lozana jubilada en la que se pregunta de qué vivirán las prostitutas que sirven en Roma una vez que se jubilen. Todas, dice, “unas, rotos los brazos, otras, gastadas sus personas y bienes, otras, señaladas y con dolores, otras, paridas y desamparadas, otras que siendo señoras son ahora siervas”, todas esperan que el senado “las provea a cada una según el tiempo que sirvió”.
Y a quien se ría de esta reivindicación, la vieja Lozana le hace una advertencia: si las putas jóvenes ven que la sociedad no se hace cargo de las jubiladas, dejarán de ir a Roma “a relevar a las naturales las fatigas y cansancios y combates”.
¿Y que pasará si eso sucede? Pues que los jovencitos se liarán con las casadas y con las niñas vírgenes, quienes darán su casa, su dinero y sus joyas a quien prometa encubrirlas. Y los maridos quedarán “ligeros como ciervos asentados a la sombra del alcornoque”. El oficio de alcahueta, termina diciendo Lozana, sólo debe ejercerlo una profesional.
La idea de que la prostitución cumple una imprescindible función social viene de lejos, nada menos que de San Agustín, que en su tratado De Ordine sostiene que si se suprime la prostitución “todo se perturbará con la lascivia”. ¿Que la prostitución tiene algo de repugnante? Sí, pero también hay animales, dice, que tienen partes desagradables e inútiles, pero que no han sido suprimidas por la naturaleza. Lo deforme, dice San Agustín, sirve para enaltecer la nobleza.
Y unos cuantos siglos después Don Quijote preguntará a un grupo de presos que van a remar a galeras los motivos de sus condenas. Cuando le dicen que el de aspecto más venerable ha sido condenado por alcahuete, Don Quijote se pone serio y dice que nadie merece ir a galeras por alcahuete. Todo lo contrario: “merece ser el general que las mande, porque el de alcahuete «es oficio de discretos y necesarísimo en la república bien ordenada”.




Francisco Delicado, como San Agustín y como Don Quijote, considera que el orden natural debe incluir también ese aparente desorden que es la alcahuetería y la prostitución. Y la pornografía, añadiríamos nosotros. Delicado creía en la vieja idea de un orden natural armónico e integrador que contiene lo positivo y lo negativo. Bajo el Retrato de la Lozana andaluza subyace una idea integradora del universo. El inverosímil rostro de Lozana "una mujer extremadamente atractiva, pese a tener la nariz destruida por la sífilis" es una metáfora de este orden natural, necesariamente ambiguo, que integra la fealdad y la belleza, la enfermedad y la salud, y en última instancia el bien y el mal.

Antonio Orejudo




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Catalunya old News






Tras un somero repaso a la situación de las “cuentas” internas de todos los partidos políticos presentes en el “viejo” parlamento catalán y en el “nuevo” que saldrá de estas elecciones, se confirma que el ganador, o el güiner, por mayoría absoluta es: la BANCA, perdón, La Caixa.


Juegos de palabras de MAS:


Elecciones catalanas: “MAS ES menos”

Elecciones catalanas: Acabado el escrutinio, empieza “EL RECUENTO” de nunca acabar”

Elecciones catalanas: “A más a más: MAS a menos.”

Elecciones catalanas: Lo de menos es MAS. Créanme.

ELOTRO


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domingo, 25 de noviembre de 2012

Liniers
















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sábado, 24 de noviembre de 2012

TXE PELIGRO / El día que hice el amor con Mario Vargas Llosa





El día que hice el amor con Mario Vargas Llosa



 Al amanecer me levanto sobresaltado, palpo a mi lado y respiro tranquilo: todavía está ahí, aún no se ha ido. Le doy un besito en la mejilla a Mario Vargas Llosa mientras aún dormita y me levanto y voy a la cocina y le preparo el desayuno y se lo llevo a la cama, café y tostadas con mantequilla y miel, como sé que le gustan a Mario Vargas Llosa, que me espera con los ojos todavía nubosos y despeinados. Después salimos a pasear, Mario Vargas Llosa y yo, cogidos de la mano bajo el alegre sol, y nos encontramos en la calle a Mario Vargas Llosa, al que nos paramos a saludar muy cordialmente y a decirle cuánto le admiramos. Después de este agradable encuentro vamos a la biblioteca pública y leemos la columna de Mario Vargas Llosa y le reconocemos en ella como a uno de los grandes liberales (y de los pocos auténticos) de nuestros descerebrados tiempos. Luego me despido hasta otro día de Mario Vargas Llosa, porque a mediodía he quedado para almorzar en Casa Lhardy con Mario Vargas Llosa, con el que comento durante una larga sobremesa de cocido el último premio de Mario Vargas Llosa. De vuelta a casa, ya sin Mario Vargas Llosa, me pongo a leer una novela de Mario Vargas Llosa, hasta que me quedo dormido y tengo esos turbulentos sueños que se tienen después de comer, protagonizado, sorprendentemente, por Mario Vargas Llosa en el papel de mi madre que luego se convierte en un simpático pato que habla en prosa perfecta, como Mario Vargas Llosa. Casi me quedo dormido, pero me despierto justo a tiempo para cruzar sin aliento el centro y llegar al Círculo de Bellas Artes, donde Mario Vargas Llosa da una conferencia. La conferencia resulta ser maravillosa (o mejor dicho, mariavargasllosa), pues trata sobre el Boom latinoamericano, en el que se encuadra la obra de Mario Vargas Llosa, de Cortázar, de Carlos Fuentes, o de otros autores como el peruano Mario Vargas Llosa, el auténtico liberal de nuestro tiempo. Luego me voy a la Casa de América, donde el escritor latinoamericano Mario Vargas Llosa inaugura una exposición sobre un asunto que no llego a comprender del todo; y luego corro a una librería (mi vida sociocultural es tan animada como la del premio Nobel Mario Vargas Llosa) que inaugura el novelista hispanoparlante Mario Vargas Llosa. En el sarao posterior, mientras me tomo un vinito y degluto una aceituna, me encuentro a Mario Vargas Llosa, después de tanto tiempo ya tiene el pelo todo canoso, qué recuerdos de otras juergas, así que hablamos un buen rato de lo que dijo el columnista Mario Vargas Llosa el otro día sobre la dimisión de Esperanza Aguirre y sobre el premio que le han dado en la Fundación Faes al juntaletras Mario Vargas Llosa, porque es un liberal de la vida, uno de los de verdad. Aprovecho para comprarme las obras periodísticas completas de Mario Vargas Llosa en una bella y nueva edición, prologada especialmente por el mejor amigo del autor, Mario Vargas Llosa, nacido en Perú y ganador del Nobel de Literatura 2010. Después, algo borracho, me voy a casa bamboleándome y al llegar me tiro a ver la tele y veo lo que dice Mario Vargas Llosa en Informe Semanal sobre el aniversario del Círculo de Lectores y que me parece maravilloso (o mariovargaslloso). Me pica un poco la entrepierna, intento  consolarme con un video porno donde sale Mario Vargas Llosa tocándose ahí, pero no logro concentrarme, así que llamo a mi casa de alterne preferida y pido que me hagan un servicio discreto a domicilio, que pago el taxi. No tarda en sonar el timbre y abro la puerta y es Mario Vargas Llosa y le invito a pasar y tomamos una copa y bajamos la intensidad de la luz y ponemos música muy suave y, por fin, como en Pretty Woman, Mario Vargas Llosa y yo hacemos el amor.

Le digo, Mario, esto es la Ciudad. Y yo quiero ser tu Perro.


TXE PELIGRO



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viernes, 23 de noviembre de 2012

“Retrato de Caballero” (Diego Velázquez)





Obra invitada en el Museo del Prado, “Retrato de Caballero” (Diego Velázquez)

La pintura estaba atribuida al “círculo” de Velázquez. En 2009 lo envían al taller de restauración del Metropolitan… y a la vista de lo que queda, después de la limpieza, Jonathan Brown, sumo sacerdote, lo certifica como original de Velázquez.
Gesto que significa un retorno, una vuelta al pasado, ya que hasta 1963 “los expertos” lo tenían por un Velázquez genuino. Las explicaciones de tanto ahora sí ahora no, tienen mucho que ver, ¿se imaginan con qué?, pues sí, con la pasta, con don Dinero, con las leyes del Mercado.


Para satisfacer los “criterios” de los coleccionistas compradores, el dueño del cuadro en 1925, un tal Joseph Duveen, calificado como “el marchante más importante de su tiempo”, ordenó hacer una “restauración” que dejó al “Caballero” hecho un Ecce Homo, (y perdonen el chiste fácil…pero llevo cincuenta años escuchando, para estos casos, esa expresión en boca de mi abuela primero y a mi madre después) en esas condiciones, cuarenta años después no había “experto” que pudiese afirmar con un mínimo de rigor que aquella “cosa” era un Velázquez original.
Ahora, liberada la obra de los “pegotes y demás aportaciones” ordenados por el tal Duveen, a mi entender un auténtico talibán, lo que era estático se ha vuelto dinámico, lo oscuro y uniforme, claro y vibrante e incluso se ha podido comprobar algo muy típico y habitual en el maestro sevillano: una rectificación importante realizada sobre la marcha –Velázquez nunca dibujaba previamente un boceto en la tela-, la posición de la cabeza. Señala el folleto editado por el Museo otra característica velazqueña que no se yo hasta que punto está al alcance de cualquier observador ocasional: “la sensación que transmite de haber sido hecha sin esfuerzo”… en fin, no sé, no sé, habría mucho que hablar…



Dato curioso: Han colgado el cuadro junto al titulado “Las Lanzas”, por aquello de especular con la posibilidad de que ambos caballeros “puedan” ser autorretratos del maestro.
Servidor piensa que no, ni de coña. El personaje de “Las Lanzas” y el que aparece en “Retrato de Caballero” solo se parecen en el bigote…y algo en el escorzo y la mirada, algo. Y no hay más que ir dos salas más allá y comprobar frente a “Las Meninas” que, con Velázquez solo comparten el bigote… ah, y las magistrales pinceladas, claro.

ELOTRO

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