domingo, 27 de enero de 2013

El asco indecible...







Una anécdota: 24 de enero de 2013 en la FNAC: ¿De quién dice? ¿Hace el favor de deletrear?... ah, sí… el autor me figura en el ordenador…pero en este momento… de ese título en concreto no tenemos ningún ejemplar, está agotado… voy a mirar en otros centros… nada, lo siento: no tenemos ningún ejemplar y por lo que estoy viendo en la pantalla, de ningún título  de ese autor en ninguno de nuestros centros de la Comunidad de Madrid. Lo siento. Si quiere podemos pedirlo a la editorial…y si hay suerte y no está descatalogado…
No se moleste, gracias señorita, muy amable…
Descatalogado, eso es. No hay “censura” más eficaz ni que pase más desapercibida. Ya puedes haber ganado premios prestigiosos y recolectado reseñas elogiosas de los “santones” de la crítica. Otros tiempos. Agua pasada. Ahora, ¡¡vete tú a saber por qué!! ya puedes escribir todo lo que quieras e incluso conseguir publicarlo en alguna modesta editorial, que tanto da. Nadie, de los que poseen  “poderoso altavoz” hablará, aunque sea para vilipendiar o difamar, de ti o de tu obra y, por lo tanto, nadie de los que  compran libros o leen, tendrá noticias de la existencia de la misma. Si no perteneces a una secta política-empresarial-literaria, estás excluido de los privilegios, (Instituto Cervantes, publicidad, Premios “bien dotados”, publicidad, Jurados con dietas de “banqueros”, publicidad, Ciclos veraniegos de conferencias tropicales, publicidad, cócteles y canapiés…), no existes. Que te empeñas en conservar tu independencia e ir de francotirador, hablar de lo que no se debe, remover lo que no se debe, escupir hacia donde no se debe, no existes. O sí, existes, nadie te lo impide, la sociedad de consumo y las leyes del mercado desahucian pero no ahogan, no obligan a nadie, bueno solo un poco, a hacer lo que no quiere. Solo a los que se auto excluyen del “paraiso”, a los rebeldes, a los resistentes, a los indomables, los condena, ¡¡Ellos se lo han buscado!!, a la inexistencia. A la descatalogación. A la expulsión a las tinieblas exteriores…sin librerías, ni quioscos, ni siquiera los pedidos de los estamentos culturales público o la red de  Bibliotecas Públicas…


ELOTRO


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“Recomendar: Aconsejar o indicar a alguien para bien suyo que haga o deje de hacer cierta cosa”
(En el María Moliner)





“Lectura de Pablo Antoñana” / M. Sánchez-Ostiz
PAMIELA
Ensayo y Testimonio nº 108
Año 2010



Me daría por satisfecho si estas páginas sirvieran para que alguien que no conozca la obra de Pablo Antoñana se acercara a alguna de sus páginas, se dejara seducir por ellas y sintiera la emoción que procura el asomarse a un mundo literario nuevo y singular en cuya construcción el escritor trabajó toda su vida, entre más sombras que luces, ya fuera en el mítico territorio la República de Ioar por él fundado, en el que vivió exiliado junto a sus apaleadas criaturas, o lejos de ella, en geografías imaginarias, tras los pasos de gentes unidas por la derrota. Estoy convencido de que la puerta del encantamiento de la obra de Pablo Antoñana sigue, por el momento, abierta.

M. Sánchez-Ostiz


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