viernes, 1 de marzo de 2013

Blaise Cendrars / Poemas






Retrato

Duerme
Se despierta
Ahora pinta
Agarra una iglesia y pinta con la iglesia
Agarra una vaca y pinta con la vaca
Con una sardina
Con cabezas, manos, cuchillos
Pinta con un nervio de buey
Pinta con las pasiones exageradas de una villa judía
Con la exacerbada sexualidad de la provincia rusa
Para Francia
Sin sensualidad
Pinta con sus piernas
Tiene los ojos en trasero
Y de pronto termina tu retrato
Eres tú, lector
Soy yo
Es él
Es su novia
Es el abarrotero de la esquina
La vaquera
La partera
Hay cubetas con sangre
Donde bañan a los recién nacidos
Cielos de locura
Bocas de la modernidad
La Torre tirabuzón
Las manos
Cristo
Él es Cristo
Pasó su infancia en la Cruz
Todos los días se suicida
De pronto, ya no pinta más
Se despierta
Ahora duerme
Con su corbata se estrangula
Chagall se sorprende de estar vivo





Por encima de su vestido
luce el cuerpo de ella

El cuerpo de la mujer está tan repujado
como mi cráneo
Gloriosa
Si encarna con genio
El oficio de las costureras es ridículo
Al igual que el estudio de la inteligencia
Mis ojos son balanza que sopesa la
sensualidad de las mujeres

Todo lo que se derrama con ímpetu
en la profundidad
Las estrellas que penetran el cielo y
los colores
La desvisten
“Por encima de su vestido
el cuerpo de ella”
Por encima de los brazos brezos manos
lunas y pistilos cuando el agua corre
desde sus claros omóplatos por su espalda
Su vientre es un disco móvil
Dos capullos sus pechos que pasan
bajo el puente del arco iris
Vientre
Disco
Sol
Por sus muslos se deslizan
coloridos gritos perpendiculares
“Espada de San Miguel”
Las manos se tienden
Ahí está en la maleza la bestia todos los
ojos todas las fanfarrias todos los
pasos del baile Bullier
Y en la cadera
La firma del poeta





Expresso a Bombay

La vida que me intriga
Me impidió el suicidio
Todo brincó
Las mujeres ruedan bajo las ruedas
Con grandes gritos
Las básculas están ventiladas en las
puertas de las estaciones
Tengo la música debajo de las uñas.

Nunca me gustó Mascagni
Ni el arte ni los Artistas
Ni las bardas ni los puentes
Ni los trombones ni los cornetines
Yo no sé nada
Yo nada comprendo…
Esta caricia
Hace estremecer al mapa

Este año o el venidero
La crítica de arte es tan imbécil
como el esperanto
Brindisi
Adiós adiós
Yo nací en esa ciudad
Y mi hijo igualmente
Él cuya frente es como la vagina
de su madre
Hay pensamientos que ponen en alerta
a los autobuses
Ya no leo los libros que no se encuentran
en las bibliotecas
Más allá del A B C del mundo

¡Buen viaje!

Yo te transporto
A ti que ríes con rubor


Blaise Cendrars (La Chaux-de-Fonds, 1887 – París, 1961)

***

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