miércoles, 24 de julio de 2013

Jules Renard (Diario)




“Salón de otoño 1904

La majestad en el vicio: Lautrec.

Cézanne, bárbaro. Hay que haber apreciado muchos pastiches célebres para disfrutar de este mecánico del color.

Renoir, quizá el mejor, y -¡ya era hora!- a este no le asusta la pintura:  mete todo un jardín en un sombrero de paja. (…)

Vallotton, una insignificante tristeza de tapicero.

La hermosa vida de Cézanne, siempre en un pueblo del Midi, ni siquiera ha venido a su exposición de otoño. Le gustaría que lo condecorasen. Eso es lo que quieren los pintores pobres y ancianos cuya vida fue admirable, y que por fin, al acercarse a la muerte, ven que los marchantes de pintura se enriquecen con sus obras.

Jules Renard  (Diario)


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