lunes, 8 de julio de 2013

Otrerías




Hace muchos, muchos años, un niñato fascista, Alberto Ruiz-Gallardón,  (profusamente promocionado por el grupo de desinformación PRISA, El País, la SER, como “el no va más” y “lo más progre” del PP, e hijo del que fuera mano derecha, vaya usted a saber para qué usos, del “Fraga franquista” y del “Fraga demócrata de toda la vida”, o sea, de la misma mierda de personaje fascista) fue alcalde, él se creía faraón, de Madrid.
El caso es que el mencionado jebo pepero y “prisero”, un día sí y otro también, se gastaba, a maños llenas, la pasta de los madrileños, la de entonces  y la de treinta años después vía endeudamiento sin fondo.
Si de muestra vale un despacho, como no podría soñar otro alcalde en todo el sistema solar, ahí que se lo montó, por solo 500 millones de euros, en la mismísima Plaza de Cibeles. Dejaremos para otro día las odiosas comparaciones, parece ser que el despachito de Obama, el negro de la Casa Blanca, el prolongador de la infamia “Guantánamo”,  queda ridículo y muy perjudicado ante las cifras del “Palacio” madrileño.
Pero lo que son las cosas, en la actualidad, el faraón de pacotilla ha sido nombrado a dedo derecho  ministro de (in)Justicia. Y ha cambiado de despacho. En su lugar, en el trono faraónico, ha quedado una “cosa” con apariencia lejanísima de hembra que es lo más lerdo, aunque la jeba presume de ser experta en peras y manzanas, que han conocido los micrófonos, taquígrafos y estrados españoles desde que se inventó la rueda.
Pues a lo que vamos, el antiguo Palacio de Correos es ahora el nuevo Palacio Cibeles. Y al ayuntamiento más endeudado de la galaxia no se le ocurre otra cosa que montar eventos culturales para el beneficio de la aristocracia o los millonarios “sociatas”. Se ve que la duquesa de Alba además de la medallita trimestral que suele recibir de parte del gobierno de la nación o de la sociata Junta de Andalucía ha exigido más pasta. Pues eso, que le colgamos en el Palacio de Cibeles una expo con parte de sus obras maestras y le cobramos la entrada a todo Cristo, incluidos madrileños y parados, que tardarán todavía treinta años en pagar las obras del “Palacio”. Y para que no se queje “el socio” de gobierno, se le monta también una expo a la gran "millonaria coleccionista/sociata" Helga de Alvear en las mismas condiciones y todos ganan y todos contentos. Menos los gilipollas madrileños... pero esos, ya  saben,  son los actores y autores del llamado voto… ¡ÚTIL!
Que, por cierto, ha llevado a estos chorizos al poder…

ELOTRO

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1 comentario:

  1. En cuestión de maquillaje se ha progresado una barbaridad. Tal vez sea en lo único que se ha progresado. Y dado que la vieja acepción de "chaquetear" cayó en desuso desde que los sociatas colgaron la pana para mejor cortarla, no se me ocurre un sustituto más apropiado que el del publicitario y mediático "maquillaje". Todos estos personajes que mencionas, sumados a los restantes, tuvieron en los sociatas su más fieles guarda-raíles, con cuya inestimable ayuda fueron enganchando sus vagones de primera a la avasalladora locomotora capitalista que ahora nos arroya, ave Cesar financiero, a 300 Km/h.
    La Transición (otra vez la maldita) fue eso, un cambio de raíles para que la estropajosa duquesa y los engominados señoritos de siempre se hicieran más comodamente con el botín. De la vía estrecha del expolio a bayoneta calada, a la más rápida, cómoda y rentable del saqueo a discreción. Eso que llaman y llamamos España, no es más que un vetusto cortijo consagrado a la Loca del Rocío y al muy lamido Santiago.

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