sábado, 24 de agosto de 2013

Rafael Reig (Sangre a borbotones).





“…y recordaba a Dalí y a Picasso. Picasso era el comunista, vale, el comprometido, el que estaba en contacto con la realidad social del tiempo en el que le había tocado vivir y patatín patatán. Oquéis, sí, muy bonito, pero ¿dónde nos encontrábamos con los cuadros de cada uno de ellos? Las reproducciones del Cristo de Dalí, en los dormitorios de la clase obrera. Todo Vicálvaro, la Elipa, el barrio de la Concepción, empapelados con Dalís a la cabecera de la cama. El Guernica, en cambio, ¿dónde estaba? Clavado con chinchetas en las paredes de los revolucionarios de pacotilla.
Da que pensar, ¿no?

Rafael Reig  (Sangre a borbotones).


***

No hay comentarios:

Publicar un comentario