jueves, 14 de noviembre de 2013

Thomas Bernhard, “El frío”.




“…para suicidarme realmente era demasiado cobarde y sentía también demasiada curiosidad por todo, toda mi vida he sido de una curiosidad desvergonzada, eso ha impedido una y otra vez mi suicidio, me hubiera matado mil veces si mi desvergonzada curiosidad no me hubiera mantenido en la superficie terrestre.”

Thomas Bernhard,  “El frío”.

La Iglesia católica (es) un movimiento de masas totalmente vil, nada más que una asociación embrutecedora de los pueblos para recaudar incesantemente el mayor capital imaginable…
(…)
Todo el que vende algo que no existe es acusado y condenado, decía mi abuelo, pero desde hace milenios la Iglesia católica vende a Dios y al Espíritu Santo abiertamente, con absoluta impunidad. (…)
Los cardenales y arzobispos no son más que recaudadores sin escrúpulos a cambio de nada.”

Thomas Bernhard, "Un niño".



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