jueves, 28 de febrero de 2013

Pierre Michon sobre la genialidad de Arhur Rimbaud en Rimbaud el hijo.






"No le bastaban ya los éxitos del día del reparto; ya habían cumplido estos su misión; habían nutrido en aquel corazón de ira una ambición brutal al tiempo que nacía en ese mismo corazón el inconcreto talento, pose o denodado empeño, al que se le daba por entonces el apelativo de el genio, ese atributo con visos de sobrenatural que nunca se plasma en una manifestación propiamente dicha, coronando la cabeza del hombre, ni en su cuerpo vivo y visible, y no es ni nimbo, ni vigor, ni belleza ni mocedad, y no obstante sí se manifiesta en resultados mínimos, y se evidencia en la perfección de breves fragmentos de lengua codificada y de longitud variable, en letras negras sobre fondo blanco. Sabido es que esos fragmentos suelen ser mínimos. Quienes los leemos no sabemos nunca si son perfectos o si durante la infancia nos soplaron al oído que eran perfectos, y también se los soplamos al oído a los demás, y así hasta el infinito; y quien lo escribe tampoco lo sabe, incluso lo sabe en menor grado, solo lo sabe en el momento en que empareja las varillas, en el momento en que estas, al encajar a la perfección igual que la espiga en la muesca, manifiestan una desabrida exultación, se cierran con un triunfante chasquido de mandíbulas, y se acabó. Y cada vez que se acaba el poeta, el poeta tiembla, a él están apresando las mandíbulas, la varilla lo ha dejado plantado y no sabe ya escribir, ni sabría aunque se hubiera pasado la vida, como el mariscal Hugo, alineando varillas, una debajo de otra, ni aunque fuese, lo mismo que lo era él, la mandíbula jubilosa del tiburón y el verso en persona. Así que tiembla como una rata, sentado ante su mesa; pero, cuando sale a la calle, pretende que los demás vean en torno a su cabeza algo así como un nimbo, y que se lo comenten: pues él no puede verlo personalmente. Y volviendo a la genialidad de Rimbaud, a esa concretísima ambición furibunda en un rincón perdido de las Ardenas, en lo hondo de un proyecto de hombre enfurruñado que era también y al tiempo amor puro - pues todo se mezcla y resulta bizantino y profuso como una teología antigua-, volviendo a esa genialidad, que del conflicto y el nudo bizantino es como si dijéramos emblema, no sabemos si la ambición es anterior a ella y la fomenta, o si la fuerza de denuedo la engendra, o sí, antes bien, la genialidad, desplegando las alas por puro milagro, se percata a posteriori de la sombrea que proyectan, de los hombres que acuden a ese espejismo y, a partir de ese momento, aquel que es juguete de ese atributo fantasmal y proyecta esa sombra se infatúa de ello, ansía acrecentarlo y se condena."


Pierre Michon



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martes, 26 de febrero de 2013

SHARON OLDS / Poemas...







El pene del papa

Cuelga en lo profundo de su bata, 
 un delicado badajo en el centro de una campana.
 Se mueve cuando él se mueve, como un pez fantasmal
en un halo de algas plateadas, con el pelo ondeante 
en medio de la oscuridad y el calor.
 Y en la noche, mientras los ojos duermen, él se levanta
para alabar a Dios.


SHARON OLDS





Ahora que entiendo, 
 quiero pensar en tu terror:
 entre tus piernas, una niña loca de amor; 
 el cuerpo largo, fresco, joven, delgado
como pastillas de jabón; los pechos redondos y elevados,
 burbujas opalescentes; dieciocho años, nunca antes tocada. 
 Quiero entender tu terror ahora,
 la forma en que la tomaste
y la desfloraste como limpiando un pez,
 la conversación de esposa al irte en la mañana.
 Ahora que conozco el miedo del amor
quiero pensar en su cuerpo blanco y caliente
como un pez verdoso recién llegado a tierra 
que se agita y se da golpes contra las rocas.
 Cayó en tu regazo, temblando igual que tu pene,
 una mujer enloquecida de amor, con el calor
de un libro recién impreso, tan aguda 
como una herramienta nunca usada.
 Ardía en tus muslos y todo lo que pudiste
hacer fue hurgar en su cereza 
como sacando a un caracol de su oscura concha 
y luego tirarla lejos. Me asombra el terror dispuesto
a perder tanto, me enamora la niña 
entregada que fue hasta ti y te dio su ofrenda, 
 la carne delicada, como un festín
en una bandeja –sí, sí,
 acepto el obsequio.


SHARON OLDS






Adolescencia

Cuando pienso en mi adolescencia,
 pienso en el baño de aquel sórdido hotel 
al que me llevaba mi novio en San Francisco.
 Nunca había visto un baño así:
 no tenía cortinas, ni toallas, ni espejo, solo
un lavamanos verde por la suciedad 
y un inodoro amarillento, color óxido
–como algo en un experimento científico
donde se cultivan las plagas en los cuencos–.
En ese entonces el sexo era todavía un crimen.
 Salía de mi residencia universitaria
hacia un destino falso,
 me registraba en la posada con un nombre falso,
 atravesaba el vestíbulo hasta ese baño 
y me encerraba. 
 No lograba aprender a ponerme el diafragma,
 lo decoraba como un ponqué con espermicida brillante
y me agachaba; se me caía de los dedos
y viajaba hasta una esquina,
 para aterrizar en una depresión cóncava 
como el nido de una rata.
 Me inclinaba, lo recogía y lo lavaba,
 lo lavaba hasta convertirlo en un domo frágil,
 lo glaseaba de nuevo hasta que estuviera reluciente,
 lo doblaba con su pequeño arco y 
volaba por los aires, una esfera zumbante
como el anillo de Saturno, 
 me agachaba y me arrastraba para recuperarlo.
 Eso es lo que veo cuando pienso en tener 
dieciocho años, ese disco brillante
flotando en el aire, descendiendo, y me veo a mí misma
de rodillas, tratando de alcanzar mi vida.

SHARON OLDS

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lunes, 25 de febrero de 2013

Citas y Párrafos...





“Hace dos veranos, paseando por unos jarales, al pie de La Maliciosa, creí descubrir de pronto, melancólicamente, que yo era, tal como apunté en una libretita, “un animal sin instinto y un hombre sin experiencia”.

Rafael Sánchez Ferlosio

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Me desoriento a sabiendas, prefiero la ceguera voluntaria.
(Max Ernst)




“¿Qué es un lector? Pues alguien que, por hábito, desaparece en unas páginas escritas por otros, literatura o no, eso es lo de menos, y en ellas vive de manera vicaria lo que de otra manera no podría vivir ni por asomo; alguien que encuentra un espacio de verdadera intimidad en el que no puede entrar nadie (y no solo porque es invisible); alguien que viaja en pos de la confirmación de una sospecha, de la clave para encontrar y descifrar un secreto que le atañe directamente.”

Miguel Sánchez-Ostiz  (La calavera de Robinson)

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Einstein
“Hombre simple y pacífico, siempre interesado apasionada y activamente por la justicia y la responsabilidad cívica. Judío alemán de origen, trabaja y reside en Suiza, Checoslovaquia y los Estados Unidos. En 1905, siendo un simple empleado de una oficina suiza de patentes, publica el primero de sus importantes estudios sobre la teoría de la relatividad. Realizó, entre otras, investigaciones sistemáticas sobre la teoría cinética de los gases y la de los calores específicos; sobre estadística, mecánica relativista y cálculos de coeficientes de radiación y absorción. Su contribución más importante en el campo de la física fue la teoría de la relatividad restringida (1905) y la teoría de la relatividad general (1916) que supusieron una ruptura con el importante esquema de la física newtoniana. Miembro honorífico de numerosas academias y sociedades científicas, cofundador de la Universidad de Jerusalén, declinó la presidencia del Estado de Israel y continuó trabajando en el Instituto de Estudios Superiores de New Jersey hasta su muerte. Al morir ya había cambiado el rumbo de la física y abierto la era atómica”.

Manuel Sacristán

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domingo, 24 de febrero de 2013

Claudio Rodríguez transcrito por Jorge Riechmann:






“Es una tontería hablar de “poesía social”: todo lo humano es social, y por supuesto la poesía.”





“La palabra del poeta intenta fundar la realidad y celebrarla: y eso con toda realidad por mínima que sea, hasta la más pequeña. Lo fugaz es lo que dura.”





“La niñez es la condición más profunda del ser humano –no mera edad, no cronología. Lo que no se marchita. Baudelaire: “Le génie, c’est l’enfance retrouvée à volonté”.


(Tomado del blog de Jorge Riechmann “Tratar de comprender, tratar de ayudar”.)

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viernes, 22 de febrero de 2013















Mapfre (Azca/Madrid) dedica una muestra a Manuel Álvarez Bravo. (México DF, 1902-2002)  fue lo que se podría llamar un fotógrafo al acecho, un cazador de imágenes. Solía colocar el trípode con la cámara y esperaba hasta que algo ocurriera. 

Enemigo del pintoresquismo. Álvarez Bravo prefería componer poemas gráficos. El cine, en el que trabajó como fotógrafo de fijas para Buñuel o Eisenstein, está presente en una serie de vídeos inéditos en los que se recogen proyectos que nunca pudo poder en práctica.

Su mirada no es la de un documentalista, es la de un artista experimental. “Su amigo Cartier-Bresson, con el que compartió exposiciones, contaba siempre que perseguía capturar un momento de algo que estaba sucediendo. Álvarez Bravo, espera a que lo que ocurra encaje con la composición que busca. Una concepción muy diferente de la fotografía”

Hijo de una familia humilde y autodidacta de formación, Álvarez Bravo ejerció como fotógrafo desde muy joven aunque para alimentarse trabajó como contable durante muchos años hasta que los muralistas (Orozco, Rivera, Siqueiros) le pidieron que retratara sus obras.  Fue amigo de muchos de ellos y en especial de Frida Khalo, a quien retrató en numerosas ocasiones. Además de las 152 fotografías y cinco vídeos experimentales inéditos realizados en Súper 8, la exposición incluye correspondencia con otros grandes de la fotografía como Henri Cartier-Bresson, Alfred Stieglitz o Edward Steichen.

En sus comienzos, la influencia de Edward Weston y Tina Modotti
fue definitiva. Con ellos inició la senda del antipintoresquismo que le haría diferente de sus compatriotas fotógrafos. La llegada de André Breton a México, en los 30, le situó en la senda del surrealismo, aunque él mantuvo siempre su propio camino.

Cuando Bretón le encargó en 1938 una portada para una exposición en París, el mexicano le entregó “La buena fama durmiendo”, uno de sus trabajos más famosos. En la imagen se ve a una mujer tumbada desnuda, con vendas en la parte alta de sus muslos, pero con abundante vello púbico al aire. Demasiado atrevido para Bretón, quien optó por otro trabajo para su catálogo.

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jueves, 21 de febrero de 2013

Anna Ajmátova






“Sé que los dioses transformaban
a los hombres en cosas sin matar su conciencia.
Para que mis raras penas vivan siempre
te has transformado tú en recuerdo mío.”

Anna Ajmátova






“Allí, más allá de la isla, más allá del jardín,
¿no volverán a encontrarse
nuestros ojos, tan claros como antes?
¿No me dirás de nuevo
la palabra
que vence
a la muerte
y que envuelve el enigma de mi vida?”

Anna Ajmátova


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miércoles, 20 de febrero de 2013

Graciela Scarlatto







esta tarde, qué larga

voy pasando las hojas de un libro
medio acurrucada, medio dormida
en un rincón de mi cuarto

tras la ventana no hay nadie

la única "muda", aquí
es del silencio

Graciela Scarlatto

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lunes, 18 de febrero de 2013

Antonio Crespo Massieu / Poemas…





UN JARDÍN JAPONÉS

Uno
que nunca fue
demasiado japonés
ajeno al arte floral
las películas de Kurosawa
el judo los videojuegos
y no digamos las artes marciales.
 Uno
 (son tantas sus limitaciones)
 que apenas compuso
un torpe haikú
 (era de encargo
y desechó y contó sílabas
sin cuento)
 Uno
que casi confundía Japón
con el tópico postal
o cuando menos con
la hiriente belleza de Puccini
o el delicado tapiz de un juego vanguardista.
 Uno
tan de vieja Europa
cuyo mayor exotismo
es buscar lejanas raíces
habitar como propios
los jardines de la Alhambra
y rescatar huellas de perdidas juderías.
 Uno
que ama
 (entre otros ejercicios de rigor)
 la poesía la mística
 (cristiana y judía)
 la prosa de Wittgenstein
y la música de Bach.
 Uno
tan poco oriental
y ahora
tan de repente
tan japonés
sin remedio y sin lógica
o tal vez por ausencia de lógica
tan perdidamente japonés.
 Uno
hay secuencias que no comprende
la lógica y el plan
que dice
 (y hace)
 una bomba y adiós
adiós a una ciudad.




Uno
 (por eso)
 comprará un terrenito
tal vez modesto adosado
en las afueras
y hará un jardín japonés
todas las mañanas
alisará la arena
jugando con formas
como si compusiera el mundo
y sentirá la armonía
en las mínimas piedras de la existencia
Luego
escuchará a Puccini
leerá haikus
y meditará en silencio
mientras espera
que un iluminado
del National War College
le haga gustoso el hara kiri
para comprender
la secuencia del plan
y sentirse al fin
vulnerable e intimidado
y decir adiós
a las pequeñas cosas
que ama:
 Bach y otras músicas
 (casi todas)
 la cábala los poetas los atardeceres
el silencio infinito de los animales
y
 (no menos importante)
 uno mismo
a quien
 (si bien sin estridencias)
 se ama lo suficiente como
para no desearle el autorreflexivo
adiós de un hara kiri
En fin
todas las pequeñas cosas
que caben
 (el mundo entero)
 en mi jardín japonés.





El presidente Lluis Companys se quita sus zapatos una madrugada de octubre de 1940 en el histórico castillo de Montjüic

Ahora que veo sus zapatos blancos
aplastando entre el barro la colilla
del último cigarro que ha fumado
mirando el incierto azul que tanto amó
abrir el amanecer y sonríe elegante
aún sin corbata –
cuando con la punta del zapato
(un zapato blanco como de sportman
o club de tenis o paseo pisando
la grava del parque o veraneo en Cadaqués)
lo aplasta contra la tierra cuya ausencia
le duele más que la propia vida que deja.



Entonces tras mirar el cielo sonreír
añorar y ventear el mar lejano
pide descalzarse y con gesto cuidadoso
pausado como caricia o cortés adiós
coloca a su derecha cerca del muro
sus zapatos blancos
 (esos zapatos de sportman en día de ejecución)
 que quedan tan cerca de la colilla
aplastada y ahora dice
con una tristeza limpia saboreando
las palabras como despedida o reencuentro
descalzo para morir pisando tierra
catalana y sonríe de nuevo mas ahora
altivo y espera la descarga y antes aún
dice asesináis a un hombre honrado
 (y lo fue con la honradez serena y callada
del tiempo antiguo de la dignidad)
 y dice o grita entre disparos Visca
Catalunya Lliure y cuando cae
y nada dice y su cuerpo inerte reposa
en la tierra amada por libre entonces
ahora veo sus zapatos blancos
que permanecen en el foso del castillo
esos zapatos como de sportman o veraneo en Cadaqués
esos zapatos blancos tan de fusilado
tan de pasear ante el histórico foso
del histórico castillo de Montjüic
 (ese castillo y foso tan de fusilados)
 una brumosa madrugada de octubre
que nada anuncia salvo la nada y muerte que nada deja




Nada salvo unos zapatos blancos
 (blancos ya sabéis como de sportman)
 que permanecen siempre intactos
sin sangre limpios y tan blancos
en estos muros negros de tanta historia.





TESIS 9 (TIKUM)

Entre cristales ruinas escombreras
hedor mentiras púas silencios
aplausos cascotes rutina
entre ruinas mirando
siempre mirando
ojos desorbitados
lucidez sin consuelo
ojos abiertos
casi desgarrados
siempre mirando
sin descanso ni párpados ni sueño
mirando atrás
impelido por el viento
avanzando pisoteando tropezando
ojos clavados
en los ausentes perdidos amontonados
ruina sin nombre
ojos heridos por el olvido
reclamando abiertos en su mudez
aristas canteras rótulos sombras
siempre avanzando
impelido expulsado desgajado
así
mis alas casi rotas jirones
temblor de nuca o pie o rótula herida
o culpa que gime escalofrío y abandono
pues avanzo
sin cesar
a través de siglos o momentos
sin remedio
y sólo mis ojos
siguen atrás
mis ojos
como piedad inútil lamento o espasmo de caricia
atrás
mientras
ahora y siempre
avanzo y abandono.


Ahora
el viento cesa
el silencio invade
como música
temblor de ojos hojas
hacia atrás
poco a poco retrocedo
vadear escombros ir
uno a uno
con infinita paciencia
rescatando miradas tocando
carnes de nuevo trémulas
nombrando nombres
que vuelven intactos no olvidados
palabros barro sílabas pedacitos
juntan y cobijan llaman convocan
ester león víctor maría Eugenio
ensueño o jazmín vicente rosa jara
andrés aceituna antonio piedra
escapan sílabas soles eva jardín
y el niño sin nombre y el sueño justo del mañana
las puertas el silencio la restitución
juan andrea el animal herido el pájaro
lidia tus sueños como árbol multiplicado
el perro ángel victoria el río limpio infinito
la vaca sin sangre martín pescador encina
el olivo espejo de brisa la hoz y nube
y guadaña felipe todos los perdidos
uno a uno
nombrados
rescatados.


Así
extiendo las alas sábana blanca
infinitas plumas almohada y cobijo
los nombres todos
acaricio
con lento amor
como temblor de origen
o aullido de mañana
todos los rostros
todos los lomos
todos los ríos
ubres lamentos pezuñas.
 Vuelven
ya no esperan
juntan manos silencios
atardeceres o carreras
la luz o las pequeñas frases
la lengua fuera o rebuznos cacareos
jadeos o nieve y cristal de río
todo vuelve
a sí mismo
los pedazos se juntan
el barro es figura entre alas
olas de ángel saludo entre risas
de antonio maría o Bartolomé
cigüeña humo y blanco dolores
las risas del río.


Las risas
Mira
rostro de los nombres
salvados devueltos
como juntar cristales cuentas cuentos
en la luz o niños o barro cocido
sílabas vivas
como corzo o palpitar
de perro ave o caricia de ángel niña.


Cesó
el furor
el viento fue leve brisa
el tiempo tembló como oráculo o precipicio
y el ángel se detuvo
la historia rota
quebrada sucesión de huracanes y sombras
y la brisa fue silencio
eco de Bach musitado por álamos y torrentes
y mis alas blancas
fueron carne y temblor.


Así
dejé mis ojos
heridos entre ruinas
supe del párpado el silencio y el descanso
y me hice consuelo
anuncio ángel proclama
caricia ya sin alas
sin historia
y perdí el tiempo
encontré los nombres
y todo todas los que faltaban.


Y la ausencia
mudó su nombre
y la memoria encendió
las sílabas del tiempo.


Antonio Crespo Massieu


Fuente:


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