domingo, 30 de junio de 2013

Otrerías



Me acuerdo: 
El Opus dio por inaugurado  el desarrollismo y los retretes se engalanaron con  los rollos de papel higiénico. La prensa perdió gran parte de su utilidad. Aquellas esquelas "gloriosas" del ABC...

ELOTRO


***

Otrerías





Anda a caballo entre la juventud y la madurez… aunque todo apunta a que aún no ha conseguido montarlo…

ELOTRO


***

sábado, 29 de junio de 2013

Marcial / Epigramas




También el silencio se paga

Pudiendo uno acostarse con Gala por dos monedas de oro y más que acostarse, si se añade otro tanto, ¿por qué a ti, Esquilo, te cobra diez? Por chuparla no cobra Gala tanto. ¿Por qué, entonces? Por callar.

(Marcial, Epigramas)


***

Marcial / Epigramas




“…y cuando los soberbios mármoles de Lícino sean polvo, a mí, sin embargo, me leerán las bocas…”

(Marcial, Epigramas, libro VIII, “El poeta y Talía”)


***

viernes, 28 de junio de 2013

Cortázar / Rayuela










“Giotto, primitivos italianos. Uno de los faros de Cortázar, que ya en 1943, lo menciona en “Distante espejo”, en La otra orilla. En Rayuela, qué hermosa esta única referencia fugitiva, tomada al vuelo en el Quai de la Mégisserie: “ese pez era perfectamente
Giotto”. Reencontramos al primitivo italiano en La vuelta al día en ochenta mundos, donde en “Hay que ser realmente idiota
para”, Cortázar proclama con contundencia: “la idiotez debe ser eso: poder entusiasmarse todo el tiempo por cualquier cosa que a uno le guste, sin que un dibujito en la pared tenga que verse menoscabado por el recuerdo de los frescos de Giotto en Padua”. Giotto es citado en “Estela en una encrucijada”, uno de los poemas más emocionantes de Salvo el crepúsculo y de toda la obra poética de Cortázar, escrito a raíz de su separación de Aurora Bernárdez, y de cierto tono poundiano. En carta a Jonquières de 16 de mayo de
1952, glosa la presencia de obras de Giotto en la muestra del Petit Palais Les trésors du Moyen-Âge italien, donde también admira
a Cimabue, a Pietro Lorenzetti, a Simone Martini… Leer en esa perspectiva esta frase sobre los primitivos, en Diario de Andrés
Fava: “Sólo me interesan los primitivos y mis contemporáneos, Simone Martini y Gischia, Guillaume de Machault y Alban Berg. Del siglo XVI al XIX tengo la impresión de que el arte no está bastante vivo ni bastante muerto”. Más nombres: Fra Angelico, Fra Filippo Lippi, Mantegna, Orcagna, Francesco Pesellino, Uccello…”

Fragmento del Catálogo editado por el Instituto Cervantes de París, que se puede descargar completo en PDF aquí: http://ep00.epimg.net/descargables/2013/06/28/2783ac7deb8601250cdb495da52e0dfd.pdf


***

Marcial / Epigramas




Tres en uno

Una parte de tus mejillas la llevas cortada a peine, otra la llevas afeitada y otra, depilada. ¿Quién pensaría que es una sola cabeza?

(Marcial, Epigramas)


***

miércoles, 26 de junio de 2013

Alberto Giacometti / ELOTRO






Alberto Giacometti (1)

Alberto luchó sin descanso sobre un cuadrilátero, un coso, un ring, un tatami, un tablero… de 18 metros cuadrados. El dato de la pequeñez, de la ínfima superficie, del estudio parisino en el que el Giacometti desconocido y el posterior famoso lucharon, a lo largo de cuarenta años, contra sus propias limitaciones tratando furiosamente de “crear su aportación personal al arte”, parece ser la piedra angular sobre la que los hacedores de esta expo levantan el entramado mini-teórico / cuasi-filosófico / macro-comercial. Ya no hay que gastarse, el que se lo pueda permitir, una pasta gansa en el super-catálogo de la ocasión para recibir las consignas y las indicaciones precisas, “la hoja de ruta”, que permite “poder” entender la profundidad y la significación, de la obra del artista o movimiento en cuestión. El folletito “gratis” y las señales llenas de letras que abren cada sala nos llevan de la manita al centro del coso donde los dóciles “mirones” acabaremos estúpidamente sacrificados en honor del gran Dios, “ARTE”, así, con mayúsculas.
No hay como dejarse “encausar” por los que saben. Y esto vale tanto para el mundo del arte como para el mundo de la política. No se meta usted en política ni se meta usted a “entendido en arte”, haga como yo digo que hago yo, deje que los entendidos “nos lo cuenten”, son cuentistas profesionales, eruditos, estudiosos, investigadores, todos a sueldo de… bueno, de qué estábamos hablando?





Alberto Giacometti (2)


Retomemos el asunto del parisino “microestudio”  de Giacometti. Dieciocho metros cuadrados, cierto, pero con suficiente altura, ya que Alberto podía realizar allí esculturas de más de tres metros de alto. Y los más famosos fotógrafos inmortalizaron el “tablero creativo” aquel con reiteradas fotos cenitales. Sin embargo, recordemos que el viejo Cézanne tuvo que esperar a que la diñara su papaíto y heredar, para montarse un estudio donde pintar grandes formatos. También podemos señalar que el tamaño máximo de las obras de Francis Bacon venía condicionado por el tamaño de la puerta de su apartamento londinense. Pero no solo el tamaño y las limitaciones del estudio unían a Alberto con Francis. Digamos que compartían decorador de interiores. El suelo, y las paredes, del estudio de Francis, ver fotos en la red, era un auténtico vertedero infestado de objetos, botellas de ginebra, fotos, recortes, cosas y porquerías varias… por su parte en el estercolero de Alberto predominaba el yeso reseco mezclado con trapos petrificados, papeles de periódicos y revistas, colillas,  y múltiples tipos de alambres, cubos, objetos metálicos y trozos de maderas…¿las limitaciones hacen el órgano?, puede, no sé, el estudio de Lucian Freud también parecía, en ciertos rincones, un basurero, un muladar… menudo contraste con el orden y la limpieza de los de Kandinsky, Klee o el salón de la casa de Magritte… Picasso también podría ser calificado como un pequeño gorrino, después de ver algunas fotos de sus estudios… recuerdo el asiento de una lujosa silla utilizado como paleta… ¿fruto de un apretón creativo?
Volvamos a Alberto Giacometti y Francis Bacon. Parece ser que el artista suizo visitó a primeros de los sesenta el estudio de Bacon y su comentario, a la vista de sus obras fue: “Si coloco junto a las mías, estas rabiosas pinturas, mis obras parecerían pintadas por una pacífica solterona…” ni una palabra sobre el tamaño de las obras, ni del estudio, ni de… ¿será que el tamaño, a ellos, no les importaba? en fin, de qué estábamos hablando?



Alberto Giacometti (3)

A riesgo de resultar pesado con el asunto del “tamaño” solo un dato más. Nos informan -en la guía de ruta de la expo- de lo siguiente: “Annette, su mujer, y Diego, su hermano, fueron sus principales modelos. El artista utiliza distancias fijas, precisas: en el suelo del taller, una marca roja señala la posición exacta de la silla del modelo, ubicado a una distancia constante de 1,40 metros tras el caballete del artista y guardando un ángulo de 45 grados hacia la derecha.” Ya lo ven, dentro de los dieciocho metros cuadrados todo está medido y fijado con precisión, centímetros, grados, puntos de vista, distancias… Algunos de ustedes recordarán aquellas escenas de la, para mí magnífica, película de Erice, “El sol del membrillo”, en la que Antonio López marcaba el lugar exacto del caballete y, con dos clavos en el suelo, el preciso punto donde colocar la puntera de sus zapatos y, ya no digamos, la tupida trama de hilos y las marcas del horizonte y la plomada de la verticalidad… o sea, el desesperado intento de acotar el espacio, el campo de juego con las propias reglas o puntos de apoyo… también me viene a la memoria otro de mis artistas preferidos, el portugués Juliao Sarmento, y el título de una de sus últimas exposiciones, “Distancias cortas”, y dale con el “tamaño” o su falta o exceso porque una de sus obras recuerdo que llevaba el título de “Demasiado cerca”, para poder ver?… tan cierto como que se trataba de una pantalla de más de “dieciocho metros cuadrados” sobre la que se proyectaba una película por retroproyección que tenías que mirar desde una atosigante y cegadora distancia de no más de 30 centímetros sin posibilidad de dar un paso atrás… lo cual imposibilitaba la visión completa de la misma y por consiguiente solo permitía “ver” pequeños fragmentos ilegibles… instructiva obra la de Sarmiento que me evoca ese estupendo libro de John Berger, (Saber) “Mirar”… en fin, de qué estábamos hablando?




Alberto Giacometti (4)

Pues no hay manera. Tenemos que seguir hablando del tamaño, las culpas, supongo, al maestro armero. Dice Giacometti: “Cuando me instalé en el estudio parisino de la calle Hippolyte Maindron, 46,(Montparnasse), en 1927 me pareció un minúsculo agujero”. Y casi veinte años después añade: “En 1945 decidí que mis esculturas debían de reducir su tamaño drásticamente”. Y “pero no fue así exactamente, solo se volvían flacas y larguiruchas, y yo también tenía la sensación de menguar… y de resultas fue  el estudio el que parecía hacerse cada día más amplio.” Recordemos que en el lenguaje de Giacometti, el lugar, el espacio, no solo era un espacio físico sino también “mental”. Él lo dijo tal que así: “El tiempo se hacía horizontal y circular, era espacio al mismo tiempo, e intenté dibujarlo…”. Bueno, ya saben, para Alberto el dibujo era la “base” de todo su arte.

Casi cuarenta años trabajando en ese diminuto estudio. Su hermano Diego mantenía con él frecuentes discusiones sobre la necesidad de llevar los yesos terminados (¿) a la fundición. Se llegaba al extremo de que no había sitio disponible en el estudio, abarrotado de yesos y lienzos, ni siquiera para el modelo de turno. Afortunadamente Giacometti cultivó a lo largo de los años amistad con muchísimos fotógrafos que han inmortalizado aquél maravilloso cuchitril petado de obras maestras. La lista sería muy larga: Dora Maar, Brassaï, Man Ray, Arnold Newman, Cartier-Bresson, Scheidegger, Doisneau… todos ellos miraron y fijaron para la posteridad aquella atestada “cocina de arte” en la que el alquimista Giacometti combatía cada día contra el espacio y el tiempo, buscando según sus palabras, una apertura, una brecha por la que fracasar de nuevo… en clara sintonía “pesimista/existencialista” con su amigo Samuel Beckett. (Alberto realizó la escenografía de la obra de su amigo, “Esperando a Godot”)… en fin, de qué estábamos hablando?




Alberto Giacometti (y 5)

Me gustaría destacar de esta expo el vídeo que proyectan en la última sala. Contiene interesantes imágenes de Giacometti en su taller, trabajando, hablando sobre su trabajo… aparecen también algunos de sus amigos y modelos, opinando o contando anécdotas vividas junto al artista, ¡aquél rocoso japonés capaz de aguantar horas y horas de posado sin mover un solo músculo!, el único modelo que le venció en el pulso retratador/retratado, se escucha comentar… a destacar la breve intervención de Balthus, (artista que compartía con Giacometti su admiración por los pintores italianos primitivos, Giotto, Cimabue…) con su sempiterno cigarrito en la mano, recordando una discusión de Alberto con Bretón ocurrida treinta y tantos años atrás…
El montaje cronológico nos ayuda a comprender la evolución del artista y su obra. Sus primeras obras de clara influencia cubista. Las huellas de su fascinación por el arte de África y Oceanía, y llegados a este punto, me extraña no encontrar ninguna referencia a su buen amigo André Derain, fue este quién introdujo a Picasso en el arte africano del mismo modo que años más tarde lo hizo con Alberto. Derain fue un gran artista, ¡uno de los salvajes!, que no se enteraba o no se quería enterar, lo más probable, de lo que estaba ocurriendo en la Europa de los años treinta… y no se le ocurrió otra cosa que encabezar una delegación de artistas y visitar y adular a ese otro “pintor de brocha gorda no degenerado” llamado Hitler… Picasso no se lo perdonó, Giacometti sí lo disculpó… tiempo después Alberto fue el único artista que hizo acto de presencia en el poco concurrido funeral de su amigo André.
Si se nos habla de las sucesivas fascinaciones de Giacometti, primero Rembrandt, luego Tintoretto, más tarde Giotto y Cimabue…y la evidente huella que dejaron en su obra en el periodo surrealista de entreguerras… pero el Giacometti que conoce y celebra la mayoría es el artista que a partir del año 1945 comienza a esculpir esos “Hombre que camina”, “Mujer grande” o esos “Torso con cabeza” que ¿conviven? en esas “Plazas”  en esos “Espacio / Tiempo” o que configuran esos “Bosques” humanos… el artista vuelve una y otra vez sobre la quietud de sus larguiruchas mujeres, sobre los pasos de los estilizados paseantes, sobre los torsos anclados en sólidas peanas… algún perro, algún gato, muchos árboles… todos agrupados sobre el mismo soporte, ¡o enjaulados!, pero claramente ensimismados en su particular soledad… decía Giacometti que cambió su admiración por Rembrandt por la de Tintoretto al observar en sendos autorretratos que el holandés pintaba una mirada hacia fuera mientras que el veneciano nos golpeaba con una mirada interior… de nuevo aquí la influencia de su amigo Beckett… en fin, de qué estábamos hablando?

ELOTRO


***

El Roto





Dice “El Roto” que son buitres, lo que yo veo todos los días son gaviotas ppepperas…corruptas… carroñeras… insaciables... fascistas…

ELOTRO


***

martes, 25 de junio de 2013

Otrerías




Instrucciones para triunfar en el oficio / Eduardo Galeano





Instrucciones para triunfar en el oficio


Hace mil años, dijo el sultán de Persia:

–Qué rica.
Él nunca había probado la berenjena, y la estaba comiendo en rodajas aderezadas con jengibre y hierbas del Nilo.

Entonces el poeta de la corte exaltó a la berenjena, que da placer a la boca y en el lecho hace milagros, porque para las proezas del amor es más poderosa que el polvo de diente de tigre o el cuerno rallado de rinoceronte.

Un par de bocados después, el sultán dijo:

–Qué porquería. 

Y entonces el poeta de la corte maldijo a la engañosa berenjena, que castiga la digestión, llena la cabeza de malos pensamientos y empuja a los hombres virtuosos al abismo del delirio y la locura.

–Recién llevaste a la berenjena al Paraíso, y ahora la estás echando al infierno –comentó un insidioso.

Y el poeta, que era un profeta de los medios masivos de comunicación, puso las cosas en su lugar:

–Yo soy cortesano del sultán. No soy cortesano de la berenjena. 


Eduardo Galeano, Bocas del Tiempo.


***

lunes, 24 de junio de 2013

Lo que atiza la llama… / ELOTRO





Lo que atiza la llama…


Ellos no son fanáticos, eso sería una vulgaridad impropia de gente tan especial, tan exquisita, tan culta y refinada, no, ellos, así lo proclaman, tienen fidelidad a sus ideas. ¿A que suena noble?
(Y a sus tradiciones. Aunque en algún descuido todavía se les puede escuchar quejas del tipo: ¡Lástima de la abolición de la ley de pernada!)
Ellos se sobran, a la hora de apropiarse de la riqueza que los trabajadores producen, pero no les gusta que les tilden de “sobraos”, y se bastan para definirse así mismos, no admiten que les etiqueten, para colgar etiquetas a los demás ya están ellos. Y también para “calificar” a la inculta chusma, a la enfadosa plebe, a los pringaos de abajo y de más abajo.
(¿Desfavorecidos por la Providencia, por la Naturaleza, o por las reglas del juego CAPITALISTA?)

Ellos son especialistas en “generalidades”, así evitan involucrarse en lo “concreto” y por añadido en las zafias disputas “partidistas” azuzadas, cómo no, por elementos subversivos que se “inventan” los conflictos, las contradicciones, y que solo buscan sembrar cizaña e ideas disolventes entre las domesticadas masas trabajadoras/consumidoras y   que solo conducen, tras agitar el sumiso rebaño, a enfrentamientos estériles.

Pretenden convencernos, y lo consiguen con la mayoría, de que la lógica político/social obedece a razones de amigos-enemigos, de buenos/malos. Y que, por lo tanto, los conflictos con raíces en los intereses que enfrentan a las clases, los opresores y los oprimidos, los explotados y los explotadores, no existen.
O sea, que el capitalismo que nos está matando, que mata a más de 80.000 personas todos los días de hambre, solo existe en nuestras sucias mentes…

ELOTRO

La Crisis y El Nuevo Orden Mundial / Arcadi Oliveres: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=mNtMSseYgoQ

*** 

domingo, 23 de junio de 2013

A la ocasión la pintan calva / Marcial




IX
“ A la ocasión la pintan calva

Hace poco Hilas, enfermo de tracoma, quería pagarte, Quinto, su deuda menos un cuarto. Tuerto, quiere darte la mitad. Acepta cuanto antes; es breve la ocasión del cobro: como se quede ciego, Hilas no te pagará nada.”

(Marcial)


***

Otrerías




Hay autores a los que escribir “al dictado” no se les da ni bien ni mal, les dicten por donde les dicten.

ELOTRO


*** 

sábado, 22 de junio de 2013

Entrevista a Vicenç Navarro





Esta excelente  entrevista la publica hoy el diario Público y más que enlazarla, la republico entera para facilitar su lectura, aunque sea larga. Me parece que lo dicho por el profesor Navarro es de la mayor importancia y sintetiza bien lo que pensamos y decimos muchos, pero sobre todo invita a reflexionar a quienes escribimos o hablamos acerca de la guerra y sus consecuencias sin haberla padecido, cuando menos de cerca, incluso si lo hacemos con simpatía por los vencidos, y sobre la tentación de la equidistancia.


Titular: “El olvido histórico beneficia a las fuerzas conservadoras. El catedrático reflexiona sobre la memoria histórica y sobre lo que, a su juicio, ha sido una “política del olvido” que ha promovido una versión distorsionada de nuestra historia”


 De sobra es conocida la preocupación de Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, por la memoria histórica. En esta entrevista, el profesor profundiza en las heridas todavía abiertas de la Guerra Civil española y desvela algunos aspectos biográficos poco conocidos que han conformado su espíritu crítico.
 Usted ha sido muy crítico con el olvido histórico. ¿No cree que hubiera sido mejor no mirar al pasado?
No. Antes al contrario. La política del olvido ha sido un proyecto exitoso de reproducir y ha permitido promover la visión de España de los ganadores de la Guerra Civil. Le citaré un ejemplo. Me invitaron recientemente a dar una conferencia en Tortosa, la capital de la comarca del Baix Ebre. Y pude ver, una vez más, que la juventud sabía muy poco de lo que había ocurrido en aquella parte de Catalunya durante la II República y después. El Baix Ebre era —y continúa siendo— la Andalucía de Catalunya. Había una enorme concentración de la propiedad de las tierras, con las grandes familias terratenientes dominando la economía de la región. La República intentó cambiar esta situación a través de la Reforma Agraria, cambiándose las relaciones de propiedad. Ni que decir tiene que fue un proceso complejo, no libre de errores. Pero fue un intento serio de cambio en las relaciones de propiedad de la tierra.
“El golpe militar inició una represión brutal revirtiendo la propiedad a los terratenientes”
El golpe militar cambió todo esto, inició una represión brutal revirtiendo la propiedad a los terratenientes que, junto con la Iglesia y el Ejército, dirigieron tal represión, una de las más feroces que haya existido en España y en Europa. Hoy estos terratenientes y la Iglesia católica continúan ejerciendo un enorme poder. Como dijo un anciano militante socialista que estaba en el Salón de Actos donde dí la conferencia, “aquí mandan los de siempre”. Pues bien, los estudiantes universitarios de aquellas tierras apenas sabían todo esto. Este olvido beneficia, sin lugar a dudas, a las fuerzas conservadoras.
 ¿Y cómo puede entenderse esta situación? Por el miedo. No hay plena conciencia de la brutalidad que significó la dictadura en España. Según el experto en fascismo en Europa de la Columbia University, de Nueva York, en EEUU, el profesor Malekafis, por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil. Aquella dictadura fue un baño de sangre. El objetivo de la dictadura era eliminar, incluso físicamente, a cualquier voz crítica a aquella dictadura. Los que perdieron la guerra fueron brutalmente represaliados. Y la población tenía miedo, y muy en particular los que perdieron la guerra.



 Usted ha hecho referencia en sus libros a esta experiencia, incluso a nivel personal. Sí. Mis padres eran maestros jóvenes e ilusionados con las reformas educativas que se estaban realizando en Catalunya y en el resto de España durante la II República. Hay una película española que se llama La lengua de las mariposas, que es la vida de mis padres en aquel momento histórico. Presenta la enorme ilusión de maestros que amaban a sus estudiantes y el enorme potencial de libertad que suponía la República para ellos. Cuando se estableció la dictadura, les expulsaron del Magisterio, represaliándoles. Mis padres nunca nos hablaron de su vida y experiencias, ni tampoco de donde estaban nuestros familiares, tíos y tías, que se exiliaron en Francia. No hablarnos a nosotros, sus hijos, era la manera de protegernos. Menos sabíamos, más seguros estábamos. Fue más tarde cuando al ir creciendo se nos fue informando poco a poco. Pero la generación represaliada de mis padres se calló para protegernos a nosotros.
Incluso el año pasado, una lectora me escribió de Gironella, una bella localidad en el Berguedà, al pie de los Pirineos, donde mis padres eran maestros antes de ser expulsados, preguntándome si yo era hijo de los maestros de su madre, a quien le haría mucha ilusión conocerme. Mi hermano y yo fuimos a saludar a la que fue discípula de mis padres, y nos contó mucho sobre lo que mis padres habían hecho durante la II República en aquella población, y lo mucho que se les quería. Y de ello, mis hermanos y yo no sabíamos nada. Otro ejemplo. No descubrimos hasta mucho más tarde que mis tíos y tías, como miles de españoles, incluyendo catalanes, habían sido detenidos y miembros del maquis antinazi en Francia, siendo uno de ellos apresado en un campo de concentración nazi. De nuevo, hasta al cabo de muchos años no supimos nada de ello. Esta es la historia de la generación que siguió a la de mis padres. Hemos estado descubriendo sus vidas paso a paso. Esta experiencia no la han tenido los herederos de los que ganaron la guerra. Y se les nota.
 ¿Qué quiere decir cuando dice “y se les nota”?
Porque cuando escriben sobre la experiencia de los vencidos, incluso los que intentan ser favorables y tener simpatía por los perdedores, lo hacen de una manera que, sin quererlo, es condescendiente.



 ¿Por ejemplo?
El libro de Javier Cercas —hijo de lo que en España se llama “los nacionales”— Soldados de Salamina narra el relato de un combatiente republicano, su vida, y el olvido que su existencia ha tenido en España. Aplaudí su intento. Es vergonzoso y traduce la baja calidad de la cultura democrática que tales combatientes no hayan sido reconocidos. Y es también vergonzoso que en uno de los contadísimos actos realizados, que tuvo lugar en las Cortes Españolas, el presidente de tal institución, el Sr. Bono, les prohibió ondear la bandera republicana. Aplaudo, pues, el intento de recuperar la historia. Pero en la manera como Cercas lo hace, hace un flaco favor a su intento. Presenta a la figura central de su libro, un luchador republicano, que luchó en España contra el fascismo y en Francia contra el nazismo, como hicieron miles y miles de españoles —incluyendo familiares míos—. Y le presenta como olvidado, terminando los días en una casa de ancianos, todavía lleno de vida, lo cual expresa Cercas en la frase en la que se refiere a cómo les toca el trasero a las monjas, bromeando con ellas. Ésta es su imagen de estar “lleno de vida”. Francamente, no me imagino a ninguno de mis familiares tocándoles el trasero a las monjas.
Me parece una enorme frivolidad y una falta de respeto al luchador antifascista y también, por cierto, a las monjas. Pero lo que es más llamativo es que el punto central del libro se sitúa cuando tal luchador republicano tiene frente a su fusil al fascista Sánchez Mazas y, en lugar de dispararle, le perdona la vida. Y esto se presenta como el principio de la reconciliación en España. Muchos artículos han alabado tal descripción. Me alegró ver que el hijo de tal luchador, cuya historia se basaba en un personaje real, protestara de cómo se había presentado a su padre, diciendo que le pareció errónea la descripción del comportamiento de su padre, pues seguro que en la vida real le habría disparado, como habría hecho cualquier luchador republicano. Señalar este hecho inmediatamente genera la crítica de que los perdedores estamos pidiendo venganza o revancha. Y dejar de pedir justicia se ve como un acto de reconciliación digno de aplauso.



Usted ha sido también crítico con el libro Pa Negre y su película.
Quisiera hacer aquí una aclaración, diferenciando la parte teatral y artística de la película —que me pareció excelente, digna de más de un Oscar— y el contenido y sujeto de la misma, basado en un libro con cuya tesis estoy en desacuerdo. Refleja el punto de vista tan extendido de que en la Guerra Civil no había ni buenos ni malos, lo cual se promueve por los que antes consideraban a los vencedores como los buenos y ahora, en su reflexión y revisión histórica, llegan a admitir que también eran malos. Todo antes de llegar a la conclusión, históricamente válida, de que sí que había buenos —los que perdieron la guerra— y malos —los que la ganaron—. Esta obviedad es todavía hoy negada en España. El hecho de que los republicanos hicieran barbaridades —aunque en número mucho menor que los fascistas— no niega la bondad de su causa. Los aliados bombardearon Dresden, lo cual merece una condena. Pero ello no niega que la causa de los aliados —los vencedores de la II Guerra Mundial— era justa y la de los fascistas y nazis era injusta. Esta realidad todavía no ha calado en España, donde los malos ganaron y los buenos perdieron la guerra. Todavía hoy la bandera republicana continúa prohibida en España, mientras que la bandera española es la que enarbolaron los golpistas añadiéndole el símbolo fascista. El hecho de que éste haya desaparecido, no hace a la bandera llamada española más aceptable que la republicana, la bandera que significa las aspiraciones para la libertad, justicia y democracia en España.


***

viernes, 21 de junio de 2013

Otrerías




Un día descubres que te has deconstruido una reputación incalificable sobre un  terreno recalificado. Y según la firma, a sabiendas.

ELOTRO


***

Derogación de la Ley de Amnistía de 1977 / Miguel Sánchez-Ostiz




Hoy el diario Público trae la noticia de que el PSOE de Andalucía se cuestiona el ejercicio de la Memoria Histórica y habla de la derogación de la Ley de Amnistía de 1977…. Pasos… pocos, tímidos, pero se dan.




La de Amnistía fue una ley dictada, en apariencia, en beneficio de los únicos que pedían amnistía, los antifranquistas encarcelados, procesados, exiliados o represaliados, pero que en realidad benefició a los franquistas, a los sublevados, a todos los criminales que todavía seguían vivos y que podían haber respondido ante la justicia por sus crímenes y haber contribuido con ellos al establecimiento de una verdad histórica basada en pruebas fehacientes, en documentos incuestionables, en confesiones. Estos no pidieron jamás amnistía ni perdón, sí salían a la calle era para vitorear al dictador, para saludar al estilo fascista, para lucir camisas azules. Eran los vencedores y así actuaron. La reconciliación nacional no fue una conquista sino una imposición y una impostura al cabo. Aquellos franquistas, antes de doblar la esquina para travestirse de demócratas,  se dictaron una ley para sí mismos, para su casta, en previsión de que tarde o temprano pudiesen ser llevados ante los tribunales los mismos que habían condenado a los que entonces salieron a la calle. Se metió entonces en el mismo saco a quienes vivían enfrentados, a los perseguidos y a los perseguidores, a los verdugos y a las víctimas, ni se señaló a unos ni se reconoció a otros, y se dejó a un lado a la justicia, a la reparación y a la verdad. A la sombra de la Ley de Amnistía se continuó con la misma justicia, con la misma patraña histórica, con la nula voluntad real de conciliación porque jamás hubo depuración de cuerpos policiales, de la magistratura y del ejército (y así nos fue y ha ido y va), que siguieron ejerciendo de lo que eran. Un paso detrás de otro.

Miguel Sánchez-Ostiz

***



***


jueves, 20 de junio de 2013

Otrerías





Mi cometido, por la mañana, consiste en “impedir” y por la tarde en “fomentar”. Pero no me preguntes el qué matutino ni el qué vespertino. El turno de noche y el cuánto, en negro.

ELOTRO


***

Otrerías




Asunto DNI de la infanta y Hacienda:  Los medios de desinformación lamentan haber informado por causas ajenas a su voluntad.

ELOTRO


***

Otrerías




Quédese y acompáñeme unas vueltas, me dijo la tuerca. Y hasta hoy. ¡Qué pasada!

ELOTRO


***

Otrerías




En muy contadas ocasiones lo REAL y lo CORRUPTO tampoco se confunden. DNI aparte.

ELOTRO


***

miércoles, 19 de junio de 2013

Historia de Maruja / Eduardo Galeano




Historia de Maruja
Hoy, 30 de marzo, Día del Servicio Doméstico, no viene mal contar la breve historia de una trabajadora de uno de los oficios más ninguneados del mundo.
Maruja no tenía edad.
De sus años de antes, nada decía. De sus años de después, nada esperaba.
No era linda, ni fea, ni más o menos.
Caminaba arrastrando los pies, empuñando el plumero, o la escoba, o el cucharón.
Despierta, hundía la cabeza entre los hombros.
Dormida, hundía la cabeza entre las rodillas.
Cuando le hablaban, miraba el suelo, como quien cuenta hormigas.
Había trabajado en casas ajenas desde que tenía memoria.
Nunca había salido de la ciudad de Lima.
Mucho trajinó, de casa en casa, y en ninguna se hallaba. Por fin, encontró un lugar donde fue tratada como si fuera persona.
A los pocos días, se fue.
Se estaba encariñando.

Eduardo Galeano


***

martes, 18 de junio de 2013





No sé para qué puede servirnos pero he podido comprobar que a ellos si no es inservible no les sirve. Y no te financian.

ELOTRO


***

ELLA TIENE PERFORADA LA LENGUA / Omar Pimienta





Se nota cuando dice: el amor es un espejo
rescatado de la casa en llamas
instalado por error en el cielo de un motel manchado

Ella tiene en su oreja izquierda 7 aritos
al pasar los dedos se siente el espiral de un cuaderno de primaria
al pasar la lengua: filtros para secretos

Ella tiene perforado el pezón
se nota cuando se ciñe la blusa
dice que su hijo tendrá una boca diferente
muchas palabras redondas
una fijación por morder los aros de llaveros

Ella tiene perforado el clítoris
me lo hace saber con dos cervezas
una mesa que nos separa
noche larga tabla hinchada asidero de náufrago

me dice que yo nunca lo sentiré
(no se refiere al clítoris o al piercing y por
alguna extraña razón no pierdo la esperanza)
contesto:
yo no tengo perforado nada ni tatuajes
ni me meto nada y me acuesto temprano con
muchas preocupaciones

Ella tiene perforado su lóbulo derecho: una perlita
dice tenerla desde los 11 años
se la regaló la tía (que en paz descanse)
cuando la llevó al centro
le compró también un vestido Amarillo
zapatillas de charol blanco

me dice: pinche poeta entonces tú por mi perlita
te mueres
Y yo digo que sí
pero que por sentir el percing de su clítoris
escribo.


Omar Pimienta

De: Omar Pimienta, en ANUARIO DE POESÍA MEXICANA 2007 -Vv.Aa- (FCE: Mexico, 2008) Selección de Julián Herbert


***

lunes, 17 de junio de 2013

Eduardo Galeano




"Lo mejor que el mundo tiene, está en la cantidad de mundos que el mundo contiene..."

Eduardo Galeano


***

Eduardo Galeano / LA DESMEMORIA





LA DESMEMORIA

El miedo seca la boca, moja las manos y mutila. El miedo de saber nos condena a la ignorancia; el miedo de hacer nos reduce a la impotencia. La dictadura militar, miedo de escuchar, miedo de decir, nos convirtió en sordomudos. Ahora la democracia, que tiene miedo de recordar, nos enferma de amnesia; pero no se necesita ser muy inteligente para saber que no hay alfombra que pueda ocultar la memoria.

Eduardo Galeano


***

Jules Renard / Diario




Nunca podrá usted hablar tan mal de mí como yo pensaría de usted, si pensase en usted.

***

Mi imaginación es mi memoria.

***

Tengo la impresión de escribir en este papel las desventuras ridículas de otro.

***

Cada una de sus frases reclama un redoble de tambor.

***

ÉL escribe todo lo que “nos” pasa por la cabeza.

***  

Hay sitios y horas en que uno ve el mundo entero.

***

-La vida lleva a todas partes, a condición de salirse.
- ¡Qué profundo!
-Y estúpido, y además no significa nada.

***

No la edad de oro sino la edad del oro.


Jules Renard (Diario)


***