sábado, 31 de agosto de 2013

Julio Cortázar / Rayuela




“La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores.
En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo; lo malo es que justamente a es altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, un piedrita y la punta de un zapato”.

Julio Cortázar / Rayuela


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viernes, 30 de agosto de 2013

Largo pie para una fotografía de LB por las calles de Máxico / Max Aub





Le fascina lo ilógico, que no tiene verbo, lo absurdo, que tampoco disfruta de tal; lo que sí, que tampoco se puede declinar. Sólo es o no es. No cuenta lo que se puede rechazar, rehusar, desechar, despedir, refutar, verbos regulares. Sí lo irracional, no lo arbitrario; la arbitrariedad, no lo inverosímil; la inverosimilitud, no lo imposible.

El despropósito, la enormidad, el desvarío, el delirio,  (ni  la locura ni el devaneo), la burrada no la   necedad; la  impertinencia  mas  no la  extravagancia. Le encanta  la insentatez, la incoherencia,  la  desconformidad,  la   ficción,  el  sueño,  el  esperpento,  las   apariciones;  a veces, la patochada, el absurdo, la contradicción si es oposición, el contrasentido, las paradojas, el disparate, el desbarro. Delirar, no llevar pies ni cabeza; pero nunca hablar a tontas y a locas. Lo irracional, ante todo, por lo racional. Cierta brutalidad por lo que tiene de bestialidad. Lo irrazonable,  lo   disparatado  ( que  no  son lo  mismo: lo  disparatado   puede  ser  razonable  ). Lo inconveniente para lo que se tiene burguesamente por ello. De allí su gusto por lo inmoral desde el ángulo de la buena educación y por la pornografía, así se llame erotismo por lo fino.

Prefiere lo nombres a los verbos: ni disparar, ni desbarrar, ni desvariar, ni soñar ni delirar, sino lo sustantivo de los sustantivos: los disparates, los sueños, embutidos en la realidad más vulgar y cotidiana.

Apaga y vámonos antes de pasar al humor, la ironía, al donaire, la broma, la burla, la sátira, el sarcasmo, lo cáustico, lo mordaz, la muerte de las ilusiones. Hágase la irreverencia, la desobediencia,  la   rebeldía,  el  descaro,  el  desdén, el menosprecio —sin llegar a la ofensa— la profanación, la blasfemia, la irreverencia; todo sin hacer disonancia: desprecio, ofensa, profanación y blasfemia. Entre dos aguas; haciéndose el inocente, para poder defenderse en caso necesario.



Ni crédulo ni incrédulo, ni religioso ni irreligioso, ni comunista ni burgués (ni mucho menos anticomunista), ni anarquista ni totalmente en contra, ni creyente ni increyente (en la magia, por ejemplo). Escéptico sin serlo, ni ateo del todo, tal vez —no lo creo— descreído, materialista hasta cierto punto, fiel e infiel, hereje sin saber de qué, anticlerical con lagunas, irreverente, libertino, sólo en principio impío; sacrílego sólo en las formas, descatolizado hasta el punto en que puede serlo un español, que no es demasiado. Hipócrita en el buen sentido de la palabra, que lo tiene. Atrevido sin querer. Amigo del desacato a las autoridades siempre que no entrañe peligro para él. Adelantado. Bien educado. Egoísta y espléndido. Amigo de ayudar. Difícil de enfurecer, pero no enemigo de dejarse llevar por su temperamento. Amigo de los excesos, lo infrecuente; monstruo normal; nada rencoroso; cascarrabias a veces; algo quisquilloso; malicioso; amigo de retruécanos, anfibologías y ambigüedades; no le importaban los contrasentidos ni la malicia ni la corrupción —teniendo muy en menos los vicios—. No le importan las mentiras si no provienen o buscan enredos, jamás toma el rábano por las hojas, ignora los malos pensamientos porque los descubre fácilmente. Ni fresco, ni amoroso, ni suave. Terco, pertinaz, duro, casado con sus opiniones, porfiado, cabezudo, tieso que tieso pero no duro de mollera, casi irreductible, sordo, impertinente, testarudo, obcecado, pero no fanático; constante, sectario, defensor de sus amigos; empecinado pero sin manías, cumple lo que promete y sabe lo que es hacerse responsable a pesar de su afición a lo irracional. Puntual sin falta, se sale de sí si los demás no lo son.

Amigo de papar moscas, mirar las musarañas, el frío, andar, matar el tiempo, la ociosidad y el buen vino, los aperitivos dulces, las cremas, la repostería, y si de comer se habla todavía no conozco plato —si bien aderezado— al que no le entre como valiente; no tiene, en la mesa, preferencias: lo popular y lo muy preparado en cocina de altos gorros y pinches le tientan por igual. Come —comía ¡ay!— como un tudesco, un gabacho, un aragonés. Dicen: «Después de Dios, la olla»; para él tanto montan, a sus horas. Fue hombre de convites, gastrónomo de taberna y tragaldabas de restaurantes de los más nombrados. Polífago.

Parcial, con preferidos, predilectos, favoritos, debilidades por quienes tal vez no las merecían (¿quién no?), prejuicios (pero capaz fácilmente de echarlos por la borda), obstinado, intolerante, con ciertas obsesiones, de buenas costumbres, sin importarle el que dirán, parece más caviloso, por los años, de lo que es y está.

Inteligente, crítico arbitrario y por lo tanto excelente. Amigo de sus amigos, cuanto más viejos mejor, por su amor a la vida.

Respetuoso del azar. Amante de lo ilógico. Cara de verdugo; de andar ya recargado por sus años, poco dado a demostrar sus efectos, por ahí va al Supermercado, Luis Buñuel a comprar sardinas frescas, si las hay; Noilly-Prat, si se encuentra una botella. Incapaz de viajar con un paquete, feliz de que un amigo le traiga uno de Gitanes. Contradicción hecho arte.

 Max Aub

Ínsula, n.º 320-321, 1973


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jueves, 29 de agosto de 2013

Max Aub: Hablaba y hablaba. Minicuento




Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.



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miércoles, 28 de agosto de 2013

Párrafos de “Siglo XX” / Eric Hobsbawm





Párrafos de “Siglo XX” / Eric Hobsbawm

“Nadie sabía qué hacer con ella (la crisis), salvo esperar a que pasase. Sin embargo, el hecho central de las décadas de crisis no es que el capitalismo  funcionase peor que en la edad de oro, sino que sus operaciones estaban fuera de control. Nadie sabía cómo enfrentarse a las fluctuaciones caprichosas de la economía mundial, ni tenía instrumentos para actuar sobre ella”. (…)

“El recientemente creado (1969) premio Nobel de Economía respaldó el liberalismo después de 1974, al concederlo ese año a Friedrich von Hayek y dos años después, a otro defensor militante del ultraliberalismo económico, Milton Friedman. Tras 1974 los partidarios del libre mercado pasaron a la ofensiva, aunque no llegaron a dominar las políticas gubernamentales hasta 1980, con la excepción de Chile, donde una dictadura militar basada en el terror permitió a los asesores estadounidenses instaurar una economía ultraliberal, tras el derrocamiento en 1973, de un gobierno popular. Con lo que se demostraba, de paso, que no había conexión necesaria entre el mercado libre y la democracia política”. (…)

“La señora Thatcher fue impopular entre la izquierda, incluso durante sus años de éxito económico, porque se basaba en un egoísmo asocial e incluso antisocial”.  (…)

“Los paladines de la libertad individual absoluta permanecieron impasibles ante las evidentes injusticias sociales del capitalismo de libre mercado”.


Eric Hobsbawm  (Siglo XX).



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martes, 27 de agosto de 2013

Bertolt Brecht / A los por nacer



I

Tiempos realmente tenebrosos, éstos en que vivo.
Necia resulta la palabra sin malicia. Una frente tersa
Declara insensibilidad. Al risueño
No le ha llegado todavía
La terrible noticia

¡Qué tiempos estos!
Hablar de árboles es poco menos que un crimen,
Porque es callar sobre tantas maldades.
Ese que va tranquilamente por la calle,
¿Será todavía accesible a sus
cuitados amigos? 

Es verdad: todavía me gano el sustento.
Mas creedme: es puro golpe de fortuna. Nada
De lo que hago justifica que coma hasta hartarme.
Por fortuna estoy a salvo. (Si mi suerte se tuerce, estoy perdido.)


Se me dice: come y bebe, ¡conténtate, tú que tienes!
¿Pero cómo voy a comer y a beber, si
Al hambriento le arrebato lo que como, y
A un sediento le faltará mi vaso de agua?
Y aun así, como y bebo. 

También me gustaría ser sabio.
Consta en los viejos libros qué es ser sabio:
Abstenerse de la disputa mundana, y la vida, tan breve,
Vivida sin temor.
También arreglárselas sin violencia,
Devolver bien por mal,
No colmar, sino olvidar los deseos,
Vale por cosa de sabios.
Nada de eso está a mi alcance.
¡ Tiempos tenebrosos, realmente, éstos en que vivo !


II

Llegué a las ciudades en tiempo de desorden,
Cuando imperaba el hambre.
Entre humanos fue que llegué a tiempos de rebelión
Y con ellos me indigné.
Así transcurrió mi vida, el tiempo
Que me había sido dado sobre la tierra.

Mis comidas fueron entre batallas,
A dormir me eché entre asesinos,
Cultivé con descuido el amor
Y miré la naturaleza con impaciencia.
Así transcurrió mi vida, el tiempo
Que me había sido dado sobre la tierra. 

Todos los caminos conducían en mi tiempo a un cenagal.
Por la boca me descubrió el matarife.
Poco logré. Pero los dominadores
Estarían sin mí en poltrona más segura; o eso, al menos, esperaba yo.
Así transcurrió mi vida, el tiempo
Que me había sido dado sobre la tierra.


Menguadas eran las fuerzas. Muy lejos
Quedaba la meta.
Se podía ver, aunque para mí
Resultara inalcanzable.
Así transcurrió mi vida, el tiempo,
Que me había sido dado sobre la tierra.

III

Vosotros, que saldréis del diluvio
En que nosotros hemos sucumbido,
Pensad también,
Cuando habléis de nuestra debilidades,
En los tiempos tenebrosos
De que os habéis librado.

Pues atravesamos las guerras de clases
cambiando con más frecuencia de país que de zapatos, desesperados
por la ubicuidad de la injusticia y la ausencia de indignación.  

No por eso dejamos de saberlo:
También el odio contra la vileza
Desaltera el rostro;
También la cólera nacida de la injusticia
Enronquece la voz. ¡Ah! Nosotros,
Que quisimos abonar el terreno de la amistad,
No pudimos ser amigables. 
Pero vosotros, cuando se llegue a tanto
Que el hombre sea auxilio del hombre,
Pensad en nosotros
Con indulgencia.

Bertolt Brecht


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lunes, 26 de agosto de 2013

James Joyce: Carta erótica a su esposa, Nora Barnacle.





Dublín, Diciembre 9, 1909

Mi dulce y traviesa pajarita cogedora. Aquí está otro billete para comprar lindos calzones o medias o ligas. Compra calzones de puta, amor, y asegúrate de rociarles las piernas con algún agradable aroma y también de mancharlas un poquito atrás.

Pareces ansiosa de saber cómo recibí tu carta que dices es peor que la mía. ¿Cómo que es peor que la mía, amor? Sí, es peor en una o dos partes. Me refiero a la parte en la que dices que lo harás con tu lengua (no me refiero a que me chupes) y en esa amable palabra que escribiste bien grande y subrayada, pequeña canalla. Es excitante escuchar esa palabra (y una o dos más que no escribiste) en los labios de una chica. Pero prefiero que hables de ti y no de mí. Escríbeme una larga, larga carta, llena de esas y otras cosas, acerca de ti, querida. Ahora ya sabes cómo regalarme una erección. Dime las más pequeñas cosas acerca de ti tan detalladamente mientras sean obscenas, sucias y secretas. No escribas otra cosa. Deja a cada oración llenarse de sucias e impúdicas palabras y sonidos. Son lo que más amo oír y ver en el papel, porque las más sucias son las más hermosas.

Las dos partes de tu cuerpo que hacen cosas sucias son las más amadas por mí. Prefiero tu culo, querida, a tus tetitas porque hace cosas más sucias. Si amo tanto tu coño no tanto por ser la parte de tu cuerpo que penetro, sino porque hace otra cosa sucia. Puedo pasar todo el día acostado putaneando mientras miro la divina palabra que escribiste, y la cosa que dices quisieras hacer con tu lengua. Desearía poder oír tus labios murmurando esas celestiales y excitantes palabras sucias, ver tu boca haciendo ruidos y sonidos sucios, sentir tu cuerpo culebreando debajo mío oír y oler los gruesos sucios pedos de niña irse pop pop fuera de tu hermoso culo desnudo de niña y coger, coger, coger el sexo de mi caliente villana, mi pequeña y cogedora pajarita, por siempre.

Estoy feliz ahora, porque mi putita dijo que quiere que lo hagamos por atrás, y quiere que la coja por la boca, y quiere desabotonarme y sacar mi petaca y chuparla como una teta. Más y más sucias que éstas cosas quiere ella hacer, mi pequeña y desnuda cogedora, mi pícara y culebreadora pequeña culeadora, mi dulce y sucia pedorrita.

Buenas noches mi pequeño coñito, me voy a acostar y jalármela hasta acabar. Escribe más y más sucio, querida. Hazle cosquillitas a tu pequeño pene mientras me escribes para que te haga decir peores y peores cosas. Escribe las palabras obscenas grandes y subrayadas y bésalas y ponlas un momento en tu dulce sexo caliente, querida, y también levanta un momento tu vestido y ponlas debajo de tu querido culito pedorreador. Haz más si quieres y mándame entonces la carta, mi querida pajarita cogedora de enojado trasero.

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domingo, 25 de agosto de 2013

Rafael Reig / Sangre a borbotones, (2)




“MIRABA A LOS tipos instalados en el local, esos gepuntos que se llamaban García Tal o Pérez Cual y firmaban con la inicial del primer apellido. Como los matones de colegio, ellos también ejercían un poder tiránico sobre dos docenas de asustadizos plumíferos, pero fuera del patio de recreo de los suplementos literarios no eran nadie, no eran nada. Tipos gordos, con sotabarba y gafas de culo de vaso, que se pasaban al oído, como una consigna, el nombre del último e indispensable novelista húngaro, poeta marroquí o dramaturgo ucraniano, con la condición de que fuera absolutamente desconocido, por supuesto. Si los demás también lo hubieran leído, entonces, ¿dónde estaría la gracia?

Los gepuntos se sentaban agrupados por géneros literarios y movimientos. Al fondo, los poéticos, con un sofá corrido repleto de venecianos (de Moratalaz o de Bravo Murillo) y un par de mesas frente al espejo con representantes de las diferentes escuelas provinciales. Los más comprometidos bebían orujo de pie, acodados en la barra. Las mesas de narrativa eran más numerosas y vociferantes. A la izquierda, junto a la ventana, se situaban los partidarios de contar una historia; a la derecha, camino de los servicios, los defensores de la literatura más exigente.

Como primera medida, pedí un Loch Lomond en la barra. “¡Vallejo!”, “¡Neruda!”, “¡Pepe Hierro!”, se desgañitaban los comprometidos, apurando sus vasitos de orujo o chatos de vino. De vez en cuando lanzaban versos como proyectiles hacia los venecianos repatingados en el sofá de gutapercha:

Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza
¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?

A menudo los venecianos respondían a los pedruscos arrojando con todas sus fuerzas minúsculos guijarros que los comprometidos pisoteaban con sus Chirucas:

Raso amarillo a cambio de mi vida.

Cosas así, enternecedoras.”


Rafael Reig  (Sangre a borbotones).


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sábado, 24 de agosto de 2013

Rafael Reig (Sangre a borbotones).





“…y recordaba a Dalí y a Picasso. Picasso era el comunista, vale, el comprometido, el que estaba en contacto con la realidad social del tiempo en el que le había tocado vivir y patatín patatán. Oquéis, sí, muy bonito, pero ¿dónde nos encontrábamos con los cuadros de cada uno de ellos? Las reproducciones del Cristo de Dalí, en los dormitorios de la clase obrera. Todo Vicálvaro, la Elipa, el barrio de la Concepción, empapelados con Dalís a la cabecera de la cama. El Guernica, en cambio, ¿dónde estaba? Clavado con chinchetas en las paredes de los revolucionarios de pacotilla.
Da que pensar, ¿no?

Rafael Reig  (Sangre a borbotones).


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viernes, 23 de agosto de 2013

Jules Renard (Diario)





La cólera desgasta. Si no tuviésemos cuidado, pronto nos matarían los patanes. 

Lo has leído todo, pero ellos han leído un libro que tú habrías debido leer, y esto les da una superioridad que anula todas tus lecturas. 

La nada no produce nada. Para hacerla resonar hay que ser un gran poeta.

Hemos venido a este mundo a reír. En el purgatorio o en el infierno no podremos. Y en el paraíso no sería correcto.

La política debería ser la cosa más hermosa del mundo: un ciudadano al servicio de su país. Es la más baja.

Hay que estar en la Academia, porque te pone al abrigo de ataques…

A los autores no se les debe de valorar de una vez por todas. Hay que vigilar cada una de sus obras…

(Cuando ejercemos la crítica)…la justicia no existe: existe nuestro gusto y nuestro humor. Lo que tiene que hacer el crítico es formarse un gusto y controlar su humor.

Sobre un fondo de hostilidad, todos los detalles adquieren relieve.

Soy apasionado durante unos minutos todos los días; ninguna mujer lo aprovecha.   

Me gusta hablar, siempre que sea a la contra.

Todas las mañanas, al despertar, deberías repetir: “veo, oigo, me muevo, no siento dolor. ¡Gracias! La vida es bella”.

 Si no me corrigiera escribiendo, la verdad es que sería un pobre diablo.

El arte, implacable, no respeta ninguna virtud, y el resumen de todas las expresiones del arte es que la vida parece esencialmente cómica.

Un escritor solo tiene que ser escritor. Lo demás es literatura.

Mi inalterable mal humor.

A su lado, uno se sentía mediocre; a unos pasos, se quedaba uno tan tranquilo.

La verdad siempre desencanta. El arte está para falsificarla.

Si hay algo más desagradable aún que el arribismo, es la exhibición de la modestia.

La nieve cae de una nube negra.
Nieve sobre el agua: silencio sobre silencio.


Jules Renard (Diario)


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jueves, 22 de agosto de 2013

Miguel Sánchez-Ostiz (La caja china)




“Esa, la de escuchar patrañas, era una de las especialidades nocturnas de la Umbría de Rafael Vidán. Ahí el falso viajero, el filósofo de la pura nada, el economista de barbecho, el jugador de mus metafísico, el gourmet y el enólogo, el políticorro nacionalista con el poco seso relleno de un potaje hecho a base de patria, nación y raza, al que una martingala política había rescatado de la radical mediocridad profesional y aupado en un puestazo, todos de barbecho, todos jugadores y perdedores de nada, los más listos del mundo, los más dicharacheros, por encima de todo, estupendos, mientras la ciudad estaba, más que dormida, apagada”.

Miguel Sánchez-Ostiz  (La caja china)


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Dices tú de capitalismo




Dices tú de capitalismo

La búsqueda ilimitada de beneficios lleva implícita la reducción ilimitada de salarios. Eso es de cajón de caja registradora.

ELOTRO


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miércoles, 21 de agosto de 2013

La columna minera que plantó cara a Queipo de Llano





El 19 de julio de 1936, un grupo de mineros de la provincia de Huelva, prácticamente indefensos, se desplazaron hasta Sevilla para defender el orden constitucional de la República. La Guardia Civil les tendió una emboscada asesinando a 25 de ellos. 68 más fueron ejecutados tras un Consejo de Guerra.


ALEJANDRO TORRÚS  Madrid 28/07/2013


Esta es la historia de un grupo de mineros que sacrificó su vida por la República. Pero también es la historia de una traición. La del comandante de la Guardia Civil Gregorio Haro Lumbreras, que condujo hasta la muerte a una columna formada por alrededor de 500 mineros. Una columna que se había formado espontáneamente durante el 18 de julio y que decidió sin más medios que las escasas armas que habían confiscado y la dinamita de sus almacenes ir a defender a la República hasta Sevilla, donde las tropas de Queipo de Llano habían entrado a sangre y fuego. Es la historia de la columna minera que entregó su vida en La Pañoleta (Camas, Sevilla).

"La reacción de los mineros de la provincia de Huelva en defensa de la República tiene una importancia enorme. Fueron los únicos que consiguieron inquietar los planes de Queipo de Llano. Quizá por ello la venganza fue brutal. 25 personas murieron en el momento, 68 fueron fusilados tras un Consejo de Guerra y 6.000 personas fueron asesinadas en toda la provincia de Huelva", narra a Público Francisco Espinosa, historiador y autor de la obra La justicia de Queipo.

Cuando el 18 de julio de 1936 el golpe militar llega a España, un grupo de mineros de la cuenca minera de Huelva (Nerva, Río Tinto, Valverde, Peña de Hierro, Mesa de los Pinos, San Juan del Puerto, Zalamea la Real, Campillo, entre otros) requisó coches, camiones, maquinaria agrícola, dinamita y todas las escopetas de caza y se organizó en milicias para defender al Gobierno republicano salido de las elecciones de febrero de 1936.

Con Sevilla ya tomada por las fuerzas de Queipo de Llano, el inspector general de la Guardia Civil Sebastián Pozas (ministro de Gobernación de la época) ordenó a un grupo de guardias civiles, comandado por Gregorio Haro Lumbreras, sofocar la rebelión y luchar contra las tropas de los golpistas. Por detrás, una columna civil, formada en un 90% por mineros y encabezada por los diputados Luis Cordero Bell y Gutiérrez Prieto, intentaría ayudar en la medida de lo posible.

Gregoria Haro ya había participado en el golpe del general Sanjurjo en agosto de 1932 y había destacado en la fallida revolución de Octubre de 1934 por su dureza en la represión. Sin embargo, acató las órdenes de Madrid y juró fidelidad a la República. Fidelidad que ya había traicionado. "Cuando Haro y sus hombres llegan a Sevilla, se presentaron ante Queipo de Llano, quien los manda a la entrada de la ciudad, en el barrio de La Pañoleta en Camas, a esperar a la columna minera. Fue una encerrona terrible", señala Espinosa.

Una encerrona terrible

La llegada de la columna minera se produjo a las 11 de la mañana. En Camas esperaban cientos de hombres de Haro y Queipo de Llano. El ABC de Sevilla habló de cerca de 1.000. "Cuando llega el primer coche de la columna, los que esperaban abrieron fuego. En ese primer momento, explotó la dinamita que llevaban y murieron 25 de ellos inmediata", prosigue Espinosa.

Los camiones más atrasados, al oír la explosión pudieron dar marcha atrás y regresar. Otros, sin embargo, "se vieron apresados entre el camión explosionado que encabezaba la columna por un lado y por otro la barrera del tren que había sido bajada para impedirles la salida", según recoge la instrucción judicial. 25 personas murieron en el acto y 71 fueron apresados por las fuerzas golpistas.

El 31 de agosto de 1936, 68 de ellos fueron ejecutados en seis sacas diferentes tras un Consejo de Guerra celebrado en la Plaza San Francisco (Sevilla). Sólo se libró un menor de edad y dos hombres que en ese momento pasaban por allí pero que no tenían nada que ver con el enfrentamiento. "Esperaron hasta que el ejército golpista hubiera conquistado Huelva para ejecutarlos. De esta manera, se aseguraban que no habría venganza con la población reclusa en las localidades donde no había triunfado el Golpe", asegura Espinosa, que relata que las ejecuciones se repartieron por toda la ciudad "para darle un tono de ejemplaridad".

La búsqueda continúa

Cuando se cumplen 77 años del suceso, las familias siguen buscando a las víctimas. Actualmente, la Junta de Andalucía, en colaboración el Ayuntamiento de Camas y la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática está desarrollando un proyecto de indagación y localización de la fosa común donde se enterraron nueve de las víctimas del enfrentamiento. "Creemos que la fosa común debe existir en el antiguo cementerio municipal de Camas, que actualmente es el Parque de Educación Vial", asegura a Público Andrés Fernández, arqueólogo del proyecto.

Este proyecto nació de la fuerza e insistencia de María del Pilar Comendeiro y Nélida Bravo, sobrinas de José Palma Pedrero, quien formaba parte de la columna minera tiroteada en el Barrio de la Pañoleta y cuyos restos descansan, supuestamente, en la señalada fosa común. Estas dos mujeres conocieron a través de internet la obra de Espinosa y entre sus páginas encontraron el nombre de su tío. Desde entonces han movido cielo y tierra para poder enterrar dignamente a su tío. Su deseo está más cerca que nunca.

"Cuando ya era una niña con edad de entender un poco mejor las cosas, le pregunté a mi madre cómo habían muerto sus padres y sus hermanos y ahí fue cuando, en lo que respecta a la muerte de su hermano, dijo lo que siempre escuchamos mi prima Nelly y yo: "El día que estalló la Guerra, Joselito salió con otros del pueblo a detener a Franco y lo mataron camino a Sevilla. Y eso era todo, nunca mencionó la Columna Minera ni La Pañoleta", narra María del Pilar Comendeiro a Público, que señala que su único deseo es el de poder encontrar y exhumar los restos de los "nueve mineros sepultados" para enterrarlos en Camas con "una placa que lleve su nombre".


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Nuevas Generaciones de fascistas...




Pues eso, que se acabaron las bromitas fascistas camaradas cachorros franquistas de las Nuevas Generaciones del PP. Nuevas Generaciones anuncia, no reíros que va en serio, una investigación "caso por caso". Menuda bronca os vaís a ganar los pijos filonazis de pantalones mostaza sobaqueros y polos de banderita. Se acabó. Hay que dejar tranquilo a los mayores del partido para que sigan embelleciendo la tumba del Caudillo criminal en el Valle de los Caídos, los homenajes a los nazis de la División Azul, la conmemoración en sus respectivos mausoleos de los gloriosos generales Mola, Yagüe, Queipo de Llano… y otros actos de incontestable apología democrática del fascismo, etc… o la campaña contra los rojos vencidos y sus hijos y sus nietos que pretenden reabrir las heridas, jajaja, y abrir las miles de fosas comunes que existen en las cunetas de España y exhumar a sus familiares y darles un entierro digno y no sé cuantas zarandajas más… en fin, todas esas  políticas de reconciliación nacional con las que llevamos setenta y cinco años recochineándonos de la peste roja… así que ya sabéis chavales, dejaros de fotitos con saluditos fascistas y añoranzas de Hitler que aquí lo que cuenta es dejar pasar los años hasta que no quede un puto rojo que se acuerde de los crímenes y saqueos que cometieron nuestros abuelos, nuestros padres y… nosotros mismos, oé, oé, oé… y ¡Gibraltar español!... para que podamos privatizarlo y vendérselo  al magnate mangante de Las Vegas…

ELOTRO


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martes, 20 de agosto de 2013

En “Siglo XX” de Hobsbawm.




En “Siglo XX” de Hobsbawm.

“El Código de Producción de Hollywood (1934-1966) limitaba la duración de los besos (con la boca cerrada) en pantalla a un máximo de treinta segundos”.
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“El de 1965 fue el primer año en que la industria de la confección femenina de Francia produjo más pantalones que faldas”.
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“La moda suele ser profética, aunque nadie sepa cómo.”
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“Tomo mis deseos por realidades, porque creo en la realidad de mis deseos” (Mayo 68).


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Ryszard Kapuscinski (El emperador)



“En enero de 1974 el general Abebe Beleta se detuvo en el cuartel Gode durante una visita de inspección… Al día siguiente un despacho increíble llegó a palacio: El general había sido arrestado por los soldados, que le obligaban a comer lo mismo que ellos. Unos alimentos en tal estado de putrefacción que algunos temen que el general enferme y muera. El emperador (de Etiopía) envió a la compañía aerotransportada de su guardia, que liberó al general y lo llevó al hospital”.

Ryszard Kapuscinski  (El emperador)


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lunes, 19 de agosto de 2013

Otrerías





Primero aplicaban el achique espacial y a continuación el reduccionismo temporal. Por fin, una vez en el sitio, jibarizaban una a una todas tus ideas.

ELOTRO


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domingo, 18 de agosto de 2013

Dices tú de capitalismo…




Dices tú de capitalismo…

“A ninguna persona hambrienta que esté también sobria se le podrá convencer de que se gaste su último dólar en algo que no sea comida. Pero a un individuo bien alimentado, bien vestido, con una buena vivienda y en general bien cuidado se le puede convencer de que escoja entre una maquinilla de afeitar eléctrica y un cepillo dental eléctrico. Junto con los precios y los costes, la demanda pasa a estar sujeta a la planificación”.

J.K. Galbraith.


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Jules Renard (Diario)




“16 de enero 1905

Rostand tenía un cochero. Sentía por él gran compasión. Cuando cenaba después del teatro, pensar que el cochero se quedaba fuera, bajo la lluvia, pasando frío, hasta medianoche y más, le resultaba insoportable. Le estropeaba los placeres. Así que hacía que le enviaran un grog con el recado de marcharse, que él ya tomaría un coche de punto. Una noche, el cochero entró en el café y le dijo al “señor” que lo dejaba. Le humillaba que no lo tomasen en serio”.

Jules Renard  (Diario)


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