viernes, 30 de mayo de 2014

Ben Lerner / 4 piezas






EL AGOTAMIENTO NERVIOSO

El agotamiento nervioso por vuelo prolongado no es excusa de su coloración. Tampoco que al nacer la cegaran con un alambre al rojo vivo para incrementar la belleza de su canto. Una cultura que carece del concepto de carencia sigue siendo extranjera, sin importar la cantidad de ayuda, la cantidad de cobertura. ¿Qué dicen los sin techo en lugar de “Andate”? Un día, todos vamos a ser terratenientes. Mantener los sentidos aguzados en medio de un estado de descomposición avanzada, alias abstracción. Repartir suministros desde el aire no es problema. ¿Pero al aire?




EL SEDANTE DE LIBERACIÓN GRADUAL

El sedante de liberación gradual se promociona mediante fotogramas acelerados. La música no llega a producir conciencia, pero suscita una respuesta violenta. Como artista, me interesa llenar cosas de sangre, especialmente relojes, pero como mamá exijo la ilusión del movimiento continuo. Se recomienda ver a través de las hendiduras radiales de un tambor. Se recomienda ver antes de 1987. Una serie parpadeante de instantáneas inducida por un ataque produce a su vez un ataque, restaurando la ilusión de un flujo conceptual continuo. Mis colegas, ¿qué hemos aprendido? Que la conciencia tiene un correlato neuronal en la nieve. Que el movimiento está pintado.






UNA PROGRESIÓN INFINITA

Una progresión infinita de últimas fronteras, diseñada para distraer al público de su herida en el pecho. No vamos a quedarnos ahí sentados mientras nos muestran el culo, insiste el presidente. Tus hijos están preparando un día de luto nacional con un cajón de tequila y bombas de fabricación casera. Tras perder la esperanza, el pintor regresa a la figura. ¿O es que el mundo se volvió abstracto? En mi propia experiencia, el ojo se endurece. En mi opinión, el sonido del llanto. Tal vez el micrófono mismo está hablando. A la cuenta de tres, que todo el mundo en todas partes lo conceda todo.




EN LA PUBLICIDAD

En la publicidad, ella le clava una pajita a una naranja y sorbe. Lo intentamos en casa y perdimos una enorme cantidad de sangre. Cuando era chica, confesó, rompiendo en llanto, nos obligaban a correr carreras de embolsados, a correr en pareja con una pierna atada a la del otro. Al final, despidieron al entrenador por recompensar los hits con una pieza resplandeciente de pornografía. A su equipo de bola lenta lo auspiciaba Alcohólicos Anónimos. Su casa estaba siempre cubierta de huevazos. Cuando intenté comer una pajita a través de una pajita aprendí la primera lección importante sobre forma.

BEN LERNER



***