viernes, 22 de agosto de 2014

RECORTES






EL ARTE DE LA ESCUCHA

El viejo Bakunin al viejo Ogarev (lo recoge E.H. Carr en ese formidable libro que es  Los exilados románticos):
«Ya hemos enseñado bastante, hermano. En la vejez hay que volver a aprender. Causa más gozo.»
Desaprender y volver a aprender. El arte de la escucha.

Jorge Riechmann




“No pretendo ningún copyright –dijo Oliveira-. La realidad, aceptes la de la Santa Sede, la de René Char o la de Oppenheimer, es siempre una realidad convencional, incompleta y parcelada”

Julio Cortázar (Rayuela)





"Entonces esto es el infierno. Nunca lo hubiera creído… Ya os acordareis: el azufre, la hoguera, las parrillas… Qué tontería todo eso… ¿Para que las parrillas? El infierno son los demás...." 

(Jean Paul Sartre. "A puerta cerrada")




Mejor vivir que gustarte

Admiras, Vacerra, solamente a los antiguos y no alabas más que a los poetas muertos. Perdona, te lo ruego, Vacerra: no vale la pena morir para gustarte.

(Marcial, Epigramas)





"La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas."

Carlos Marx





Así describía Manuel Sacristán, en una nota de su Antología de Gramsci (Siglo XXI, recientemente reeditada), el asesinato de “Rosa y Karl” años después:

“Los dirigentes comunistas alemanes Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht ambos (sobre toda Rosa) destacados también como teóricos, fueron asesinados en Berlín la noche del 15 al 16 de enero de 1919. Estaban detenidos en el Estado Mayor de la División de tiradores de caballería de la Guardia, en el hotel Edén, de Berlín. Pretextando su traslado a la cárcel de instrucción de Berlin-Moabit, fueron muertos a tiros y culatazos por los oficiales y soldados de la División capitán Horst von Pflugk-Hartung (jefe del destacamento que trasladaba a Liebknecht), teniente Rudolf Liepmann, teniente Kurt Vogel (del destacamento que trasladaba a Rosa Luxemburg), húsar Otto Runge (que confesó haber derribado a culatazos a ambos detenidos), sin duda con la participación de otros varios que no fueron procesados. El capitán Waldemar Pabst, del que partió la orden de trasladar a Rosa Luxemburg, no fue siquiera acusado. El asesinato de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht fue el primer crimen político de la Alemania de Weimar. Los asesinos fueron condenados: Liepmann a seis semanas de arresto domiciliario, Vogel a dos años y cuatro meses de prisión y expulsión del ejército, Runge a dos años de prisión, dos semanas de detención y expulsión del ejército. Los demás, incluidos el capitán von Pflugk-Hartung y otros oficiales que, según los testigos, habían disparado contra las víctimas, fueron absueltos. El gobierno era socialdemócrata.”




“Algunos pueden tener más lucidez que yo en cuanto a los apuntes abstractos (...) Yo siempre me nutro de la naturaleza. Exagero, a veces cambio el motivo; pero, en fin, no invento todo el cuadro; al contrario, me lo encuentro completamente hecho, pero sin desbrozar, en la naturaleza.”

Vincent Van Gogh





“Que un animal sea dueño de animales, ya tiene el pesebre en la mesa del Rey” (…)

 “…le hacía ceremonias a la teta antes de mamar. Éste y otros de su cuerda, que tanto cautivan a nuestro frívolo mundo, sólo han pescado la jerga de moda y las fórmulas externas: un surtido de pamemas que los saca adelante entre las mentes más cultas; pero prueba a soplarles y les revientas las pompas”.


W. Shakespeare


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