sábado, 20 de septiembre de 2014

Pensamientos sueltos (y 2) / Juan de Mairena / Antonio Machado





Pensamientos sueltos (2)  


Recordad el proverbio de Castilla:
“Nadie es más que nadie”. Esto quiere
decir cuánto es difícil aventajarse a todos,
porque, por mucho que un hombre valga,
nunca tendrá valor más alto
que el de ser hombre.


“No toméis, sin embargo, al pie de la letra lo que os digo. En general, los viejos sabemos, por viejos, muchas cosas que vosotros, por jóvenes, ignoráis. Y alguna de ellas –todo hay que decirlo- os convendría no aprenderlas nunca.”


“(Mairena, en su clase de Retórica y Poética).
-Señor Pérez, salga usted a la pizarra y escriba: “Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”.
El alumno escribe lo que se le dicta.
-Vaya usted poniendo eso en lenguaje poético.
El alumno, después de meditar, escribe: “Lo que pasa en la calle”.
Mairena. –No está mal.”






“En política, como en arte, los novedosos apedrean a los originales”.


“Y a los arbitristas y reformadores de oficio convendría advertirles:
Primero. Que muchas cosas que están mal por fuera están bien por dentro.
Segundo. Que lo contrario es también frecuente.
Tercero. Que no basta mover para renovar.
Cuarto. Que no basta renovar para mejorar.
Quinto. Que no hay nada que sea absolutamente impeorable.”





(Sobre la crítica).
Si alguna vez cultiváis la crítica literaria o artística, sed benévolos. Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin o conformidad con lo inepto, sino voluntad del bien, en vuestro caso, deseo ardiente de ver realizado el milagro de la belleza. Sólo con esta disposición de ánimo la crítica puede ser fecunda. La crítica malévola que ejercen avinagrados y melancólicos es frecuente en España, y nunca descubre nada bueno. La verdad es que no lo busca ni lo desea.
Esto no quiere decir que la crítica malévola no coincida más de una vez con el fracaso de una intención artística. ¡Cuantas veces hemos visto una comedia mala sañudamente lapidada por una crítica mucho peor que la comedia!... ¿Ha comprendido usted, señor Martínez?
Martínez.-Creo que sí.
Mairena.-¿Podría usted resumir lo dicho en pocas palabras?
Martínez. –Que no conviene confundir la crítica con las malas tripas.
Mairena.-Exactamente.”


“El paleto perfecto es el que no se asombra de nada; ni aun de su propia estupidez”.


“¿Pintar de memoria? Desatino. Ningún pintor lo ha hecho. ¿Pintar del natural? Menos aún. El modelo es necesario. ¿Para copiarlo? No, para pensar en él”.





“No aceptéis jamás el reto de los vividores y de los intrigantes, porque si peleáis con ellos tendréis que emplear sus armas plebeyas y, aunque triunféis, seréis desgraciados en el orden del espíritu, descendiendo de la categoría de hombres a las de bestias montaraces. (…)
Aprended a distinguir los valores falsos de los verdaderos y el mérito real de las personas bajo toda suerte de disfraces. Un hombre mal vestido, pobre y desdeñado, puede ser un sabio, un héroe, un santo: el birrete de un doctor puede cubrir el cráneo de un imbécil”.


“Esta gente literaria es terrible, diosa mía. Para conservar la estimación que por sus obras merecen, es conveniente no conocerlos personalmente”.


(Juan de Mairena / Antonio Machado)


***