lunes, 22 de diciembre de 2014

Thomas Wolfe, (El niño perdido)






“Y cuánto tiempo ha pasado desde entonces…

Y ahora encuentro una foto y todo vuelve a mí mente. La hostería, Saint Louis, la Exposición Universal… Y todo tal y como ha sido siempre, como si hubiera ocurrido ayer…

Y todos nosotros hemos crecido y yo tengo cuarenta y seis años…

Y nada ha resultado como esperábamos…

Todas mis esperanzas, mis sueños y mis grandes ambiciones han quedado en nada…

Entonces, entonces, es entonces cuando todo vuelve a mi mente, dos chicos asustados, solos, en Saint Louis, con la nariz pegada a la ventana de una mugrienta casa de comidas… Y Grover con su marca de nacimiento en el cuello… ¿No te acuerdas de cómo era? ¿Nada? ¿De cómo era todo? ¿De la casa donde vivíamos?... De la noche en que murió… Yo fui y te alcé en brazos para que pudieras verlo… Esa vieja casa en la que vivíamos, en la esquina… La despensa, el olor de la despensa… Una casa para alquilar habitaciones, Saint Louis y la Exposición

Ha pasado tanto tiempo, es como si hubiera ocurrido en otro mundo. Y entonces todo vuelve a mi mente, como si hubiera ocurrido ayer…

Y a veces me quedo despierta por las noches y pienso en toda la gente que pasó por allí aquellos días y en las cosas que ocurrieron. Y pienso que nada ha resultado como pensábamos que sería. Y escucho los trenes que pasan junto al río y los silbatos y la campana… Y pienso en el viaje que hicimos a Saint Louis en 1904…

Y entonces sañgo a la calle y veo las caras de la gente que pasa… ¿No te parecen extrañas? ¿No notas algo raro en sus ojos, como si todos estuvieran perplejos por algo?... ¿O es que acaso estoy loca?

¿Sabes a qué me refiero?... Tú has ido a la universidad y yo quiero saber… Quiero que me digas si conoces la respuesta… Me refiero a esa mirada que tienen, esa extraña mirada a los ojos… ¿Sabes a qué me refiero?... ¿Has notado ese aspecto que tienen?... ¿Alguna vez te fijaste en eso cuando eras niño?...





Dios mío, ojalá tuviera las respuestas a todas estas preguntas… Me gustaría saber que salió mal… qué ha cambiado desde entonces…

Y si nosotros también les parecemos raros a los demás…

Y si nosotros también hemos cambiado…

Y si nosotros también tenemos esa mirada extraña en los ojos…

Y si nos pasa a todos, a todos y cada uno de…

El modo en que las cosas resultan no tiene nada que ver con lo que uno espera que sean… Y es increíble cómo todo se pierde hasta que las cosas parecen no haber ocurrido nunca… como si las hubiéramos soñado… ¿Entiendes a qué me refiero?

Eso es algo que –lo hemos escuchado en alguna parte- le ha ocurrido a más gente…

Y entonces todo vuelve a mi mente…

Y ahí tienes a dos chiquillos flacos y asustados con la nariz aplastada contra un sucio cristal, treinta años atrás… El tacto, el olor, incluso ese olor tan raro que salía de la vieja despensa de nuestra casa. Y los escalones delante de la casa, el aspecto de los cuartos. Esos dos chicos con trajes de marinerito que solían andar en sus triciclos de un lado a otro… Y la marca de nacimiento en su cuello… la hostería Inside… Saint Louis y la Exposición.

…Todo vuelve como si hubiera ocurrido ayer. Y entonces se va y parece lejano y extraño como si hubiera ocurrido en un sueño…”


Thomas Wolfe, (El niño perdido)


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