domingo, 1 de febrero de 2015

SOBRE LA GUERRA / Antonio Machado





SOBRE LA GUERRA


Autógrafo para la Hispanic Society of América.

Si vis pacem, para bellum, dice un consejo latino un tanto superfluo; porque el hombre es por naturaleza peleón, y para guerrear está siempre sobradamente propicio. De todos modos el latín proverbial sólo conduce, como tantos latines más o menos acreditados, a callejones sin salida, en este caso a la carrera de los armamentos, cuya meta es –como todos sabemos- la guerra y la ruina.

Más discreto sería inducir a los pueblos a preparar la paz, a apercibirse para ella y, antes que nada, a quererla, usando de consejos menos paradójicos. Ejemplo: si quieres la paz procura que tus enemigos no deseen la guerra; dicho de otro modo, procura no tener enemigos o, lo que es igual: procura tratar a tus vecinos con amor y justicia.

Pero esto sería sacar el Cristo a relucir, lo cual, después de Nietzsche, parece cosa de mal gusto, propia de sacristanes o de filisteos, a muchos sabihondos, que no han reparado todavía en que los filisteos y los sacristanes no acostumbran a sacar el Cristo en función amorosa, sino para bendecir los cañones, las bombas incendiarias y los gases deletéreos.


Antonio Machado (1938)


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