sábado, 7 de marzo de 2015

DESMEMORIAS IV - Eduardo Galeano





DESMEMORIAS IV 

Chicago está lleno de fábricas. Hay fábricas hasta en pleno centro de la ciudad, en torno al edificio más alto del mundo. Chicago está llena de fábricas. Chicago está llena de obreros.

Al llegar al barrio de Heymarket, pido a mis amigos que me muestren el lugar donde fueron ahorcados, en 1886, aquellos obreros que el mundo entero saluda cada 1º de Mayo.

Ha de ser por aquí – me dicen. Pero nadie sabe.

Ninguna estatua se ha erigido en memoria de los mártires de Chicago en la ciudad de Chicago. Ni estatua, ni monolito, ni placa de bronce, ni nada.

El 1º de Mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera, el único día donde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones del mundo, pero en los Estados Unidos, el primero de mayo es un día cualquiera. Ese día, la gente trabaja normalmente y nadie recuerda que los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de un dios o del amo.

Tras la inútil exploración de Heymarket, mis amigos me llevan a conocer la mejor librería de la ciudad. Y allí, por pura casualidad, por pura casualidad, descubro un viejo cartel que está como esperándome entre muchos carteles de cine y música rock.

El cartel reproduce un proverbio de África:
"HASTA QUE LOS LEONES TENGAN SUS PROPIOS HISTORIADORES, LAS HISTORIAS DE CACERIA SEGUIRAN GLORIFICANDO AL CAZADOR."


Eduardo Galeano


***

2 comentarios:

  1. Siempre he admirado la delicada serenidad con que Galeano envuelve sus poéticos volcanes.

    Salud

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  2. Galeano cada día escribe más breve, y no por ello menos denso, sustancioso y profundo. Sigue la senda de su admirado Rulfo: “Escribo quitando palabras” y, salvando las distancias aunque menos de las que pueda parecer, de Beckett, que también decidió prescindir de todo lo prescindible… y un poquito más. La poética de Galeano, además de su profundo sentido ético, es revolucionaria porque está escrita para que la entiendan sus protagonistas, los explotados. En primer lugar.
    Salud.

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