lunes, 6 de abril de 2015

Thomas Hardy, “Tess”




“Alcanzaron la débil luz que llegaba desde una lámpara humeante de la pequeña estación de ferrocarril; una pobre estrella terrestre, pero más importante en algún aspecto para Talbothays Dairy y sus gentes que cualquier estrella celestial con la que pudiera establecerse un humillante contraste. Los botes de la leche nueva fueron descargados bajo la lluvia, y Tess encontró modesto refugio bajo un acebo cercano…

…¿Los londinenses se beberán esta leche con sus desayunos mañana por la mañana, verdad?, se preguntó. ¿Extraños que no hemos visto jamás? ¿Qué no saben nada de nosotros, o de dónde viene la leche? ¿Ni saben que esta noche, bajo la lluvia, hemos hecho dos millas por el brezal para que les llegue a tiempo?"

(Thomas Hardy, “Tess”)


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2 comentarios:

  1. Dos sencillos párrafos, sencillamente escritos. Y, sin embargo, albergan -como la ilustración- la llave de la conciencia.

    Salud

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    1. Curiosa coincidencia, éste pequeño párrafo de Thomas Hardy lo he tomado del interesantísimo conjunto de ensayos de Raymond Williams, “Solos en la ciudad”, sobre la novela inglesa de Dickens a D.H. Lawrence. Y es en ese mismo libro en el que Williams le dedica unas luminosas páginas a Joseph Conrad y su novela “El corazón de las tinieblas” situada en el entonces Congo Belga… y de la que tomo esta cita:
      "La criminalidad ineficiente y puramente egoísta que ha envuelto la obra civilizadora en África" (Joseph Conrad)
      Por supuesto me refiero a la coincidencia con la entrada de tu blog:
      “Ambroise Boimbo, El hombre que arrebató el sable al rey Balduino de Bélgica, sobrino del sanguinario criminal Leopoldo II.”
      http://arrezafe.blogspot.com.es/2015/04/ambroise-boimbo.html

      Salud

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