sábado, 2 de mayo de 2015

Escalada de Estados Unidos y la OTAN en Europa por Manlio Dinucci





Escalada de Estados Unidos y la OTAN en Europa


La tensión militar va en aumento en Europa, donde la OTAN multiplica las maniobras bélicas alrededor del territorio ruso. Con el increíble despliegue militar de esos juegos de guerra, Washington y Bruselas esperan compensar la inferioridad tecnológica de la alianza atlántica. Contrariamente a lo que se cree, el armamento y la capacidad de producción de armas de Estados Unidos y la OTAN son superiores a los de Rusia y China… pero sólo en cantidad.



Noble Jump es el nombre de la maniobra de la OTAN que se desarrolló desde el 7 hasta el 9 de abril de 2015 en Alemania, Holanda, la República Checa y otros 8 países europeos, donde en 48 horas fueron movilizados miles de soldados de la «fuerza de punta» de muy alta rapidez operativa, que forma parte de la «Fuerza de Respuesta» de 30 000 soldados. La segunda fase de Noble Jump se desarrollará del 9 al 20 de junio en Polonia, donde se desplegarán tropas provenientes de Alemania, Holanda, la República Checa y otros Estados.

Así se prepara la maniobra Trident Juncture 2015, que debe desarrollarse en Italia, España y Portugal –del 28 de septiembre al 6 de noviembre– con la participación de unidades terrestres, aéreas y navales y de fuerzas especiales de todos los países de la OTAN. Con la participación de 25 000 personas, esta será –según el mando de las fuerzas estadounidenses en Europa– «la mayor maniobra de la OTAN desde la caída del muro de Berlín» y pondrá a prueba las capacidades de la «Fuerza de Respuesta», cuyo papel –según un vocero de la OTAN– es «responder a una crisis antes de que comience». En otras palabras, estamos hablando de la «guerra preventiva».

La dirección de esa maniobra estará en manos del JFC Naples, el Mando Conjunto de la OTAN con sede en Lago Patria (Nápoles, Italia) bajo las órdenes del almirante estadounidense Mark E. Ferguson III, quien funge simultáneamente como comandante de las fuerzas navales de Estados Unidos en Europa y de las fuerzas navales del AfriCom [el Mando de las fuerzas estadounidenses en África].

Como declara el general estadounidense Philip M. Breedlove –Comandante Supremo de las fuerzas aliadas en Europa, o sea el más alto jefe militar de la OTAN, nombrado siempre por el presidente de Estados Unidos– estas maniobras constituyen «un claro indicio de que nuestra Alianza tiene la capacidad y la voluntad de responder a los desafíos contra la seguridad que están surgiendo en nuestros flancos sur y oriental».




O sea, que la OTAN tiene la capacidad y la voluntad de emprender –desde sus bases en Europa– nuevas guerras en el norte de África y en el Medio Oriente, donde ya se prepara otra intervención militar en Libia, y en el este de Europa. Es evidente que, en el «flanco oriental», la OTAN –después de haber provocado la crisis ucraniana– refuerza cada vez más la presión sobre Rusia.

La mayor maniobra naval de la OTAN correspondiente a la serie Joint Warrior, que apunta contra Rusia, se desarrolla actualmente en Escocia –desde el 11 hasta el 24 de abril– con la participación de más de 50 navíos de guerra, de 70 cazabombarderos de 14 países y de un grupo naval bajo comando italiano.

En el Mar Negro, donde ya se desarrolló en marzo una maniobra de la OTAN en la que también participó Italia, varios navíos de guerra de Estados Unidos navegan en los límites de las aguas territoriales rusas. Cuando un cazabombardero ruso, que no portaba armamento pero sí estaba equipado para la guerra electrónica, sobrevoló el destructor lanzamisiles USS Donald Cook, el Pentágono protestó contra «esta acción provocadora rusa que viola los protocolos internacionales» [1].

Pero sí son legales, a los ojos de Washington, los drones estadounidenses Global Hawk que sobrevuelan el Mar Negro y Ucrania. También es legal la llegada a Ucrania de un convoy estadounidense de la 173ª Brigada Aerotransportada de Estados Unidos con armamento y material de guerra para la operación Fearless Guardian, nombre que cubre el entrenamiento durante 6 meses de 3 batallones (de clara inspiración nazi) pertenecientes a la Guardia Nacional ucraniana, entrenamiento que será garantizado por unos 300 paracaidistas estadounidenses. A esos paracaidistas estadounidenses hay que agregar los cientos de instructores militares provenientes de Gran Bretaña y Canadá. Ottawa también está garantizando a Kiev imágenes de alta definición captadas por su satélite Radarsat-2 con fines militares.
¿Y Alemania? Mientras que aparenta seguir una línea diferente a la de Washington al conversar con Moscú, Alemania participa por otro lado en las maniobras de la OTAN contra Rusia, bajo las órdenes de Estados Unidos, y al mismo tiempo arma a Lituania ofreciéndole incluso cañones automotores Panzerhaubitze 2000, que disparan 12 proyectiles de 155 milímetros por minuto, con un alcance que fluctúa entre 30 y 40 km. Los mismos que utilizó Alemania durante la guerra de la OTAN en Afganistán.

Manlio Dinucci


[1] «¿Qué es lo que espantó al USS Donald Cook en el Mar Negro?», Red Voltaire, 13 de septiembre de 2014.



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