viernes, 8 de mayo de 2015

Luciano Canfora sobre Kissinger en "Exportar la libertad”





“Es público y notorio el peso que tuvieron los servicios de Estados Unidos, y Henry Kissinger personalmente, en la iniciativa que desembocó en el golpe de los generales chilenos contra Allende y en el ulterior régimen de masacre terrorista de los partidarios del gobierno legítimo. El 11 de septiembre de 1973, día en que Allende murió luchando, es una fecha prominente en la malhadada historia de la ‘exportación de la libertad’.

Lo que es menos conocido es que sobre la cabeza de Kissinger pesan órdenes internacionales de comparecencia por su responsabilidad directa en esos ‘crímenes por la libertad’. El 28 de mayo de 2001, Kissinger fue abordado en el hotel Ritz de París por representantes de la policía francesa, que le entregaron una citación emitida por el magistrado Roger La Loire, en la que se le conminaba a dar cuenta de la desaparición de cinco ciudadanos franceses liquidados en Chile durante los primeros días de la dictadura de Pinochet. Kissinger huyó inmediatamente de París, pero la orden de comparecencia, en caso de que regresara a la capital francesa, sigue siendo válida.



No es más que la punta del iceberg: a sus directrices se debe uno de los primeros actos de subversión cometidos en Chile, como fue la eliminación física, confiada al movimiento facistoide ‘Patria y Libertad’ (¡qué fuerza tienen algunas palabras!), del general Schneider, un hombre de confianza del presidente Allende apenas elegido (septiembre de 1970). Vino luego el boicot de la economía. Una nota tomada a este respecto por Richard Helms, a la sazón director de la CIA, en el despacho de Kissinger y presentada al presidente decía lo siguiente: ‘Riesgos conexos. Ninguna implicación de la Embajada. Diez millones de dólares disponibles. Trabajar a jornada completa. Hacer chirriar la economía. Cuarenta y ocho horas para el plan de acción’.

Por lo demás, precisamente acerca de las reiteradas convocatorias electorales chilenas, que tanto le molestaban y que entre 1970 y 1973 habían marcado el éxito creciente de ‘Unidad Popular’, Kissinger declaró que ‘no veía ninguna razón por la cual habría que permitir a un país “volverse marxista” sólo por que su pueblo sea irresponsable”. De los documentos desclasificados durante la segunda presidencia de Clinton se desprende claramente que Kissinger y sus colaboradores hicieron lo posible por preparar el terreno por el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 agravando la crisis económica de Chile y creando un clima de pánico.



Kissinger también se había preocupado por la ‘libertad’ de los argentinos. En mayo de 2001, el juez Rodolfo Corral, miembro de alto nivel de la magistratura argentina, emitió una orden de comparecencia contra él por su complicidad en la llamada Operación Cóndor (coordinación secreta entre las diferentes dictaduras militares de América del Sur). El 6 de diciembre de 2003, los periódicos de todo el mundo dieron la noticia de que el National Security Archive había desclasificado nuevos documentos. En el acta del coloquio entre Kissinger y el nuevo ministro de Asuntos Exteriores de la ‘Junta’ argentina, César Augusto Guzzetti, que tuvo lugar el 7 de octubre de 1976, figura esta frase del secretario de Estado estadounidense: ‘Nuestra actitud básica es que querríamos que tuvieran éxito. Cuanto antes tengan éxito, mejor’.

La respuesta reconfortante de Guzzetti fue: ‘Estamos desmantelando las organizaciones terroristas’, en referencia a la puesta en marcha de una caza al hombre que generó más de treinta mil desaparecidos’.

El uso generalizado de la palabra ‘terrorismo’ había comenzado. El antecedente más cercano era la terminología empleada por los alemanes y sus aliados para referirse al maquis europeo durante la segunda guerra mundial’.

(…)




El 29 de septiembre de 2006, el pontífice Benedicto XVI recibió en su residencia de Castel Gandolfo al ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger y le pidió que se integrara en su equipo de asesores en política exterior. Kissinger aceptó.


Luciano Canfora en "Exportar la libertad”



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