lunes, 31 de agosto de 2015

Felipe González : la impudicia de un político indecente / Marcos Roitman


(Ahora Catalunya..., este incansable rufián es que no para...  estimo que merece la pena releer el artículo, censurado en nuestro país, de Marcos Roitman. )




Para muchos, Felipe González es un ícono de la democracia española. Sin embargo, nada más alejado de la realidad. Su pasado es otro. Hoy se presenta al mundo como el abogado defensor de Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular, y del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, elegido por la Mesa de Unidad Democrática (MUD). Ambos políticos venezolanos, imputados por participar y urdir la trama de golpe de Estado para derrocar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.
Felipe González tiene una cara oculta. Tiene en su debe político urdir parte del proceso desestabilizador que culminó en el fallido golpe de Estado del 23-F en España, para crear un gobierno cívico-militar. También gestar la guerra sucia contra la izquierda abertzale y ETA. Siendo presidente de gobierno, entre 1983 y 1985 dio luz verde a la actuación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). El resultado: 27 personas asesinadas y cientos de damnificados colaterales.

La historia de Felipe González está ligada indisolublemente a la evolución del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde los años 70 del siglo XX. La modernización política había desplazado a los viejos camisas azules y una generación de nuevos políticos tecnócratas asaltaban el poder. En este contexto, Franco nombraría en 1969 a su sucesor. El régimen tendría continuidad bajo la restauración monárquica. El elegido no sería el hijo de Alfonso XIII, don Juan, sino su nieto, Juan Carlos, saltándose la cadena sucesoria. El 20 de noviembre de 1975, Franco, tras 40 años de dictadura, moría en la cama. Su régimen sobrevivía. El 22 de noviembre de 1975 Juan Carlos I es coronado rey. En noviembre de 1976 las cortes franquistas aprueban convocar un referendo para la reforma política, a celebrarse el 15 de diciembre. Los actores de la modernización están en el poder. Adolfo Suárez preside el gobierno y una oposición tolerada se legitima. En febrero de 1977 se legaliza al PSOE y en abril del mismo año el Partido Comunista. Los interlocutores se reconocían, pero el itinerario había sido diseñado con el caudillo en vida. El objetivo, encontrar una salida negociada, redactar una ley de amnistía y punto final para salvaguardar a los dirigentes del régimen.




Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, valedores de Franco, agradecidos por su papel en la lucha anticomunista, requerían una organización opositora fiable, capaz de negociar una vez muerto el dictador. Sus ojos se ponen en el PSOE. Partido con poca actividad durante la dictadura y considerado pro occidental. En esta estrategia, el Departamento de Estado estadounidense entra en contacto con un hombre oscuro, abogado laboralista y militante del partido: Felipe González. En poco tiempo pasaría a transformarse en una figura destacada de la transición. La operación contó con fondos y aval de los países señalados y la socialdemocracia internacional. Previamente, Felipe González y su equipo debía tomar las riendas del PSOE, en manos de la vieja guardia desde 1944. El momento idóneo, el 26 congreso, a celebrarse en la localidad francesa de Suresnes, en 1974. En dicho evento, Felipe González será nombrado secretario general, desplazando a Rodolfo Llopis. Dos años más tarde, en diciembre de 1976, el PSOE celebrará, en la clandestinidad, su 27 congreso en Madrid; radiado y televisado nadie será detenido. En ese instante, Felipe González, aclamado por el partido, se convierte en el hombre de Estados Unidos en España y el interlocutor de la socialdemocracia europea para América Latina. En 1982 su partido obtendrá mayoría absoluta, siendo elegido presidente de gobierno. Allí se quita su careta. En medio de la guerra contrainsurgente en Centroamérica, declara: Habría que ayudar a Estados Unidos a encontrar la dimensión positiva de su liderazgo en América Latina. Y de paso no sorprender nunca a la administración Reagan en las decisiones que tomara el Ejecutivo.



Su periplo por América Latina no tiene desperdicio. En su currículum debemos destacar la relación con el entonces miembro de la Junta Militar Argentina, almirante Eduardo Massera, para crear el partido Democracia Social, integrado a la Internacional Socialista. Maniobra que fracasó estrepitosamente, no sin antes González presentar a Massera como socialdemócrata. Dichos datos salieron a la luz en la causa instruida por el juez Garzón contra la dictadura Argentina. Publicitados por el equipo Nizkor y el periódico argentino La Nación. Durante la dictadura de Videla, Felipe González condecoró a varios militares. Entre otros, al almirante Rubén Franco, condenado posteriormente a 25 años de cárcel por participar en el secuestro y apropiación de hijos de desaparecidos, con la Gran Cruz de la orden del merito aeronáutico. Asimismo, no tuvo escrúpulos en convertirse en fiador para la venta de armas a las dictaduras latinoamericanas. Sólo en el Chile de Pinochet, entre morteros, lanzacohetes, ametralladoras, aviones de entrenamiento, helicópteros, en el año 1983, los beneficios superaron los 80 millones de dólares. No es de extrañar que pidiera la libertad de Pinochet con tanto ahínco tras su detención en Londres, sin olvidar que en los años 80 recomendó a Ricardo Lagos que fuese Pinochet el timonel de la transición. La visita de ministros de Pinochet a España para asesorar las privatizaciones, la reforma laboral y abrir las puertas a Telefónica, Iberdrola, Endesa, Repsol, Santander, BBVA, en Chile fue una constante. Financió la contra nicaragüense, apoyó el informe Kissinger y negó apoyo al FDR-FMLN en El Salvador. Tras su salida de la política se transformó en asesor de lobbys y empresas trasnacionales españolas, estadounidenses y europeas, entre otras de venta de armamento, obteniendo pingües beneficios. Además de asesorar empresarios latinoamericanos para esquilmar sus riquezas, entre los que destaca Carlos Slim.





Ahora se presenta como un demócrata comprometido con las libertades en América Latina. Nunca lo estuvo ni lo estará. Mientras cultiva su hobby, comprar y diseñar joyas, alienta la desestabilización de golpistas. No puede ser de otra forma. Siempre revoloteó en su nido. Estados Unidos se lo agradece. Su impudicia no tiene límite.

Marcos Roitman



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5 comentarios:

  1. Redujo el árbol del anhelado cambio a un bonsai. No es el único, pero sí el más destacado de los traidores implicados en la vergonzosa y obscena componenda, mal denominada Transición, que propició la continuidad del régimen. Un trilero sin escrúpulos al servicio de la oligarquía.

    Salud

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  2. Efectivamente el montaje político que orquestó la CIA en nuestro país contó con innumerables colaboradores entusiastas. Algunos de ellos como el pelele sevillano siguen prestando buenos servicios a los yanquis o al millonario Slim. Pero a mí me gustaría subrayar el carácter instructivo que tiene ese episodio “lampedusiano” que consiguió, hasta hace un cuarto de hora, embaucar o silenciar a la inmensa mayoría de lo que fueron las organizaciones antifranquistas, no digo UCD, AP, PSOE, PCE… y ya no digamos a la “muy franquista”, sociológicamente hablando, mayoría social de éste país.
    Digo instructivo porque a mi parecer estamos viviendo un nuevo montaje orquestado una vez más por el Imperio y sus cómplices locales de entonces más los “nuevos” títeres llamados a sustituir las caretas gastadas. De nuevo todo cambiará para que nada cambie… ahora al grito de ¡Sí se puede!... y ya lo creo que pueden, detienen y encarcelan a anarquistas, comunistas, sindicalistas de clase, huelguistas, internacionalistas…a cualquiera que se atreva a protestar o ejercitar los derechos de asociación, manifestación, expresión… pero como la acomodada o acoquinada mayoría silenciosa no tiene de qué preocuparse, el estado policial sigue fortaleciéndose y aplastando incluso los derechos democráticos “formales”, y presentando fascistas y filonazis como candidatas al gobierno de Madrid… de la tragedia a la tragicomedia…

    Salud.

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    1. Para quienes fuimos testigos y víctimas de ese episodio "lampedusiano" -sobre todo para quienes nos opusimos entonces y seguimos oponiéndonos hoy- su carácter instructivo es innegable, y me gustaría creer que también lo es para la posible clientela de esta "nueva" transición en ciernes. Pero, sin caer en el derrotismo, soy pesimista al respecto. Más preocupante incluso que el poder del Imperio me parece la escasa o nula conciencia de esa "acoquinada mayoría silenciosa" que mencionas. Hoy mismo, gran parte de la misma pasea de capirote sobre la cera de los cirios, cargando laureadas vírgenes sobre sus espaldas y vitoreándolas con vehemencia.

      Salud

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    2. es cierto que el pesimismo siempre nos está acechando, pero...

      "Eduardo Galeano evoca
      aquella pintada sobre un muro
      en algún suburbio latinoamericano:
      dejemos el pesimismo para tiempos mejores


      Jorge Riechmann, “Rengo Wrongo”


      Y por su parte Gramsci, que tampoco andaba falto de acechanzas pesimistas decía: de la esperanza desconfiada, a la desconfianza esperanzada, o del pesimismo del pensamiento al optimismo de la voluntad. En fin, el asunto es que los que estamos en la lucha contra la injusticia no lo hacemos por obi (o era hobby).

      Salud

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    3. Magníficas citas que tendré tan presentes como tu irónico sentido del humor (o era humour).

      Salud

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