martes, 13 de octubre de 2015

Dices tú de construir hegemonía...





“Conocía a su gente. Sabía cuánto tardan en oír algo distinto por haber estado sometidos secularmente al machaqueo del mismo martillo”.

(José Luis Sampedro, 1961. El río que nos lleva.)




 “Todos los tramperos disimulan sus trampas (…) Entre los humanos, las trampas se camuflan presentándolas como leyes de la naturaleza. Como por ejemplo la afirmación de que “el ser humano es egoísta”, y lo es desde los genes hasta la moral. Una teoría económica ha convertido esta tesis, con el apoyo de las modernas máquinas de cómputo, en una nueva ley natural”

(Schirrmacher)




“La economía, la ciencia social más avanzada matemáticamente, es la más retrasada social y humanamente, pues se abstrae de las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas y ecológicas que son inseparables de las actividades económicas…La inteligencia parcelada destruye en embrión toda posibilidad de comprensión y reflexión. Incapaz de enfocar el contexto y el complejo planetario, la inteligencia ciega se vuelve inconsciente e irresponsable. Se ha vuelto mortífera”.

(Morin)




Hablar de sistema de mercado en lugar de capitalismo “…carece de sentido; es una fórmula errónea, insípida, complaciente (…) Hoy se cree que las empresas y los capitalistas particulares carecen de poder; y el hecho de que el mercado esté sujeto a una dirección corporativa hábil y completa ni siquiera se menciona en la mayor parte de los cursos de economía. En esto reside el fraude.”

(Galbraith)




“…los “economistas” han producido un discurso propio que “explica” lo que sucede en unos términos idiosincrásicos y tiene la característica peculiar de no modificarse aunque sus predicciones no se cumplan o los hechos parezcan desmentirlo. Los profesionales de la salud mental trabajamos con personas que mantienen discursos con características semejantes”

(Fernández Liria)




“La memoria del norte se divorcia de la memoria del sur. La acumulación se desvincula del vaciamiento. La opulencia no tiene nada que ver con el despojo. La memoria rota nos hace creer que la riqueza es inocente de la pobreza, que vienen de la eternidad y que así son las cosas”

(Eduardo Galeano)



El Roto tiene un dibujo en el que una madre, con un hijo pequeño sentado en su regazo, miran hacia el horizonte mientras ella le dice “Para comprender a los adultos tendrás que esperar a hacerte mayor y perder el juicio”

(El Roto)



“ Y lo peor es que nos llegamos a convencer de que somos así al concederle más autoridad a lo que nos dicen los Manuales de economía que a nuestra propia práctica. Mi experiencia al discutir estas cuestiones con los estudiantes choca, año tras año, con el convencimiento (la creencia aprendida) de que todos somos egoístas por naturaleza y de que el hombre es un lobo para el hombre. Es sorprendente constatar que leen directamente a De Waal en mis cursos y “aprenden” que el lobo es uno de los animales más cooperativos, que los primates aprenden a cooperar, que los sentimientos cuentan a la hora de tomar decisiones,…etc., pero estas lecturas y estos “aprendizajes” no llegan a formar parte de sus argumentos (de sus hábitos de pensamiento) lo que refleja el poder de lo “aprendido” de manera repetitiva frente a lo que ellos mismos leen de manera argumentada. Tardan mucho en ‘oír’, como dice José Luis Sampedro, por llevar muchos años sometidos al machaqueo del mismo martillo.”




“Las leyes y el gobierno se pueden considerar, en todos los casos, como un arreglo de los ricos para oprimir a los pobres y preservar en su favor la desigualdad de bienes…..”

(Lecciones sobre Jurisprudencia que A. Smith imparte durante el Curso 1762-63)




Esta última cita es, sorprendentemente, casi una copia exacta de lo que expresaba Tomás Moro en 1516, “…todas esas repúblicas que hoy florecen por ahí, no se me antojan otra cosa, séame Dios propicio, que una especie de conspiración de los ricos que tratan de sus intereses bajo el nombre y título de república. Y discurren e inventan todos los modos y artes para retener lo que apañaron con malas artes… y para adquirirlo al más bajo costo con el trabajo y fatigas de todos los pobres y para aprovecharse de éstos. Estas maquinaciones, tan pronto como los ricos han decretado que se observen en nombre del pueblo, pasan ya a ser leyes. …estos hombres funestísimos, lo que sería suficiente para todos, se lo reparten todo entre ellos con insaciable codicia”


Fuente y texto completo: http://polis.revues.org/11040


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