viernes, 30 de octubre de 2015

Grecia: la traición de Tsipras a su pueblo / Dimitri Konstantakopoulos




Y LAS FUERZAS QUE ESTÁN DETRÁS DE TODO ESTO

Grecia: la traición de Tsipras a su pueblo 

Se ha hablado mucho de Grecia estos tiempos, de deuda, austeridad, de referéndum y de las duras condiciones de ajuste financiero impuestas a este país. Se habla mucho del líder Alexis Tsipras, de SYRIZA y su nuevo gobierno. Pero dentro de esta trágica historia de apariencias económicas, hay un aspecto oculto, una agenda programada, unas fuerzas tenebrosas que emergen contra las sociedades civiles y que casi nadie ha hecho alusión. Son pocos los que nos advierten del peligro de la Hidra del siglo XXI. Uno de ellos es nuestro colega Dimitri Konstantakopoulos, que desde su Grecia natal comparte experiencias y cuenta cómo esta Hidra devora su patria y porqué es importante comprender lo que realmente ha pasado y está pasando en Grecia.


Entrevista a Dimitris Konstantakopoulos realizada por Sandro Cruz

1. Pregunta: ¿Cuál es el sentimiento de la gran mayoría del pueblo griego hoy frente a la situación económica del país y después que el gobierno de Alexis Tsipras aceptase el ultimátum de la Troika, es decir haber aceptado el dictado dado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, para controlar la economía griega y su deuda, a pesar que el pueblo griego en un referéndum votó masivamente NO ante estas abusivas exigencias de los acreedores financieros?
Dimitri Konstantakopoulos: No somos nosotros, no es el pueblo griego que ha aceptado las condiciones financieras impuestas por la Troika [1]. Ha sido el gobierno de Tsipras yKamenos que lo han hecho, dos personajes políticos que vienen, uno de la «izquierda radical» y el otro de la «derecha soberana» y son quienes han aceptado eso.

El pueblo griego denegó de manera abrumadora el dictado de la Troika —y en un contexto de guerra financiera contra el país, entre presiones y amenazas viniendo de las más poderosas potencias extranjeras—, pero a pesar de todo el pueblo griegorechazó en un referéndum nacional, el 5 de julio de 2015, el ultimátum de los acreedores financieros piratas, diciendo muy claramente y masivamente ¡NO! no queremos aceptar eso.
Lo que sucedió después fue que Alexis Tsipras, quien llegó al cargo de Primer Ministro de Grecia con el partido Syriza, quien logró obtener masivo apoyo popular, quien logró todo esto únicamente porque había prometido al pueblo oponerse a las duras condiciones impuestas por la Troika a Grecia —es decir al dictado de acreedores financieros— y Alexis Tsipras que había recibido en ese sentido un enorme respaldo nacional, que había recibido un mandato de toda la nación griega para defender al país, para resistir al ultimátum, traiciona finalmente al pueblo firmando la capitulación y aceptando el dictado de los acreedores ¡y esto después del referéndum! Un referéndum cuyo veredicto, según los principios los más fundamentales de nuestra Constitución y nuestra democracia, es obligatoria y superior a cualquier otra decisión del parlamento o del gobierno. La decisión tomada por el pueblo sólo puede ser cambiada legalmente por otro referéndum.
El gobierno de Alexis Tsipras al firmar el acuerdo con la Troika ha creado una enorme desilusión, quitó toda esperanza y generó una gigantesca confusión al pueblo griego, un golpe terrible, el de ver a nuestros líderes políticos capitular, sin que el pueblo griego sepa, comprenda verdaderamente ¡por qué han hecho eso!

Hablando de SYRIZA, el partido político que llevó al poder a Alexis Tsipras, era un partido de izquierda radical hasta antes del 5 de julio de 2015, fecha del referéndum, y que se ha convertido hoy en día —y no nos equivoquemos en ese sentido— en un partido que ha aceptado no solamente una política neoliberalsino una política que es de un ¡extremismo neoliberal alucinante!
Alexis Tsipras ha transformado al país en un protectorado de los acreedores financieros piratas, de arriba a abajo.

2. Pregunta: Entonces, ¿cómo explicar que Tsipras haya podido ganar nuevamente las elecciones parlamentarias de septiembre de 2015, sobre todo sabiendo esta vez que no había cumplido su promesa y que peor, traicionó al pueblo entero un mes antes?
Dimitri Konstantakopoulos: Entonces los griegos se encontraron en una situación en la que no había ninguna otra alternativa ni posibilidad. Es decir, no había ninguna otra fuerza política en el país capaz de imponerse de manera creíble, para continuar con la lucha del NO, me refiero de continuar la resistencia frente al dictado financiero de la Troika (y de los Memorándums [2]). El pueblo griego se vio obligado a elegir entre lo que existía y entre todas estas malas opciones, votaron nuevamente por SYRIZA de Alexis Tsipras, pero ¡cuidado! ¡En estas últimas elecciones ha habido una gigantesca abstención!





Hay que destacar que la victoria electoral de Tsipras, aunque real, es irrisoria en cuanto apoyo popular y la impresión de grandeza dado en la prensa comercial es una manipulación. En realidad, SYRIZA recibió menos del 20% de votos del 100% del electorado griego, esto es un registro muy paupérrimo para un partido que gobierna y gana. Sólo han participado el 45% del electorado griego en las elecciones parlamentarias de septiembre 2015, y ese 45% de electorado ha votado por cualquier cosa, por cualquier programa político, lo que hace que este nuevo parlamento elegido con el señor Kamenos y Tsipras nuevamente a la cabeza [del gobierno] sea muy poco representativo de la voluntad real del pueblo. Me gustaría volver sobre este tema más tarde.
Hay una enorme abstención en las elecciones de septiembre de 2015, es decir después de la traición de Alexis Tsipras. ¡Alrededor del 55% de abstención!

Pero para entender los resultados electorales de septiembre 2015, primero debemos analizar las condiciones muy excepcionales en las cuales se llevaron a cabo estas elecciones. La capitulación de Tsipras apoyada por el Sr. Kamenos, ha tenido un efecto psicológico devastador, y no podría ser de otra manera. Cómo si la capitulación no hubiese sido suficiente, Tsipras para justificar su política comenzó a decir [amenazar] que si él no firmaba el acuerdo con la Troika, Grecia se convertiría en algo ingobernable, sería un colapso total, Grecia sería expulsada de la eurozona. Tsipras decía que fue buscar apoyo en EE.UU. y Rusia, pero que no encontró ningún apoyo —cosa que es completamente falsa—, Tsipras nunca consideró seriamente una ruptura con los acreedores financieros piratas, menos aún un giro [geopolítico] hacia otros polos alternativos de remplazo [aliados], como pudieron ser Rusia o China. Su equipo estaba más o menos controlado por los estadounidenses y por el sistema financiero internacional.
En resumen, Tsipras, tratando de justificar su cambio radical de actitud —es decir, de supuesto defensor del país contra los especuladores financieros a traidor del pueblo—, fue él mismo quien ha sembrado el pánico en la sociedad civil griega. Pero el pueblo ha sabido resistir a este primer choque [de guerra psicológica], cuando el choque planeado [planeado por el estado profundo] fue lanzado poco antes del referéndum y también por el establishment político griego y las fuerzas extranjeras. Sin embargo, el impacto en la población puede ser muy diferente cuando este discurso derrotista viene de otros o cuando viene directamente del líder en el cual todo el mundo ha depositado su confianza, todo el pueblo confiaba en él y en su partido, se le había dado todo el apoyo popular necesario para resistir, y todo esto ¡apenas unos días antes!

Imagínense sólo un momento, lo que hubiese sucedido siCharles de Gaulle o un Winston Churchill, en el momento más crítico de la Segunda Guerra Mundial, hubiesen de repente, firmado la capitulación con la Alemania nazi, pretextando que no había otra posibilidad, que no había otra alternativa y que si se continuaba con la idea de seguir luchando contra los nazis ¡íbamos camino al desastre total! O recordar lo que sucedió cuando el líder de la Unión Soviética y las televisiones que estaban bajo su control, comenzaron a transmitir a los ciudadanos soviéticos el mensaje que su sistema económico era fallido y que el capitalismo occidental era finalmente superior al «socialismo».

No es solamente un tremendo golpe, choque, con «objetivo» político que el pueblo ha experimentado, también es un tremendo golpe moral y psicológico que se le ha dado al pueblo griego. Casi todos mis amigos se enfermaron después del anuncio de la capitulación, me refiero a enfermedades orgánicas. Una amiga mía muy cercana, activista desde hace tiempo, miembro del Comité Central de SYRIZA se fue de vacaciones por unos días. Ella iba a la playa cada día y cada día lloraba. La mayoría de la gente no quería ver ni siquiera las noticias en la televisión. Incluso aquellos que tenían dudas hacia Tsipras no podían creer realmente que haya podido hacer lo que hizo.
Este es el método del «Choque». Usted hace algo tan increíble, que muchas personas terminan creyendo que tenía muy buena razón para hacerlo.

Indirectamente, Tsipras emitió igualmente otra señal con un efecto devastador. Que cualquier resistencia era vana o inútil, que todo ya estaba jugado con anterioridad. Podemos afirmar que el cinismo de este personaje ¡ha pagado! Y todo esto es un duro golpe moral para todo el pueblo, de ver capitular cínicamente a la persona en quien Usted ha depositado toda su confianza y apoyo, de verlo traicionar descaradamente, de ver firmar un acuerdo que llevará sin duda alguna la catástrofe más grande al país.
Ante tal situación, las personas se encontraron con el siguiente dilema: sea aceptaban la realidad, es decir, reconocer que sus líderes los han traicionado, que se encuentran en una situación desesperada, desprovistos de líderes políticos capaces de defender la nación y sus intereses, a la merced de acreedores financieros sin escrúpulos; sea aceptar la idea que sus ilusiones verán el día en otro momento o simplemente ¡no pensar más!

La reacción del pueblo ante una tal situación la podemos comparar con las reacciones que podría tener una familia que de pronto se entera de que su padre y protector no solamente ha muerto, sino que además ¡ya los vendió a todos antes de morir!
Este choque, este golpe psicológico por supuesto que no va durar para siempre, sobre todo sabiendo que la situación real del país va a deteriorarse rápidamente. Ya comenzamos a sentir los primeros signos premonitorios de advertencia de una oleada de ira social que vendrá. Tsipras y las fuerzas detrás de toda esta planificación sabían que el choque, el golpe psicológico no puede durar mucho, es por esa razón se apresuraron a realizar elecciones anticipadas.
Y todo pudo haber pasado de otra manera, si solamente hubiese existido una fuerza o líderes honestos para contestar o desafiar inmediatamente la política traicionera de Tsipras, para denunciarlo à él y su compinches, de manera análoga al tamaño monumental de su capitulación y traición, ejerciendo su pleno mandato, no hubo nadie para tratar de impedírselo por todos los medios y conservar la promesa de continuar la lucha contra el régimen neocolonial [financiero] a toda costa. Pero desgraciadamente no había ningún tipo de fuerza alternativa e incluso los «disidentes» de Tsipras al interior de su mismo partido SYRIZA, indirectamente lo apoyaron, primeramente por la suavidad de sus reacciones ante su traición, segundamente por su falta de credibilidad y eficacia política frente a tales circunstancias críticas y cruciales.



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6 comentarios:

  1. Una interesante y clarificadora, a la par que amarga, entrevista. "One man show", dice Dimitri del taumaturgo Tsipras. Y, cuando de espectáculo se trata, quién puede competir con las grandes "productoras" euroamericanas... Últimamente veo Felipes González por todas partes.

    He leído la entrevista con suma atención e interés, con lo único que no he podido ha sido con el "one man show" de Fuerte Apache, a mi edad ya no está uno para retortijones intestinales.

    Salud y resistencia.

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  2. Como decía Brecht, la victoria de la razón será de los que razonan. Este Konstantakopoulos, de nombre impronunciable, razona que da gusto, y nos saca de la obnubilación y la perplejidad en la que nos habían hundido los medios de (in)comunicación al servicio de la Troika. A opinar, y votar, hay que ir leídos.

    Salud

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    1. Pues estamos de acuerdo. Yo añadiría que también a la abstención hay que ir leídos.

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  3. Dices tú de fanatismo antinorteamericano y tableros y tal:

    Pero como yo no quiero ser acusado como un adepto de las «teorías conspirativas», me limito a citar sólo un hecho que no se puede refutar. En el prestigioso periódico conservador heleno Kathimerini, fue publicado el domingo 27 de septiembre 2015 un informe demoledor, escrito por el mismo embajador griego en Washington. De este informe se desprende que el Gobierno griego estaba guiado [controlado] por la administración norteamericana a todo lo largo del período de las negociaciones financieras [con la Troika] y en relación con poder estadounidense e incluso en relación con ¡la estrategia de comunicación internacional adoptada por Grecia! Gracias a este informe se hace evidente que las supuestas aperturas de Atenas [en busca de un aliado] a Moscú fue sólo un ¡juego de diversión previamente aprobado con Washington!

    No debemos olvidar que el caso griego no es sólo un gran juego económico y político sino también geopolítico. La administración estadounidense y los financieros europeos tienen el mismo objetivo y necesidad, la de formar en Grecia un gobierno que aplicará a la letra el acuerdo firmado con los acreedores. Pero difieren en dos puntos. Los estadounidenses, sus amigos en Europa y el FMI quieren dar un ligero alivio de la deuda griega y también prefieren en Grecia un gobierno surgido de la alianza entre Tsipras y el (muy pro-israelí) partido Nueva Democracia del Sr. Kamenos en lugar de ver surgir un gobierno «de unidad nacional» (de frente amplio) que es la solución preferida por los alemanes. Esto se debe a que Washington (y también Netanyahu) tiene proyectos geopolíticos importantes en el Mediterráneo Oriental y en los Balcanes, y estos piensan ya que un gobierno Tsipras-Kamenos ayudará más a concretizar dichos planes a cambio de un apoyo con relación a la deuda griega. Estas fuerzas imperiales están tratando de involucrarse en solucionar el conflicto en Chipre que transformaría esta isla —de una importancia estratégica colosal— en un protectorado estadounidense-británico «post-moderno».

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  4. Lo que yo me pregunto es que, si "...se hace evidente que las supuestas aperturas de Atenas [en busca de un aliado] a Moscú fue sólo un ¡juego de diversión previamente aprobado con Washington!", y todo parece indicar que así es, ¿como es que Putin -que puede ser todo menos tonto- se presta, sin aparente contrapartida, a ese juego? Sobre todo teniendo en cuenta que, en determinadas circunstancias, ciertos gestos, ciertos encuentros, pueden ser decisivos en la política exterior de un país. No logro encajar esta pieza.

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  5. No creo que ni tan siquiera a los más expertos observadores políticos les resulte fácil encajar las piezas en el convulso territorio de la política internacional. Me da que tanto el griego como el ruso utilizaban el simulacro de cara a sus respectivos mercados domésticos. Y Obama más de lo mismo. Ocurrió exactamente lo mismo, sustituyendo a Grecia por Turquía, hace más o menos un año. USA intenta cercar a Rusia y esta trata por todos los medios y a veces a la desesperada de romper el cerco aunque sea de modo puntual o provisional. La actual vuelta al rublo decretada por Putin para las transacciones con el petróleo ruso me han traído a la memoria la firma del acuerdo con el presidente de la petrolera francesa “TOTAL” que incluía precisamente esa misma medida monetaria que los americanos habían advertido que no admitirían. La muerte “accidental” del presi de “TOTAL” justo después de la firma del contrato y en las mismas pistas del aeropuerto de Moscú y la consiguiente anulación del mismo resultan elocuentes. En fin, a los mindundis no nos llega suficiente información fidedigna para que podamos “comprender” siquiera mínimamente el estado actual del conflicto por el nuevo reparto del mundo entre las dos o tres (USA, China y Rusia) potencias imperialistas que aspiran al reparto. Dicen que el control de Eurasia es la clave…

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